Puchojenso


Yahoo Respuestas nunca dejará de sorprenderme. Sobre todo por esas respuestas tannn habituales del tipo "yo no lo sé, pero espero que otros te ayuden". ¿A qué mente se le ocurre contestar algo así?

En fin. 

Cuando me preguntaban que qué entendía yo como música gay siempre contestaba: es la que te hace levantar los brazos al bailar. O sea, música puchojenso.

Pues nada, que habrá que ir pensando en una "noche Puchojenso" para salir un poco por ahí y desparramar un tanto, ¿no?
Piensa que puede ser peor: Se puede abrir un grupo de Whatsapp.

AAAAAAGHHHHHHHHH 

  video 

Señoras, señores, señoras...
Coming Soon: SAN BALLANTINE'S



Hacía tiempo que tenía ganas de poner este vídeo, que no tiene nada que ver con el blog ni con la entrada porque no es música puchojenso, pero mira, tal como estoy esta semana, me pega mucho.

Los viernes son muy duros, María de los Céspedes.

Ah, el chulo, a ver que busque en el móvil.... 

ÉSTE:

http://www.forofamilia.org/?s=gays

London Spy

 
Hoy la cosa va de una serie de televisión de la BBC:


El argumento gira alrededor del encuentro de Danny, un chico despreocupado y fiestero que vive al día con Alex, un chico solitario, asocial y tremendamente metódico. Entre ellos surge una relación en la que no todo son verdades. La aparición de un cadáver y la intervención de los Servicios Secretos de Inteligencia convertirán la trama en una auténtica historia de espías.



Se trata de una miniserie de 5 capítulos de cerca de una hora de duración cada uno que se centra en cómo pasan las cosas más que en los acontecimientos en sí. Lenta, oscura, desasosegadora, agobiante, con muchos silencios, consigue crear en el espectador la sensación de angustia por la que pasan los personajes.

Las interpretaciones son... cómo diría... muy inglesas. Nadie dice una palabra más alta que otra, todo se mueve dentro de una corrección alto irritante, las conversaciones terminan todas con frases que son sentencias, sin embargo la ambigüedad flota en el ambiente. Es como cuando dicen "not bad" en vez de "good", un truco para revolver el lenguaje. 



Ben Whishaw (el Q de las nuevas de Bond, el prota de El Perfume), lleva casi todo el peso de la serie en el papel de Danny. Y puede con él. Un interpretación con mucha fuerza, muy desde dentro, en la que importa tanto lo que calla como lo que dice.



Edward Holcroft (que salía en Kingsmen, una de las pelis más disfrutables del año pasado) está terriblemente desesperante en su papel del hermético Alex. Qué ganas de darle dos bofetones y que se suelte un poco la melena. Precisamente, por eso mismo lo hace muy bien.



Jim Broadbent (Moulin Rouge, Harry Potter, Gangs of New York) es Scottie, "la marica vieja" amiga de Danny, su apoyo en los momentos duros y su ayuda principal a la hora de intentar salir del embrollo. 


Charlotte Rampling (Portero de Noche, La Caída de los Dioses) aparece como "estrellona" invitada poniendo de los nervios a cualquiera que la vea con su frialdad y aparente serenidad, aunque cuando se desata... lo hace como debe ser.

Y ahora el gran dilema de esta serie: ¿se trata de una serie de espías con personajes gays o de una serie gay con un trasfondo de espionaje?

Pues mira, chica, tómalo de manera versátil, porque se puede ver desde los dos lados. El creador de la serie opta más por hablar de una la relación personal enmarcada en un thriller. De hecho, deja muchas cosas sin explicar y sólo soluciona el misterio principal, lo que le interesa es dejar claro cuál era la verdad entre Alex y Danny. Pero también tantos cabos sueltos dan pie a que haya una continuación en la que se vayan atando, una posible segunda temporada que aún no está muy claro que se vaya a rodar.



En el terreno de lo meramente gay la serie habla de temas universales: la necesidad de amar, el vacío emocional, la extrañeza (y el rechazo) que provoca una amistad entre dos gays de edades muy distintas y el uso de la condición de homosexual como elemento de chantaje: ayer, hoy y siempre.



London Spy es una serie para ver en casita tranquilo, concentrado. Yo la veía en streaming con el iPad en la cama, con los cascos puestos, imagínate. Puede llegar a desquiciar porque no avanza, y en ocasiones es demasiado autocomplaciente: se regodea en su oscuridad, lentitud, en su agobiante trama. Al final puede parecer frustrante porque no acaba de revelarlo todo pero... ¿acaso era necesario? ¿o ese final en plan "vámonos de compras, maripuri" es para arreglarlo todo el año que viene?

De todas formas, son sólo 5 capítulos, no es como esas series americanas que se dedican a darle vueltas a todo y después de 13 (o más) interminables episodios cuando crees que está todo solucionado dan un giro tramposo de guión y te dejan en ascuas durante un año.


En fin, a mí me ha parecido interesante. Ahora tú verás, como haces tanto caso de mis recomendaciones y no-recomendaciones...

Ah, no sale Raquel Welch.

Y, para terminar, una canción que le viene muy al pelo a la serie London Spy: Secretos, de la época chochi de la Sambasilia. Teeeela con el vídeo.




Superhero Gemeliers

http://i0.wp.com/www.bravoporti.com/wp-content/uploads/2014/07/gemeliers_sincamiseta_2014_revistabravo.jpg
 
Hoy te presento una colección de esos complementos de moda masculinos tan utilizados e imprescindibles para la vida moderna:


LOS GEMELOS

Sí, eso que apareció en el árbol de navidad hace unos años, probablemente por culpa de tu hermana, porque los gemelos son muy "regalo de hermana" y que llevan lustros acumulando polvo en un cajón al lado de los dildos de tamaño pequeño que van quedando arrinconados.

Porque, querida María Evangelina... ¿tienes acaso una camisa de gemelos? ¿eh?

https://www.youtube.com/watch?v=IjuebImcMlc

Todo vino porque para la fiesta de las bolas de navidad el Tx se me vistió de gala, con su esmoquin, su pajarita, su Trolex, su clavel en la solapa y... su camisa de gemelos (yo opté por algo más dorado, lentejuelero e informal).

Y, francamente, los gemelos que teníamos por casa eran los típicos "regalo-de-hermana", es decir, horribles. Nos pusimos a buscar unos monos por internet y acabé comprándole estos:


Unos gemelos del Capitán América.
No es que el Tx sea fan ni nada de eso, de hecho pasa como de la mierda de los comics y superhéroes variados (¡anda, como yo!), pero eran monos, vistosos y grandes. Y con lo grandón que es mi tx y lo de negro que iba a ir, mejor que se viera algo de color, ¿no?

Total que los gemeliers fueron un éxito y al poco ya estaba recibiendo encargo de comprar similares. ¿Y por qué no los compras tú, bonita? Ah porque yo no me atrevo con esas páginas raras... y si no me llegan... y tú tienes experiencia...

Total, que hice un pedido global y... llegó.

Primero el embalaje, absolutamente deluxe:


Y luego la colección completa de Superhero Gemeliers:

 1. Los del Capitán América

 2. Los Martillos de Thor (Mr. Pataky)

 
3 a 5. 3 de Batman

 6. Éste no sé de quién es
(parece el malo de 007)

 
7 y 8. IronMan (muy chulos)

 9. NPI
(logo de una empresa de gas o algo así)

 10. Star Wars (muy feos)

 11. Flash (creo), pero no el Gordon.

 
 12 y 13. SuperSuperman


14. Desenfocados. Ni puta idea tampoco.

 15. 007. Muy feos.

16 y 17. Spiderman

18. Ni idea. Algo demoniaco, seguro.


Todos juntos.
¿Con cuál te quedas?

Y, una cosa, cuando quieras ponerlo en inglés no me seas petarda y digas twins. Twins son gemelos pero de hermanos. Los gemelos de vestir son cufflinks.




 


https://www.youtube.com/watch?v=C0g3xSQalo0

Myra Breckinridge

 
El profe de matemáticas de un amigo mío decía que las casualidades no existen.

Lo suscribo al 100%. Uno no se encuentra de casualidad a su primer marido en la cola del súper si no es porque alguno de los dos ha hecho cambalaches para coincidir (y te lo digo yo que durante 8 años compartí barrio y súper con mi ex).
Pero hay veces que ocurren confabulaciones cósmicas tan leirepajinianas que dices eso de "vaya puta casualidad".

Hace unos días colocaba yo en este blog una canción earlyochentera del grupo Melodrama, titulada "No me digas que me dejas", en la que se menciona a Raquel Welch

"hoy que por ti dejé de beber Estomacal Bonet,
de fumar Ideales, de ser fan de la Welch"


Y date tú que al poco, en la entrada dedicada a Fitur, aparece un comentario de la ardilla Squirrel, bloguero guadiánico, que a finales de la década pasada escribía "Che Guevara and Debussy", un blog de... bueno, dedicado a... estooo... bien, vale. Y en ese blog usaba el seudónimo Breckinridge, tomado de una novela de Gore Vidal cuya adaptación cinematográfica protagonizó... Raquel Welch.

Como a estas alturas dudo que el lector medio sepa quiénes son Melodrama, Raquel Welch, Gore Vidal o Debussy (Che Guevara sí, por las camisetas) y no entenderá mi asombro ni mis asociaciones de ideas, paso directamente a juntar todo esto y a hablar de...

MYRA BRECKINRIDGE,
la película



Myra Breckinridge es un film del año 1970, que adaptaba vagamente la novela del mismo título publidada un par de años antes por Gore Vidal. Digo vagamente porque lo he visto por ahí, porque ni mi inglés ni mi paciencia están tan desarrollados como para haber leído la novela (se puede encontrar aquí). El caso es que el propio escritor renegó del resultado nada más verlo.

Fue un fracaso total de público y crítica, no llegó a recaudar lo invertido, acabó con las aspiraciones de sus intérpretes principales y además fue clasificada X. Es considerada una de las peores películas de la historia del cine. Por todo ello merecía la pena un visionado y un análisis en este blog en toda superficialidad. Porque además, tiene temática gay. ¡Perdónnnnnn!,  temática LGTBXRQTR.


El argumento es más o menos así: Myron Breckinridge, un crítico gay de cine, se somete a una operación de cambio de sexo para convertirse en Myra Breckinridge, una mujer explosiva que llega a la escuela de cine de su tío Buck dispuesta a hacerse con ella y decidida a destrozar el concepto de macho que impera en Hollywood, simbolizado en una pareja de jóvenes aspirantes a actores: una rubia tonta y un cachas atolondrado. Todo ello mientras sus partes masculina y femenina se enfrentan entre sí.


¿Te has enterado con la sinopsis? No me extraña. La parte de acción es bien sencilla: Myra quiere la mitad de la escuela de cine porque le corresponde por herencia. Lo que ya no queda nada claro es ese empeño vengativo contra el macho hollywoodiense, que se pierde en frases sueltas que no llevan a ningún lado.

Mientras, cada parte de sí (Myron y Myra) se siente atraída por los jóvenes actores (Rusty y Mary Ann). Lo que no está nada claro es qué parte se siente atraída por qué sexo, formando un bochinche hetero-bollero-mariconero muy perturbador.



Myra siempre va acompañada de "su otro yo", Myron, y lucha contra su tío Buck (John Huston). Por ahí anda también una agente cazatalentos, Leticia Van Allen (Mae West), auténtica depredadora sexual.

Todo esto junto forma un batiburrillo que no tiene ni pies ni cabeza. Para colmo de males, la película está "decorada" con minifragmentos de otras pelis de la Fox, a modo de "chistes". Salen Marilyn, el gordo y el flaco, Loretta Young, Shirley Temple... de una forma abusiva y repetitiva.


Quizás con un guión un poco más centrado o un director que supiera lo que tenía entre manos la cosa hubiera llegado a buen puerto, pero parece que está filmada sin ton ni son. La transexualidad del personaje es más bien un trastorno esquizofrénico y, para rematar, el "giro" final es totalmente decepcionante.



No obstante Myra Breckinridge emboba. Visualmente es todo un hito camp: la iluminación, el color, los estilismos, el vestuario, los decorados... Todo es brillante, resplandeciente, cegador. Argumentalmente se te queda una cara de wtf a cada momento, porque no sabes de qué están hablando. Y luego ya con las salidas de tono que tiene no se pueden quitar los ojos de la pantalla hasta que termina (y eso que el final es flojito, porque pretenden ponerse trascendentes). Todo es un puro absurdo.



La clasificación X la obtuvo porque salen algunas tetas (¡era 1970!), un culo, una felación sugerida, una supuesta orgía y hay una escena de violencia sexual muy perturbadora para el gran público que aquí no puedo desvelar, pero ya te puedes imaginar que no se ve nada. No sé si influiría el que el personaje principal sea transexual, que todo es posible.



Myra está interpretada por la sexbomb de la época, Raquel Welch, quien pretendió hacer también su papel masculino y así desquitarse del sambenito de sexsymbol y saltar a cotizar como actriz más seria. No lo consiguió. No obstante, su presencia llena la pantalla y eclipsa todo a su alrededor. No es sólo su belleza, sus peinados imposibles (adiós, capa de ozono) o los modelitos que se gasta... o quizás sea todo junto, pero hay que reconocer que tiene presencia y mucha fuerza interpretando. ¿Que no refleje la transexualidad y parezca sólo una mujer? Puede, pero yo creo que es porque hay otro actor a su lado haciendo de su parte hombre (y esto no es ningún spoiler, que salen ya juntos en los créditos de inicio).



A su lado, John Huston hace del tío Buck: rijoso, machista, malhablado y cutre. Muy excesivo, pero bastante gracioso.


Uno de los mayores absurdos de este film es Mae West. Su personaje no aporta NADA a la trama, actúa como si estuviera haciendo de ella misma en una película de los años 30 (hablando acompasada y moviendo las caderas) y, a sus 77 años, va de devoradora de hombres soltando chistes obscenos que no escandalizan ya ni a Pitita Ridruejo.

 
Para colmo, tiene dos números musicales ¡seguidos! que están puestos como un pegote y no vienen a cuento. Es la primera que sale en los créditos, lo que aumenta la sensación de "pero qué coño es esto". Delirante.


El chico aspirante a actor, Rusty, es Roger Herren, que no volvió a rodar ni una sola película, dicen las malas lenguas que por haber quedado estigmatizado ya de por vida con ésta. Pero está merendable, da el tipo y mira, no está mal.


La chica, Mary Ann, es una jovencísima Farrah Fawcett (antes de ser ángel de Charlie y farrafaucesmayos), guapísima (qué cutis, nena) y deliciosamente naïf. 



Y, ya para terminar, mencionar a Tom Selleck en el papel de "semental" (chulazo diríamos actualmente) aspirante a actor. También muy joven en los inicios de su carrera. Caray, si sin el bigote no se le reconoce casi.



Bueno, y un tal Rex Reed, que hace el papel que Raquel quiso hacer: Myron.



Myra Breckiridge es una película para personas que son capaces de estar hora y media delante de una pantalla disfrutando de todo lo que se les viene encima aunque no sean capaces de encontrarle el sentido. Es decir, una peli "muy mía". Ahora, si vas a estar analizándola a cada momento, mejor ni te acerques a ella.

Es difícil encontrarla online, pero no imposible, y hay subtítulos en español por ahí danzando. Lo que ya no sé es si llegó a estrenarse en este nuestro país. Sinceramente, lo dudo.

Es una de mis no-recomendaciones cinematográficas.
¿Cuál será la siguienteeeee?



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