Delafé y las Flores Azules en Shoko Madrid


Me enteré por casualidad. Abro ayer por la tarde el Facebook y me encuentro con un "estado" de mi querida Ros y Punto que decía: "Señoras que desde las 14.35 saben que no van a ir a ver a Delafé y las flores azules."

Coño, y no me había enterado yo (lógico, estoy totalmente out de la agenda concertil). Indago un poco y me entero: National Geographic Channel organiza un concierto de Delafé y las Flores Azules en Shoko con motivo de la celebración del Día de la Tierra. Aaaah.

G R A T i S

¡Coño!

Para entrar, imprímase la siguiente invitación y preséntese en la puerta.


Muy ecológico eso, hala todos a gastar papel y tinta. ¿No sería mejor presentarlo descargado en el móvil, que quedaría además así como más cool?

El caso es que pongo en marcha la red Whatsapp entre los posibles interesados: Huuuy que me viene muy mal, huy que yo no llego, huy que tengo tortícolis, huy que yo no tengo impresora, huy que es gratuito y va a estar petao... A la porra.

Llego a casa y le digo al tx que venga quien venga nosotros vamos. Murmullos de desaprobación: intentar llegar en coche al centro de Madrid desde el polígono a las siete de la tarde es un suicidio desesperante. Pues nada, lo habitual: coche hasta el metro y luego tooooda la línea hasta el centro, con su dosis habitual de chulazos.

Finally llegamos a la calle Toledo y ooohps, la cola de gente se metía por la calle Calatrava. Tx protestando. Se nos unió Almatosa con su tortícolis que le daba así como un porte serio y distinguido y, como siempre, soltando su primera frase lapidaria de la tarde: "Somos los más mayores de la cola".


El Shoko (clic) es un restaurante/club/loquesea del que sólo conocíamos la fachada y las colas para entrar los sábados por la noche. Tiene dos plantas: arriba está el restaurante -sólo para eventos-, al que no fuimos porque sólo se permitía entrar a los vips, y abajo una sala bastante apañada de tamaño y con decoración bien cuidada, ideal para conciertos de mediana dimensión en los que aunque estés al fondo hay cercanía con los artistas. Además, el techo alto da sensación de mayor amplitud. Tiene toda la pinta de haber sido el clásico cine que luego fue bingo y salón de banquetes. Muy majo el sitio, sí.


Ay los problemas de los conciertos gratuitos. Los tres de siempre: la cola para entrar, la gente que va porque sí y que no para de hablar a grito pelao y los carteristas. No se libró la velada de anoche de ninguno de los tres pero bueno, somos experimentados y pudimos sobrellevarlo, y el extraño elemento con gafas de sol que no hacía más que refregarse cuando había espacio de sobra cambió de lugar en cuanto tx me confirmó en voz alta que se había pasado la cartera al bolsillo delantero.

Nos cobraron por una cerveza 7 euros. Un robo, y más considerando que era Carlsberg, que sabe a agua. Peor hubiera sido Heineken, que sabe a pegamín. Pero bueno, lo consideramos como el pago de la entrada del concierto.


Y a las 21 horas empezó el concierto. Woooooow.

Vamos a ver, ¿cómo lo digo? Un rapero, música hiphop y mucho buenrollito, con letras que hablan de tomarse una cervecita fresca y ver el fútbol. Es decir, la combinación ideal para que yo salga corriendo y echando pestes. Pero no. Delafé y Las Flores Azules me dejaron la misma buena impresión que la primera vez que los vi hace casi tres años en el Contempopránea sin conocerlos de nada antes (clic).

Es rap, sí, pero con mucho contenido musical detrás, con auténtico aire pop y con el contrapunto perfecto de la voz de Helena para el rapeo de Delafé. Que sí, que sí, que bien, que todas las canciones son un poco iguales, pero es sorprendente lo pegadizos que son los estribillos, que aunque no hayas oído nunca las canciones se te meten en la cabeza y eres capaz de corearlas.


Tocaron, como era de esperar, muchas de las canciones de su último disco Delafé y Las Flores Azules contra las trompetas de la muerte, que no me entusiasmó demasiado cuando salió pero gana mucho mucho en directo. Vamos, que una bobadita como 1984 -que en disco no vale na- se convirtió en toda una fiesta. (El vídeo es de otro concierto, no del de anoche)

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Y es que si hay una cosa que se puede decir es que el sarao que montan es toda una fiesta participativa llena de optimismo. Helena (me encantan sus poses, su voz, su pelo, es ideal) y Delafé (que no para de moverse y además tiene un polvo, que parece que te va a salir en la pantalla del Grindr en cualquier momento) se acompañan de una guitarrista que también hacía coros, un programador (el sucesor de Facto), un batería y un conjunto de metal (trompeta y trombón) que también hacían coros y coreografías. La sensación que dejan es que se lo están pasando en grande. Y nosotros también.


A Almatosa se le quitó la rigidez de la tortícolis, Tx disfrutó y yo bailé y coreé como un loco. Vamos, yo creo que los tres disfrutamos de lo lindo. Fue hora y media de lo más animada. Y a la salida nos dieron una bolsa ecológica de comercio justo ideal para ir a la compra (o a la playa).


Vamos, qué más.
Ah, sí, que hoy toca ópera, y mañana zarzuela, para compensar.
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La mujer del viajero en el tiempo


Estoy más que aburrido de escuchar la radio por las mañanas en el coche.
Ah, ve en transporte público, me dirán. Vale, cámbiame los 15 minutos (con tráfico) por la hora y media que me lleva coger dos autobuses y andar 1 km. Los cojones.
Pues ponte música.
Sí, pero la acabo machacando y me acabo aburriendo también.
Pero es que lo de la radio por las mañanas es como lo de la tele por las tardes o los blogs a todas horas: está llena de tertulianos que saben de todo, que están en posesión de la verdad absoluta y ante una opinión distinta a la suya contestan sacando las garras.


Y como tampoco es plan que vaya cantando en el coche me he dado a un nuevo vicio: leer conduciendo. ¿Cómooooooooo? Pues muy fácil: tirando de los AUDIOLIBROS.

¿Aberración? No. Moderna que es una. Es una forma de cultura pasiva y yo, que siempre he defendido todo lo autoreverse en cuestión de sexo, como para no defenderlo a la hora de leer.


Es como si te fueran contando un cuento. Hay que prestarle la atención justa como para no distraerse en la conducción, entretiene bastante. Y, un dato: no soporto los audiolibros dramatizados, leídos por un actor famoso. No. Insoportables. Nunca he llegado a aguantar uno. Prefiero los narrados por la robótica y artificial voz de Jorge Loquendo (mira, hace unos días ha sido su santo y día del libro -por Cervantes y Shakespeare, que murieron el mismo día, nada de inventos mercantiles de señoras que sólo compran libros el día de San Jorge).

Así que si no encuentro el libro que quiero, lo que hago es conseguirlo en formato escrito y luego pasarlo a mp3 con TextAloud. Divido luego el mp3 en fragmentos de 6 minutos, los meto en un pincho de memoria (lo que las ilustradas vienen a llamar pendrive) y hala, al coche.

Lo que ocurre es que hay que elegir con cuidado qué se escucha. Tiene que ser lo suficientemente atrayente como para no perder comba pero también poco denso porque hay que estar a lo que se está, no vaya a tener un accidente por preocuparme por entender lo que escucho. Es decir: lo ideal para audioleer es... LOS NOVELONES PARA SEÑORAS.


Ya me escuché en su día "El tiempo entre costuras" (clic), y esta vez he elegido "La mujer del viajero en el tiempo". ¿Por qué? Pues por casualidad. Llegué a la autora, una tal Audrey Niffenegger (que a saber lo que significará) buscando datos sobre el cementerio de Highgate (clac). Resulta que la señora había sido guía de ese cementerio de joven (¿sería ella la que me lo enseñó hace 20 años? pelirroja era, desde luego) y había escrito una novela en la que el cementerio era casi un personaje más. El título era Una Inquietante Simetría y todas las reseñas y críticas de la novela la ponían a parir por absurda. Es decir, ideal para mí.
Pero no encontré la de la simetría por ningún lado, y sin embargo sí su novela anterior, que fue un best seller con todas las de la ley. Armado de Megaupload, TextAloud y Mp3DirectCut, me hice mi audiolibro en menos que el Tribunal Constitucional toma una decisión.


Y La Mujer Del Viajero En El Tiempo tiene todas las características y clichés de los NOVELONES PARA SEÑORAS (clic) pero además con un toque fantástico que la hace distinta y atractiva.

Tenemos a la chica, que por supuesto es una chica muy guay, una emprendedora realizada profesional y artísticamente con la que toda mujer querrá sentirse identificada, y que lleva una vida normal pero hay algo que la coloca en una situación límite: su marido viaja en el tiempo. Pero además no es que se meta en una máquina y tenga una aventura a lo Julio Verne, no, es que de repente está tan pancho y zas, desaparece y se traslada a otro lugar en otro tiempo sin comerlo ni beberlo.

Tranquila que no te estoy reventando nada: desde el título y la primera página sabes que el tal Henry aparece y desaparece al tuntún.

Y ése es el toque original y el leitmotiv de la novela: la paradoja de saber lo que va a ocurrir pero no poder hacer nada por cambiarlo, y la incapacidad de controlar los viajes en el tiempo. Según la autora, es una metáfora acerca de los fracasos de sus propias relaciones sentimentales.


Niffenegger usa tres trucos que le hacen la vida más fácil al escribir y le evitan quebraderos de cabeza estilísticos en su narrativa: capítulos cortos e inacabados que dejan a la imaginación del lector saber lo que ocurre después, saltos anacrónicos y narración en primera persona, en partida doble además: unas veces ella cuenta la historia, otras él.

Y sí, Audrey consigue meterte en el mundo de Clare y Henry y logra tanto momentos de humor como de profundidad, de plantearte el predeterminismo, la imposibilidad de controlar el libre albedrío. Hay cierta tensión bien dosificada, sexo (contado "para señoras") y mucho romanticismo. Excesivo quizás, y aquí la autora roza la ñoñería sensiblera en muchas ocasiones, pero es que el libro tiene más de 600 páginas, la tipa ésta se pasa un poco. Sobre todo cuando se pone pesadita y repite y repite los temas (el de la maternidad ya llega a cansar).

No creo que fuera un libro que aguantara leyéndolo en papel (o en el ebook) pero escuchado en dosis de 15 minutos ha estado bien. En total creo que fueron 14 horas. No está mal, ¿no?
¿Que si lo recomiendo? Pues no, para qué negarlo, a no ser que estés en uno de esos días del mes en los que te sientes muy mujer (y si no vacías la papelera del baño huele a ácido).


Y mira tú que me he enterado de que hicieron la versión cinematográfica de la Mujer del viajero en el tiempo, que se tituló The time traveller's wife pero que en España decidieron que se llamara Más allá del tiempo. Cosas.


Eric Bana es el atormentado Henry, sale desnudo menos de lo que debiera, y Rachel McAdams es... muy mona. Es un drama romántico en toda regla, y la verdad me gustaría saber la opinión de quien la haya visto sin leer (o escuchar) la novela, porque yo la veo así como muy incomprensible: va a toda leche. Vale que reducir un novelón a hora y media no es sencillo, pero yo creo que debe dejar perplejo a todo el que la vea. Por supuesto que pasa por encima de casi todos los personajes secundarios y muchos datos de la novela (sobre todo los relativos a los primeros años de los protagonistas), pero lo más llamativo es que la versión de cine prescinde de toda la carga sexual, que en la novela hay mucha. Insisto, no sé si funcionará. Me hizo mucha gracia una crítica de Filmaffinity de uno que decía que se sentía culpable porque le había gustado, que era como una comedia romántica típica pero con un toque de ciencia ficción.

No recuerdo haberla visto en cartelera, lo mismo aquí llegó directamente al DVD. O es una tv movie, que también puede ser. En fin, que fue un Descarga-Visión-Delete. Por supuesto que ni se me ocurrió ponérsela al tx, bastante tiene él con sus cuatro Madrid-Barça en un mes.


Si encuentro la de la simetría (que tiene una pinta horrible) me la audioleo, ¿ok?

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A te la mala Pasqua !!!


Hoy la cosa va de huevos de pascua.
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Me pasa por ser tan mala bicha.

Por descojonarme vivo de los que montan el numerito porque su icono no puede salir de la Iglesia a dar su paseíto anual porque llueve y por burlarme del politeísmo de la Semana Santa (ya sabes, lo de mi virgen es más bonita, más milagrosa y tiene más oro que la tuya).
Porque me han hecho un Turiddu en toda regla: yo, igual que las figuritas, no he salido a ningún lado estos días.

Es decir: MENUDO COÑAZO DE SEMANA SANTA.

Primero, familia de Tx: llevar a sus primos a El Escorial, con visita audioguiada incluida y luego al Valle de los Caídos. Por la noche, a base de Almax (castigo de dios por comer cochinillo asado en jueves santo, creo).



Luego, niños. Señoras, señores, me he tragado en el cine (y, lo que es peor, he pagado por ella) la película HOP, que va del conejito que reparte los huevos de Pascua. Menos mal que soy un freak y que soy capaz de sacarle su "puntito" a todo, pero el TX se quería morir, y el papá que tenía al lado (y que ni siquiera estaba bueno) se iba hundiendo en la butaca. La película es una AUTÉNTICA BAZOFIA. Se la podéis recomendar a vuestros exes.



Íbamos a meternos en otra sala, pero no había nada potable a las cinco de la tarde en los cines del polígono. Y menos mal que no fuimos a "La legión del Águila", porque la vimos después en casa y... bueno, mala mala, no es que sea mala, pero... pfffffffff. Ni siquiera es un mojabragas. por cierto, ¿sabías que el Channing Tatum antes de ser actor y ponerse tan megacachas fue stripper?


Menos mal que cinematográficamente me compensó el ver SCREAM 4, que es malilla, pero los sustos y las risas no te los quita nadie.



Ojo con la boca de Courteney Cox, si se sigue operando va a parecer un teleñeco.

Y, cuando yo creía que ya nada podía ser más aburrido, me dice mi querido tx: "estoooo, yo no quiero deprimirte, pero te falta mañana la comida con mis padres".

La próxima vez me vuelvo Santuzza y monto el chocho yo misma:

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Viejunismo Power !!!


Este finde fuimos el tx y yo a sacarnos fotos para colgar en el Facebook en Barcino (ya sabes, la ciudad ésta fundada por generación espontánea en la que se inventaron la paella, la democracia y las barretinas y era paradigma de la libertad hasta que los malvados vecinos opresores la colonizaron).

Ha sido un no parar. Menudas ojeras tenía yo el domingo.

Y qué razón tienen las maripequeñas (¿t'en recordes?, clic) que nos llamaron viejunas hace un par de semanas, porque este finde hemos hecho auténtica apología del viejunismo.

Empezamos llegando el viernes sin mayor complicación que la media hora de retraso habitual en el aeropuerto de Barajas y tras el bus al centro (que, por cierto, lo han subido 25 céntimos desde el mes pasado, y luego dicen que decimos de ellos) fuimos correteando a la Botifarrería de Santa María a aprovisionarnos, que viene muy bien para el régimen. Sorprendentemente no había cola, así que hicimos acopio, pedimos que nos las envasaran al vacío para que no se las coman los seguratas del aeroport a la vuelta, y nos fuimos a visitar a nuestros amiguets.

Luego llegada al hotel. Endequerresulta que yo sabía desde el mes de julio del año pasado que en abril iba a viajar a Barcelona. Cosas de videncias, voces que me hablan y otros chankros de esos. Y como lo de los hoteles en BCN se ha puesto imposibla del todo estuve mirando y mirando y mirando hasta que encontré una web americana que tenía una oferta de habitación en un NH por 38 dólares/noche. Vamos, reservé ipsoflauto los dos findes previstos para 2011. Y la anterior vez que fui con la Madronita el recepcionista se quedó a cuadros cuando vio la tarifa (clic) y a la salida me dijo "no, no, si la web le permitió reservar, es correcto, pero EN EL HOTEL YA HA HABIDO CONSECUENCIAS". Urgh, me imaginaba yo a una pobre becaria despedida que estaba haciendo pruebas con las reservas via internet sin imaginar que una loca madrileña iba a hacer una reserva a nueve meses vista. En fin, esta vez no hubo comentario alguno, pero vamos que hemos estado de lujo. Para las atrevidas que quieran probar, reservé a través de igougo, marcando todas las casillas (incluso donde pone See More Sites) y accediendo desde las webs en Estados Unidos. Aviso, se te va a llenar la pantalla de ventanitas.

Tras un breve descanso y guardar las butifarras en el minibar, cena en Gracia en el Askadinya, un palestino al lado de los cines Verdi. Molt bè, la verdad, aunque un consejo: no pidas ensalada de entrante, en el plato principal ya la tienes.

Y empezó la etapa viejuna. Pasamos por la Plaza del Diamante, dimos recuerdos a Columeta, bajamos a Diagonal y entramos en... tachánnnn... el New Chaps.

¿Te puedes creer que desde que llevo yendo a Bcn de petardeo (y va para veinte años) no había parado nunca en el New Chaps?

El New Chaps es alargado. No había mucha gente pero ya se sabe cómo es BCN los viernes. Nada más entrar hay unas escaleras que bajan, con un cartel bien claro: ES OBLIGATORIO CONSUMIR EN LA BARRA ANTES DE BAJAR. Ah, amiga, ya sabes dónde van esas escaleras, son como las de la extinta La Guerra de Valencia, sólo que hacia el nivel inferior.

Al lado de la bajada hay lugar para apostarse a ver quién se asoma y luego hacia el fondo está la barra, con sus barrotes en plan jaula y luego un tronco que hace las veces de banco corrido. La decoración es así de madera y muy del oeste, con cráneos de vaca colgados. Se supone que el ambiente es leather/jeans, pero al verdad es que lederonas no había ni una. La mayoría de la clientela superaba la cuarentena (en años, no hablo de radiación Fukushima, y TX y yo estábamos en la franja joven) pero también los había algo más babies: un par de ositos -nada de owls, afortunadamente- y gente lo que se dice de lo más normal.


Cuando Tx me hizo cambiar de sitio porque se me estaba acercando un señor que según él se parecía demasiado a Alberto Ruiz-Gallardón me di una vuelta por la planta baja, donde están los baños y se puede dar una vuelta turística por las pre-oscuridades: sorprende que sin ser un sitio grande se pueda hacer un recorrido medio laberíntico con sus recovecos para detenerte si quieres. Al fondo ya tiene cuarto oscuro del todo. Supongo que el Ruiz Gallardón me seguiría para desesperación de mi tx, porque cuando volví a subir ya no estaba. Luego bajó Tx y tardó unos veinte segundos en volver a subir, porque le habían chistado y dado toquecitos en el pie. ¡Qué cagueta que es a veces con lo grandón que es!

El New Chaps es un local muy romántico: es donde se conocieron dos amigos que se han hecho ya hasta parejadehecho de esas. Ejemplo más de lo desubicados que están todos esos gays que odian el ambiente y a los maricones -pero no a los gays y así ya no es homofobia- pensándose que en lugares de cancaneo sólo hay mala gente y lo menos que puedes pillar son unas ladillas. Mira estos amigos, o el tx y yo.

Ah, la cerveza, a 3,85 € (lo de los precios de los bares de allí siempre me ha parecido curiosísimo, aunque mejor llevar el bolsillo lleno de calderilla y que se te caigan los céntimos al suelo del local cuando te bajas los pantalones a que te suban de euro en euro cada año como hacen en Mandril).

Despidiéronse nuestros amigos dejándonos al tx y a mí a nuestro aire para empezar contentos el sábado.

Por la mañana, sesión lúdico cultural. Quedamos con otros amiguets (estos también son pareja y creo que se han conocido de manera más moderna, por la red, pero no me hagas mucho caso) y nos hicieron el recorrido de La Catedral del Mar.

Es un itinerario por la Barcelona Medieval que tiene el interés de incidir no sólo en los monumentos, sino en las historias, en la vida de la ciudad, en su estructura... Muy interesante. No he leído la novela, pero me imagino que quien lo haya hecho encontrará este paseo apasionante. Vamos, que si en Nueva York te hacen el Sex And The City Tour por los lugares por los que Carrie Bradshaw taconeaba con sus Manolos, a qué esperan en Madrid para hacerte un "recorrido Alatriste" o un "el Madrid de Almodóvar", por ejemplo.

Un detalle: la casa con la cabeza en la esquina quería decir prostíbulo. Lo de que digan que la expresión "hacer la esquina" viene de ahí es ya un poco discutible, pero se nos ha ocurrido encargar unos moldes para poner en las fachadas de los domicilios de algunos conocidos.

Tx se volvía un poco loco. Le parecía que estábamos siempre en el mismo sitio y que a cada esquina que girábamos cambiaban las paredes para hacer otro rinconcito pero que no nos movíamos de cuatro calles. Muy ciencia ficción. Y es que, no sabíamos cómo, pero siempre acabábamos en la plaza de la Catedral. Menos mal que pasamos por la tienda Gotham, donde dio rienda suelta a sus delirios decorativos y se calmó un poco.

Sobre la comida, mejor no hablar. Fuimos al HOriginal, enfrente del Macba, y comimos de menú bastante reguleras y con un servicio poco atento. Quizás deberíamos haber comido de tapas.

Se le transparentaba la etiqueta Inditex y el tanga blanco a topos azules. Lo juro.

Siesta, siesta, siestorrroooo.
Y aquí es cuando mi amigo Facundo Fartons (FaFá, que lo llamamos) me dirá que para qué cuento mi vida en el blog, que a nadie le interesa, y yo le responderé que para acordarme después de lo que he hecho, coño, pesadita es.

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Por la tarde, Función de Fin de Curso de 3º de la ESO del Colegio Público Tesifonte Gallegos en el Liceu, o lo que viene siendo Cavalleria Rusticana + Pagliacci. Todos los detalles, aquí (clic). Lo de la sensación del McPollo en el esófago duró casi toda la noche. Qué horror. Ah, me encanta la programación del Liceo, nos acordamos mucho de las Pirámides de Egipto:

Así nos tuvimos que tomar unas tónicas para "asentar" el estómago. ¿Y dónde? Pues qué mejor que ir a La Penúltima. ¿Que no la conoces? En la Riera Alta, justo un poco más arriba de la sex shop Zeus. Esa sí que la conoces, ¿eh, cerda? Bar de ambiente muy agradable, barra a la entrada y sofás al fondo, con mezcla de edades y tipologías, ideal para una primera copa.

Porque para culminar con el Viejunismo, nos llevaron al People Lounge. Bueno, bueno, bueno, cómo es el sitio.
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Pues un bar de ambiente de homoseñores como los de toda la vida. Donde el camarero te atiende, se esmera, te prepara un combinado y te pone tu aperitivo mientras tú te sientas en la barra de eskai con capitoné (no me fijé en eso, pero vamos, es el estilo coctelería clásica) o te vas a un sofá a relajarte. Un poco lo que era el antiguo Griffin's de Madrid antes de que lo tomaran las hordas owl.

La edad media supera la cincuentena con creces, la música es de grandes standards clásicos alternados con, oh, qué atrevimiento, música disco, y bueno, siempre puedes encontrar allí a tu sugar daddy.

Tras el People se empeñaron en llevarnos al Panceta. Lo odio. Y me sorprendió mucho, para mal, la cantidad de reinorrismo, de tontunería y de disfraz de oso que había. No aguantamos ni cinco minutos.

Y el amigo con el que quedamos a la mañana siguiente es un auténtico prototipo de Sugar Daddy. Nos vino a recoger al hotel y fuimos a pasar la mañana a Sitges, que queda así como muy relajante para un diumenge matí. Me encanta Sitges para ir los domingos por la mañana en mis escapadas a BCN, especialmente en invierno o primavera. El domingo era inicio de Semana Santa y el pueblo estaba ya un poco petado de más.

Así que nada, paseíto por el pueblo para mostrárselo a Tx, que no lo conocía, y aperitivo en el Hotel Romántic, que es un dos estrellas con un jardín interior super agradable para tomar algo alejado de niños con palmas y ramos que parece que iban como locos por todo el pueblo.

La comida fue en el restaurante La Cúpula, en Garraf, donde las curvas. El local es ideal por las vistas al mar y, aunque la cocina es manifiestamente mejorable, el precio es aceptable para el tipo de sitio, y tiene aparcamiento, que en verano tiene que ser un horror.

Vuelta al Aeroport y cotilleo en el Grindr. Mariamparo, créeme, los aeropuertos son caldo de cultivo para grinderesas, scruffessas y u4bearantas desesperadas el domingo por la tarde porque no han pillado nada en todo el finde. Y si viajan con Aviaco, más.

Entrada eterna en este blog, pero bueno, tómatelo como de Semana Santa, porque no creo que escriba mucho estos días en los que el pasatiempo nacional obligado es burlarse y descojonarse de la risa viendo a los cofrades que se ponen a llorar en la tv desconsolados porque su paso no puede salir de procesión porque está lloviendo. Ah, se siente, que no adoren a los iconos.
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Burlesqueadas


Pues no, todavía no he ido a ver esa maravilla del séptimo arte (¿cuáles son los otros seis?) que debe ser Burlesque, pero he encontrado una versión reducida que bien vale un visionado:

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Hace poco, en el planeta murciano hacían una recopilación de los vídeos más maricas del mundo. Yo creo que este vídeo anterior debería estar en dos TOPS: en el de maricón y en el de PADRES ASESINABLES.

Vamos a ver, señores, una cosa es que una publicista saque un anuncio pintándole las uñas de los pies a su hijo de color rosa, y otra que permitan que se maquille, se vista de zorra (esas medias de rejilla, diossss) y organice este numerito. Llámame mariconófobo pero no, a esas edades, estas cosas marcan (por no hablar del trapo rosa de fondo, menudo cutrerío).


Y es que no nos estamos dando cuenta del daño que produce la conjunción de:

- Un gay
- Un móvil con cámara
- Una cuenta de Youtube

Si a eso le añadimos Lady Gaga, ya es el acabóse

1. Gay Joshewa, la localbarrio:
Sólo falta que su papá abra la puerta del fondo de golpe.
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2. Josh Kojote, aspirante a pornstar, que cuelga su vídeo en Xtube: 
Atención a la apertura de camisa y al relleno de paquete.
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3. “My Face Is Good-Looking”
(o sea que se ve guapo)
Atención a la ropa en el sofá del fondo.
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4. Hops McGee, el tímido.
Hay una parafilia de disfrazarse de peluche, ¿no?


En fin, como tampoco es mi intención enrollarme hoy, te dejo con una serie de vídeos maricas que he recopilado y así inauguras tu Semana Santa de la manera más pía posible.


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Más que de sobra, ¿no?


Back to school



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En la ofi:
- Mochinillo, te llama por teléfono una tal Desideria McPhillinday
- Joooder, ¿quién será ésa? Seguro que otra comercial de esas pesadas que me quiere endilgar una solución de software imprescindible para sobrevivir en los tiempos modernos. Pásamela que la despacho en un segundo.... ¿Dígame?
- Hoooola Mocho, soy Desideria McPhillinday, del colegio, ¿te acuerdas de mí?

¡¡¡¡GONGGGGGGGG!!!!

En efecto, me acordaba,
Desideria McPhillinday, del colegio, la llamábamos "la añeja" porque a medida que iban pasando los cursos se volvía más buenorra.

- Es que mira, ¿sabes lo que pasa, Mocho? ¿sabías que hace 25 años que terminamos el colegio?

No lo voy a saber, hijadeputa, anda que no me gasto yo mis buenos euros en diadermines regenerativas con extracto de trinitrotolueno renaturalizado para no aparentar la edad que tengo.

El caso es que me tenían preparada una buena: era martes y tres días después habían organizado una reunión de antiguos compañeros de colegio. Muy tremendo todo. Pero yo tenía la excusa perfecta: Sólo tres días de preaviso, partido del mundial esa misma noche y tx inmovilizado en casa en silla de ruedas, ideal para no ir.

Además, es gente que francamente me importa un pimiento. No tenía la menor intención de asistir. Pero pensándolo mejor dije que no iba a ser tan borde y desagradable como para no aparecer y, tras obtener el beneplácito de mi convaleciente chico, acepté.

Previamente, me pasaron una tabla de Excel con los nombres y emails de todos los que éramos en el cole. Enseguida me entraron los mil alzhéimeres: vale que era una lista de unas 120 personas... pero es que había nombres de los que ni me acordaba. Para tranquilizarme, mi querida McPhillinday -que es un encanto de mujer- cometió la primera atrocidad: me envió unos archivos con las fotos de carnet de todos los de la promoción... cuando teníamos 18 años.

No es ya la cara de tonto y de niñato, sino... ESOS PELOS 1985 STYLE. Me daba algo. Cruel, muy cruel. Porque sin bigote pero sí, yo llevaba el pelo tal que así, con todas mis ondas:

Y allá que nos presentamos todos un viernes de verano. Un pub en una zona bastante pija de Madrid en el que habían reservado la planta sótano sólo para nosotros con un catering bastante apañado y un par de copas incluidas.

Lo primero, superéxito de la organización, porque reunir más de 60 personas es un logro importantísimo. Las chicas me dijeron que lo organizaron todo tomando unos gintonics en el jardín de una de ellas. Me las imagino perfectamente muertas de la risa y haciendo el collage con nuestras fotos antiguas.

Para evitar grandes malentendidos llevábamos todos una pegatina con nuestro nombre, y jugamos a hacer el tonto de "adivina quién soy".

Los resultados: ELLAS, divinísimas. NOSOTROS, una penita.

Las chicas, estupendas. No se puede negar. Casi todas delgadas, cuidadísimas, monas hasta decir basta... Y los chicos... jooooder: mayores, canosos, vieeeejos, gordos, feos... un asquito, vamos. Y aquí no valía decir que tenemos unos más años que otros, que mes arriba mes abajo éramos todos igualitos. Aparte del aspecto físico... no sé. Quedará muy marica pero... ¿qué tal un poquito de buen gusto al vestir? ¿o por lo menos no subirse el pantalón hasta los sobacos?

La verdad es que fue divertido. Después del quién-es-quién y de soltar holas y besitos y qué tal te va por todos lados, mantuve conversaciones intrascendentes con dos o tres personas. Ay, la esencia del ser humano, que no cambia. Los que me parecían gilipollas hace 25 años me lo siguen pareciendo ahora, y los que eran majos igual.

Además, me vino de perlas una cosa: no fue NADIE de mi grupo de amigos. Así que no tuve que dar explicaciones de cómo me iba la vida a nadie más que a quien yo quise. Sesentaytantas personas en un local pequeño dan para que puedas escabullirte sin problemas de quien no quieres que te dé la brasa.

Fue MUY gracioso que a los cuarentaytantos me preguntaran cosas del tipo "¿y cuándo te diste tú cuenta de que eras gay?, ¿y cómo lo lleva tu familia?", ¡¡¡es tan noventas!!! Como una regresión a los veintitantos, vamos.

También hay que tener en cuenta una cosa, y es que las maricas de hace 20 años lo llevábamos mucho peor socialmente que los de ahora, que la visibilidad llegó a España en el 95, más o menos. A mí por llevar calcetines de colores o una camisa que no fuera blanca, azul o gris me llamaban maricón, así que te puedes imaginar, casi todos mis compañeros de cole siguen con esa mentalidad.

Después de la charla me dediqué a pasar el rato y a disfrutar de la música. Porque toda la música que se puso era de los años 81 al 85, los 4 años que coincidimos en el cole. Y era como entonces, cuando yo era el chico simpático pero distante que no ligaba con chicas y que se encargaba de la música en las fiestas.



Pedimos al dj "Sildavia", himno oficial del viaje de COU, pero no la tenía. Y nos jodió mucho que en vez de la versión original de "Escuela de calor" pusieran la mierda latin fusión que sacaron luego. Lo más gracioso es que estuve bailando como un loco con una chica con la que en los 4 años que coincidimos en el cole no crucé más de dos frases. Cosas.

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Hubo también su momento triste, que fue el recuerdo de los cuatro compañeros que habían muerto. No sé, muchos me parecieron, y aunque ninguno era íntimo mío me dio palo. Y el romántico: del cole salieron dos matrimonios y me resultó muy gracioso ver cómo una parejita que con 18 años tonteaba muchísimo lo seguía haciendo al reencontrarse.

Y cómo son estos casados: MENUDOS PEDALES QUE SE AGARRARON. Me decían al verme a base de Cocacolas Zero: Pero Mocho, ¿no bebes? Y yo contestaba: Sí, pero es que ahora vivo en el fin del mundo y tengo que volver conduciendo. La réplica: Ya, nosotros también. Y seguían bebiendo. Después de oír hablar de canguros y cónyuges encargados de los niños, me di cuenta de que no salen mucho y que esa noche era una oportunidad.

Cuando ya agoté el tiempo prudencial de aguante antes de que me salga humo de la cabeza, me despedí... ¡¡¡y me fui de los primeros!!!

Ni que decir tiene que al día siguiente tenía un puñado de invitaciones de amistad en Facebook. Jajajaja. Las acepté, coloqué a todos en la lista NO, que es la que tengo configurada de privacidad máxima para los que no pueden ver absolutamente nada de lo que hago o digo, y al cabo de un par de meses los borré.

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Bueno, fue una experiencia curiosa y afortunadamente como a mí me encontraron in extremis, mi email no estaba en la lista original de distribución, y no recibí fotos ni los mensajes de "fue fantástico, hay que repetirlo"... hasta hace muy poquito cuando recibí un email que decía...

  • HOLA COMPIS, SUPER COMPISSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!

Yo creo que, visto lo visto, lo bien que lo pasamos en verano, y que muchos podemos, por lo que va llegando, qué os parece si convocamos ya definitivo:


CAÑITAS Y LUEGO LO QUE PROCEDA.... EL VIERNES EN LA CERVECERÍA SANTA BÁRBARA DE DE ALONSO MARTÍNEZ SOBRE LAS 20.30 - 21.00 HORAS


Cada uno que llegue cuando pueda y luego ya vemos hacia dónde nos movemos.


Os parece bien???


A mi me apetece todoooooooooooooooooooooo!! Puf, empezar el año brindando con los super compisssss, puf, LO MÁSSSSSSSSSSSSSSS!


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AAAAGHHHH, ¿el espíritu de Leticia Sabater se había apoderado de mi excompañera (excompi a partir de ahora? Terrorífico.

Fui educado. No contesté hasta dos días antes del evento y me disculpé con un "lo siento, esta vez no puedo ir". Y no me han mandado nada más, ni siquiera la crónica de esa "segunda quedada". Me da que fueron cuatro gatos. O que todavía no se han recuperado del pedal.

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