Chusma que te mueres, jolín


Hoy hay que leer la entrada de Angelina Jolín, y después, seguir con este blog.

* * * * *

Yo hace años que lo llevo diciendo, pero mi tx cayó en ello hace poco:

- QUÉ MAYORAS ESTAMOS, me dice.

Bueno, él dice mayores porque no puede soportar lo de soltar femeninos (mi tx es muy lesbiano), pero en el fondo se viene a referir a lo mismo.

- ¿En qué lo notas, nene? - le digo yo mientras con un ojo leo el correo y con el otro vigilo que no me siga llenando la casa de complementos decorativos de más que dudoso gusto.


- Mira el mueble bar -contesta contoneando grácilmente sus caderas con el Black & Decker en la mano- Está lleno. Antes hacíamos una fiesta y faltaba el alcohol. Ahora viene gente a casa y sobran veinte botellas a mitad.

Créeme, amiga, no hay nada más peligroso que un tx con un Black & Decker inalámbrico.

Pero tiene razón, ya no aguantamos nada. O lo mismo es que antes aguantábamos lo mismo pero íbamos pedo perdido toda la noche.


Fíjate que hasta el otro día salimos por ahí con nuestra amiga Patsy pero no puedo decirlo porque luego el psicópata que la persigue lee este blog y le monta unos expolios de la hostia. ¿Pues te puedes creer que nada, que salimos a tomar... ¡¡¡UN CAFÉ!!! y luego un par de copas de la manera más light???

Pasamos por El Naranja pero, como nos hacemos mayoras, nos pusieron la cabeza como un bombo. Había una fiesta particular de pijos gritones (de no se sabe qué tendencia sexual, porque estaban hablando de ir después a la Sauna Paraíso) y la música estaba tan baja que sólo se oía el griterío. Aguantamos porque había una chica con un vestido divinísimo negro corto con círculos dorados, pero vamos, que salimos por patas.


Luego barajamos ir al Polyester pero el viernes la música estaba un poco mugrosa de más así que acabamos en un sitio "tradicional". Nos apetecía ver travestis de la vieja escuela, nada de las drags de chichinabo que perpetran canciones de La Oreja de Van Gogh en el LL (léase "elle", "eye" si eres de Toledo o "eshe" si eres argentino). Y acabamos en el... METAL.

Ah, no, coño, que el Metal lo cerraron cuando Sarita Montiel hizo la primera comunión. Ahora se llama A NOITE. Pero vamos, el público es el mismo de entonces.

Nueva exclamación: Qué mayoras estamos.


A NOITE tiene su punto fascinante. Mientras las travestonas clásicas te cantan canciones de PSB (Paloma San Basilio, no te vayas a confundir) o La Muertita (la mamá de los hijos de Junior) y hacen chistes de mariquitas paseándose entre el público, también te puedes dedicar a observar la evolución de un sector de los espectadores: jóvenes que parecen salidos de una peli de SEVP (segunda época) que se dejan invitar, agasajar y acariciar por caballeros "un poquito" más mayores que nosotros.

Como diría Aramis Fuster: ¿es como ver nuestro futuro? Menos mal que la Aramis se equivocaba con muuuucha frecuencia.

Aún así, lo más lo más lo más es el escenario donde actúan las transformistas: la pista es de baldosas de luces de colores. ¡Era como en la película "Nunca en horas de clase"! ¡Sólo faltaba Inma de Santis diciendo "de puras madres".



Bueno, vale, en esta peli no se iluminaba el suelo, era en "Fiebre del Sábado Noche", pero mejor poner la versión hispana, ¿no?

Ay, qué mayoras estamos.

Si es que mi tx tiene razón.


Somos los más mayores de las siete puertas que tiene el descansillo de nuestra nueva casa no casa, exceptuando a una a la que llamamos "la señora" y que tendrá como mucho cinco años más que yo. Pero es que, a ver, ¿quién coño se va a vivir a un loft en el quinto chimpón? Pues parejitas jóvenes o Maricas Raras como nosotros.

Y es que después de A Noite, llegamos a casa (tampoco tan tarde) y escuchamos jaleo en la casa de al lado.

- Están cantando - dice tx - están borrachos.
- No, imposible - replico - cantan todos a la vez y a tiempo. ¿Serán de alguna secta, coro o congregación parroquial?

Y agudizo el oído (vamos, lo de siempre, poner el bote de yogur Danone en la pared) y escucho:

"Like a virgin... aaaah, touched for the very first time".

- "Nene (he empezado a llamar al tx igual que lo hace su madre), están jugando al Singstar de la Play".

Ni que decir tiene que ha empezado la temporada de "reuniones sociales en las azoteas". Primero me hicieron guardar la colada recién tendida para que a la ropa no se le pusiera olor a churrasco de su barbacoa, y anteayer ellos estaban en velada romántica con velas y tal y se tuvieron que meter dentro la segunda vez que di la vuelta a las gambas a la parrilla.

No obstante, hay que ser moderados y amables, porque son buena gente y además EL VECINO está MUY BUENO. Objetivamente. No es de esos que a uno les parece que sí y a otros que no, es que está bueno y punto. Ya le saqué una foto de estranjis con el teléfono móvil en la primera reunión de vecinos, pero salió movida. ¡CÓMO ES!


Incluso podríamos invitarlo a la fiesta SuperSummerParty que organiza Miss Paris Morgan esta semana, pero claro, qué hacemos con su mujer. Quedaría feo no invitarla a ella, ¿no? De todas formas, tiene pinta de que va a ser una fiesta muy "enfamilia".

Tx, ingenioso él, ha decidido que para que no sobre más alcohol, a cada persona que vaya llegando se le dé un cóctel nada más entrar. Luego ya que suban las escaleras AYOR.


El resto del fin de semana ha sido un mourning & grieving por Farrah, eventos culturales de diferente índole, deporte y vida sana, vida familiar política (he entrado oficialmente en el Club de los Cuñados Malvados de la Familia tx), esparcimiento campestre y meditación. Táchese lo que no proceda.

Y es que ay, qué mayoras estamos.


PS. A la Ketty y a la Calva: Alhajas, no sé si habréis llegado leyendo hasta aquí o habeís parado para que os cambien la bolsa, pero cuando os ofrecí mi colección de porno era el pack completo, nada de mariconadas de "una tarrinita de 25". Y agradeced que no las he metido en el pack con la tostadora y la yogurtera. O quedamos esta semana o se la doy a otro solicitante internáutico que ya me las ha pedido, ¿entendidooooo?


EDITANDO: ¿En qué momento del fin de semana, en qué estado y con quién estuvimos en el Grimmel? No lo recuerdo. Voy perdiendo facultades.

La melena a capas se queda huérfana


Ya lo habéis leído en mil sitios: hace un par de días se murió Farrah Fawcett "Farra-Fauces-Mayos".

Hace unos años, a mis múltiples sobrinas, emocionadas viendo e imitando a Cameron Díaz, Lucy Liu y la otra en la película "Los Ángeles de Charlie", les puse un episodio de la primera etapa de la serie. Se quedaron pasmadas y lo primero que dijeron fue: "¡Vaya pelo!"


La serie iba a ser un vehículo para Kate, pero la fama se la llevó Farrah, aunque Jaclyn sería la que después se convertiría en "reina de las miniseries", en dura competencia con la pesada de Jane Seymour. Ah, sí, hubo otras. Cheryl Ladd sacó discos, Shelley Hack iba de modelo y acabó anunciando una colonia de baratillo (nunca debió ser ángel, nunca) y Tanya Roberts fue chica Bond y terminó enseñando las tetas por ahí, pero cuando estaba ella ya nadie veía la serie.


La verdad es que yo no tenía ninguna fijación con esta mujer, no soy ningún tipo de fan enloquecido y tal más que por el petardismo propio de la serie que la encumbró, pero hoy toca un recuerdo para la protagonista de SATURNO 3 y webmistress de la demenciada y ya extinta página web farrahdise.com


Ya la homenajeó McNamara en su Boogie Movie, así que sólo me queda ponerme mi camiseta con su logo. La tengo, verídico. Ahora, que quepa en ella ya es otra cosa.




Eres Farrah
Eres Majors
Eres Farrah Fawcett-Majors

Programa Orgullo Gay Madrid 2009 - MADO 2009


Niños, ya tenemos programa para el Orgullo Gay de Madrid 2009, el MADO, que lo llaman.

Echo en falta las bizarradas que el año pasado nos sorprendieron en la Plaza de San Ildefonso, pero este año la parte más alternativa al bochinche en Chuequilanda pasa a estar en la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta, a la que en el programa llaman Plaza de la Luna porque ellas lo valen y las chicas fglbtqrgftb son así de modernas.


No voy a entrar a comentar la calidad de los artistas participantes pero vamos, se nota que estamos en crisis. El programa Orgullo 09 te lo puedes descargar aquí: clic.

Hala, ¡ a bailar!

Y vídeo de regalo



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Dirás lo que quieras, pero para mí el de la cazadora negra tiene una pinta perra que no puede con ella. Así rollo Alejandro Sanz, ¿no?


video
Dannii Minogue: All I wanna do
live


Relatos bonilleros (ii)


Cómo leer un relato bonillero sin dejarse las dioptrías:

a) Pulsa la tecla Ctrl y el signo + repetidas veces
o
b) Copia todo el texto y ábrelo en tu procesador de texto favorito

Y ahora sí, el relato Bonillero nº 2, continuación del nº 1

HISTORIA DE LA GUAPA DOLORES Y SEBASTIÁN EL BIEN PLANTAO


No gustaba la guapa Dolores de que le dijeran Lola por la calle. A su sonoro nombre no le sobraba "ni vocal ni consonante” como decía ella cuando pasaba alegremente por las calles del Madrid castizo. Calle Toledo, Cuchilleros, Plaza Mayor y la calle de las Postas se encendían cada mañana al paso de la guapa y su buen pisar era también el anuncio cada tarde de que el sol se ponía y no habría luz hasta el día siguiente en que la moza volviera a pasear su palmito, despertando admiración entre los viandantes, siempre sonriente y a la par discreta. No se le conocía mozo que le hablara por aquellos días, ni novio alguno de antiguo, ni nada que pudiera tachar su frente. A los piropos respondía con una sonrisa y bajaba los ojos, en un ademán mitad de orgullo mitad de pudor.

Habiendo perdido a su madre, que siempre fue una santa, hacía muchos años, la guapa Dolores acudía cada mañana al taller de costureras de la calle de las Postas aunque no necesitara de ello para vivir, pues su padre, funcionario del Ayuntamiento, bien podía sustentarla. Pero no era bueno que una muchacha de su edad pasara tanto tiempo sola en casa, y ella, hacendosa como ninguna, cada tarde en un santiamén ya tenía preparadas todas las labores de la casa propias de su condición de mujer.

A tales tareas le ayudaba siempre la Manuela, la viuda del segundo interior, una mujer más ocupada en la vida de los demás que en la de su casa, lo que era de comprender puesto que viuda desde hacía ni se sabe los años y con un hijo casado, la buena mujer no tenía en qué más ocuparse. Era ella quien le hacía la compra a la guapa Dolores y a su padre, y bien estaban ellos seguros de que no les sisaba ni un real, que si bien chismosa lo era un rato, nadie en el vecindario dudaba de la honradez de la viuda.

La guapa Dolores pasaba casi todo el día en el taller arreglando los vestidos de otras mujeres que ella jamás podría costearse, cantando y riendo con las demás oficialas y hablando sin parar entre fantasías juveniles, primeros amoríos y cotilleos de barrio.

A la hora del almuerzo salían las muchachas a los balcones de la casa, con sus fiambreras o sus bocadillos, y era entonces la calle pura fiesta, de toda alegría que desprendían y de sus risas y charlas que competían en armonía con el cantar de los pájaros. Raro era el día que no quedaba un puñado de mozos parado en la acera de enfrente, requebrando a las mujeres. Ellas replicaban con descaro la mayoría de las veces, con el descaro fresco y natural de su edad, aunque a veces el rubor se asomaba a sus mejillas si el requiebro de los hombres llegaba por su picardía a ofender su pudor.

La guapa Dolores no se asomaba mucho al balcón. No era del gusto de su padre el que una chica detente se exhibiera como en una vitrina, y ella respetaba la autoridad paterna. Quedaba Dolores en un segundo piano, detrás de sus compañeras, desde donde si bien no era casi vista desde la calle, podía ver bien a quien a ella le viniera en gana con sólo arrimar un poco el cuello y con una pizca de sol que le diera en la cara ya le relucía hermosa y sonriente.

Cada tarde después de sus tareas se recogía temprano, paseando su palmito por las calles, llamando la atención con su gracia y su salero. Alguna tarde la esperaba en el arco de Cuchilleros la Señora Manuela, y juntas se iban a paso garboso calle de Toledo alante, hasta la ribera de Curtidores, a fin de comprar cualesquier cosa que tuvieran pensada.

Un poco retirado de allí, pero no muy lejos, en la calle de Sombrerete, justo acá de la plaza de Lavapiés, vivía Sebastián el bien plantao. Era Sebastián joven de pocas palabras, austero en el vestir y con gesto siempre severo. Querido y respetado en el vecindario, nunca le faltaba una mano de ayuda a quien la necesitara o una palabra de saludo o de cortesía. Y era el secreto capricho de muchas mujeres no sólo del barrio, sine de toda aquella zona de Madrid, y quien sabe si de la Ciudad entera.

Le llamaban el bien plantao porque su porte era el de todo un caballero, a pesar de su corta edad, su aspecto siempre impecable de limpio y planchao, y sus modales para con los demás intachables.

Decían que Sebastián el bien plantao era un hombre tan serio porque sufrió de mal de amores por la Isabel la de Argumosa, que después de entretenerlo durante años dándole celos y jugando con su hombría, se burló de él y lo dejó por un mequetrefe de Cuatro Caminos, dos años atrás, dejando al buen Sebastián repudrío y hecho un trapo.

Pero era Sebastián tan prudente y discreto que jamás se le oyó reproche o comentario alguno acerca de la Isabel, ni para bien ni para mal, y sus vecinos ni se lo comentaban, en respeto a su persona.

Después de varios años de buen trabajo había conseguido el puesto de encargado de la cestería de Embajadores, donde se ocupaba del control de la recaudación y de atender el establecimiento. Recibía cada mañana los envíos que le llegaban del taller de mimbres y cañas, y se encargaba él mismo de colocarlos en el escaparate de la tienda, para mostrarlos a los clientes de la mejor manera posible.

No era Sebastián amigo de la bulla, la juerga, y nunca se le oyó chulería más que la propia de su condición de nacido en la capital, que casta no le faltaba al joven, por parte de padre y de madre, de vuelta al pueblo de la familia de esta última allá por la Mancha cuando vieron que el muchacho podía ganarse bien la vida él solo y que los aires de Madrid no sentaban bien a la salud del padre de Sebastián.

Acostumbrose pues Sebastián el bien plantao a vivir por sus medios, ganando su propio jornal y gastándoselo y administrándoselo él mismo, que para algo era joven formal y con cabeza.

Cabeza que no le fallaba para recordarle cada mañana de domingo ir a comulgar a la catedral de San Isidro como buen cristiano que era, que aunque anduviera escaso de tiempo a diario para cumplir con sus obligaciones de católico, no olvidaba jamás una palabra o un recuerdo para el Señor antes de acostarse; y los domingos por la mañana se colocaba su traje oscuro, se arreglaba bien la corbata, se repeinaba el pelo y con unas gotas de agua de colonia - nunca demasiada, que eso era cosa de afeminados - se llegaba hasta la catedral para asistir a misa.

Era sin embargo Sebastián aficionado a acostarse tarde. No porque se fuera de juergas y malvivir por ahí, sino que gustaba leer tranquilamente algunas páginas de literatos españoles, y a veces del extranjero, a la luz de su lamparilla de noche. Y no es que le faltara tiempo antes, sino que se había acostumbrado a coger ya esa hora para sus lecturas, en la que por lo demás estaba tranquilo ya que no tenia que oír el bullicio habitual de su patio de vecindad, al que daba la única ventana de su modesto cuarto.

Conociéronse la guapa Dolores y Sebastian el bien plantao una tarde de abril, a punto de cerrar la cestería, pues a la Manuela se le había emperejilado el comprar un cesto nuevo para la colada, que el que tenía estaba medio roto por un asa y le costaba gran esfuerzo el cargarlo cuando estaba lleno. La guapa Dolores acompañó a la buena mujer porque hacía una tarde espléndida que animaba al paseo, y estaba la moza de buen ánimo porque le habían felicitado por su buen quehacer en el taller de costura. Mas que por la alabanza en sí estaba ella más contenta por la alegría compartida de sus compañeras, de las que no conocía celos ni envidias, y sí bondad y camaradería.

Dolores, aunque no lo conociera de vista, sabía de Sebastián por los chismes de la Manuela, al parecer empeñada en que conociera a tan buen mozo porque era lo mejor de Madrid, y una muchacha como ella sólo podía hablarse con un joven de su valía. La guapa Dolores al oír estas cosas sonreía y callaba, sin saber nadie en cierto qué era lo que estaría pensando. Sebastián tampoco conocía a Dolores, ni había oído hablar de ella, cosa lógica pues no solía prestar oído a habladurías frívolas, y era siempre discreto en su trato con el vecindario.

Llegaron la guapa Dolores y la Manuela casi a la hora de cierre de la tienda, cosa que disgustó a Sebastián el bien plantao, aunque no lo exteriorizó para mantener la buena imagen de la tienda y la atención que se merecen los clientes. No por nada había sido múltiples veces felicitado por el dueño del establecimiento, que le estaba muy agradecido y no le pagaba mal.

La Manuela explicó a Sebastián el tipo de cesto que quería con cientos de aspavientos y ademanes exagerados que eran su manera natural de expresarse. Mientras tanto, la guapa Dolores curioseaba por el local y de vez en cuando tocaba aquí o allá para combrobar el género. Se entretuvo particularmente en una jaula de mimbre y alambre primorosamente trabajada que era el orgullo de los aprendices del taller.

Tardaba la Manuela en decidirse como era de esperar en una mujer de su temperamento y palabrería, que si éste le parecía demasiado grande, que si aquél demasiado estrecho y todos, incuestionablemente, demasiado caros. Dolores, cansada ya de tanta cesta y tanta jaula, había salido a la puerta del establecimiento a que le diera en la cara el último sol de la tarde que caía sobre la calle. De vez en cuando entraba y comprobaba cómo la eterna discusión entre la Manuela y el bien plantao Sebastián continuaba y continuaba.

Sebastián atendía a la buena mujer con tanta paciencia coma podía, porque era para perderla entre tanta exclamación y tanta observación que la Manuela hacía con su voz aguardentosa forjada tras muchas noches de soledad en la sola compañía de una garrafita de orujo que de tarde en tarde le llegaba por parte de su prima Nati, la del pueblo. Quiso muchas veces llevarse la Nati a la Manuela de vuelta al pueblo a la muerte del marido de ésta, mas no quiso la viuda porque decía que no era mujer de campo y se había hecho ya a la ciudad.
La Manuela finalmente decidió que una vez vistas los cestos ya se pensaría en casa cuál era el que quería comprar, e hizo al ya cansado Sebastián escribirle en un papel las características y precios de los cuatro o cinco que a ella le parecían más adecuados. Sebastián lo hizo de buena gana tal eran sus ganas de despachar, de una manera o de otra, vendiéndole el cesto o no, a la parlanchina mujer que le había tenido en vilo durante más de veinte minutos.

Salió la Manuela de la tienda y le dio un golpecito suave a la Dolores, que estaba sentada en una silla de exposición de la tienda, con los ojos cerrados y tomando los restos ya casi inexistentes del sol. Se levantó la guapa moza y con un ademán con la mano, discreto y breve, se despidió del joven Sebastián, que no la vio pues estaba dentro tras los cristales y el sol de la tarde le cegaba si miraba en aquella dirección en la que se encontraba la guapa Dolores.

No se tiene conocimiento de que volvieran a encontrarse la guapa Dolores y Sebastián el bien plantao. Quizás en alguna verbena o fiesta popular coincidirían y hasta puede que se vieran, pero en cualquier caso no se reconocieron. A los pocos meses y a la muerte del padre del joven, volvió Sebastián al pueblo de la familia de su madre, El Bonillo, donde se ocupó de ésta y donde obtuvo un buen puesto en el ayuntamiento de la localidad. Se dice que se volvió un estudioso del milagro allí acontecido el cuatro de marzo de mil seiscientos cuarenta.

La guapa Dolores casó bien y con hombre principal y honrado, siendo sana envidia de todas las muchachas que la conocían, orgullo de su padre, de la Manuela y de todo el barrio, y por el resto de sus días ejemplo de virtud y buen quehacer en su matrimonio y en su casa.

Madrid, 13 de mayo de 1996

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Me llevo al tx a la ópera sin ser él nada de eso


Me llama el tx alarmado porque están diciendo en la radio que el lunes pasado se hizo historia en el Teatro Real de Madrid porque es la primera vez en la historia del Teatro en la que se bisa un número en una ópera. Y él estaba allí, sin ser nada de eso. Y nada, yo le voy a compensar poniendo "otros géneros". Y, como tiene que ver con Rigoletto, ahí va el JUANITA BANANA de Luis Aguilé.
Miguel Ángel Silvestre desnudo

Miguel Ángel Silvestre desnudo

O en francés, que tiene más gracia:

Paqui Peña desnuda

Paqui Peña desnuda
Para las más modernas, lo nuevo de Miranda!

Bibiana Aído desnuda
Bibiana Aído desnuda

Y ya está en la calle LO NUEVO DE KRISTINE W




Y un poquito de los del oso panda. Mis múltiples sobrinos me odian. El domingo pasado se lo estuve machacando durante toda la mañana. Mientras los mayores lanzaban gritos de horror, el más pequeño, Mochu, llegaba y en cuanto oía la canción se daba la vuelta sin decir ni pío y se largaba. ¡Qué carácter!

María Teresa Fernández de la Vega desnuda
María Teresa Fernández de la Vega desnuda



Ah, el bis del Rigoletto de Nucci en el Teatro Real de Madrid, aquí: clic

video

Gris y plata

Una vez pasada la entrada de egoblog de los 300.000 con comentarios tan sorprendentes com0 el del abad paso pantalla y vamos con una pregunta:


¿Qué es esto?

Lo de arriba no, ESTO:


Lo prometido es deuda. Es... nuestro precioso papel vinílico para empapelar la pared del tabique de madera que entre tx y su papi nos montaron en el descansillo de la cubierta fiesta.

Y mira cómo ha quedado:


Son cuatro tonos de gris, y como uno de ellos hace así brillante/espejado, refleja los colores. Queda, por tanto, muy sobriomarica. Toda la mañana del sábado nos llevó (bueno, después del polvo mañanero, claro, que no sé qué demonios haríamos que tuve que echar las sábanas a la lavadora ipsoflauto). Y no es tan poquito , que el tabique también está empapelado por la parte posterior.

Así que si quieres consejo sobre decoración y papel pintado... NO ME LO PIDAS A MÍ, que hemos acabado más que hartos de casar dendritas. No more papeles pintados.

Para ya megacotillonas y requetecopionas, he encontrado la referencia del papel:
Vinilo Modelo Moods Grafik de BN International b.v. (web). Lo hay en todos lados.


Y no me gusta poner fotos de "sinterminar", pero, para las supercotillonas, aquí va el primer proyecto de cabecero de la cama. Por fin le quité al tx la idea del metacrilato, que me parece supercutre. Y esto es lo que nos hemos hecho nosotros mismos. Porque aunque con estas manitas y mis abalorios me hago unas pajas de mil demonios, también nos da para la creatividad low-cost.


No se notan mucho, y quizás ponga fotos de cuando esté terminado del todo, pero en la parte superior hay dos tiras de luces led que iluminan hacia arriba, a los lados de la minimocheta.


Rigoletto: "Sì, vendetta"

300.000

Papá Topo - Oso Panda (temazo)

Querida amiga Piscis.

Es para mí un motivo de honda satisfacción el comunicarte que el blog que estás leyendo, con una media de unos 500 visitantes diarios durante la última semana gracias, sin duda, a la publicación del primero de los piadosos relatos bonilleros o de interesantes novedades musicales como la precedente, después de 642 entradas publicadas desde hace dos años y casi nueve meses, ha llegado este viernes pasado a las trescientas mil visitas.


Que se dice pronto, María de la Consolación.


Y como soy más chulo que un ocho, tengo más humos que el tren y pa fumar de mi tabaco hay que ser un pollo bien, aquí que te lo publico, publicito y estampo.

Así que...

¡¡¡fiestaaaaaa!!!




¡ El futbolín de Bibiana Aído !


Para nuestra querida ministra de igual da:

A partir de ahora... TODAS IGUALAS

¡ La futbolina de Bibiana Aída !


Aunque la verdad sea dicha, lo de los pies con el encofrado de hormigón en plan "te voy a tirar al río" mafioso, da yuyu.

¿Por qué se llama Barbie Foot si no se les ven los pies?


¿Eh?

¿Y para las maricas qué? ¿Un futbolín de KEN?


¿O uno de COLT?


Recuerda, no vale hacer molinillos con la mano, que es trampa y queda muy mariquita. Además, se supone que el golpe de muñeca lo tienes que tener fácil de lo mucho que la ejercitas, ¿no?

Bibiana Aído desnuda

Adela Cantalapiedra desnuda

Siguen apareciendo cosas


Lo del desmontaje de la antigua Casa Mocho sigue deparando sorpresas. Aquí es donde los Pinkytonis tendrían que saltar con su habitual "PERO BUENO, ¿AÚN NO LA HAS VACIADO?". A lo que voy, con los discos ya trasladados, toca el tema más peliagudo: el papel impreso.

Ay la de programas de ópera que habré tirado, la de libros que he exiliado a casa de Mamá Mocho, la de revistas, cartas, papelotes infames, Grandes Relatos que he tirado, la locura.

Entre diversas maravillas, ha aparecido esta revista, cuya fallera y horchatera historia ya conté en su día (clic).


¡ El número 4 de la 2ª época de la revista EUROVISIVOS! (o sea, que se perpetró una 1ª época). Obsérvense esos logos pintados con rotus Carioca, esa composición recortada con tijeras y pegada encima, ese aire profesional...

También, cómo no, ¡la primera edición de la Guía Spartacus (aka Guía Erasmus) para España!


Esta guía es de antes de la explosión maricona española de la visibilidad que se dio a partir de mediados de los noventa, con lo que tiene reseñas de locales muy entrañables. ¡Si viene hasta el Arny!

Y este recortable, que si mal no recuerdo sería un regalo de Gingivitis Fartons o de los Pikitonis.


No me digas que no es divinísimo. Y tiene como treinta vestiditos, todos en cartulina.



Lo que ya no me llevo es el porno en formato digital tangible. Me explico: Aquí hay cedés, videocedés, supervideocedés y deuvedés de películas y fragmentos de material educativo para adultos invertidos de género masculino que van a ir al contenedor más próximo o al punto limpio del barrio, que a partir de ese momento pasará a llamarse "punto sucio".


¿Alguien quiere?


Il Genio - Pop Porno

¿Qué tal un bonito relato bonillero también aparecido?

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