Una inquietante simetría

Y aquí estamos con otra de libros.

Esta vez, "Una inquietante simetría", de Audrey Niffenegger.

Si te acuerdas, estaba yo buscando imágenes e información del Cementerio de Highgate de Londres (clic) cuando me topé con que ese cementerio era el lugar que había inspirado una novela en la que el lugar casi era un personaje más. No encontré en su día dicha novela pero sí otra de la misma autora, "La mujer del viajero en el tiempo" (clac), que me pareció curiosa. Y, una vez finiquitada, conseguí la de la simetría y el cementerio.

Es difícil hacer un resumen del argumento porque, como buen bestseller que se precie, está basado en giros, sorpresas y secretos inconfesables.
Las gemelas (de ahí lo de la simetría, eh eh) americanas Julia y Valentina reciben en herencia de su tía un apartamento en Londres con vistas al cementerio de Highgate. La condición para disfrutar de la herencia es que vivan por lo menos un año allí y que sus padres durante ese año no pisen el apartamento. Pese a las reticencias de estos (su madre y la tía muerta, también gemelas, no se veían desde hacía más de 20 años) deciden trasladarse a Londres "a cambiar de aires". Allí conocerán a los vecinos: Robert (el novio de la muerta), Martin (un obsesivo compulsivo) y el recuerdo omnipresente de su tía, que parece que impregna cada rincón de la casa.

Aquí quien quiera seguir leyendo que siga. No creo que vaya a espoilorear mucho pero bueno, siempre hay quien se queja.

Una Inquiteante Simetría tiene dos bazas fundamentales: por una lado Audrey Niffenegger es una gran constructora de personajes y desde las primeras páginas los define a la perfección. No le hace falta enrollarse para que sepamos quién es quién y por qué hace lo que hace. Por otra parte, la autora es capaz de lograr algo dificilísimo, y es que las connotaciones fantásticas y de ciencia ficción del relato queden perfectamente integradas en la cotidianeidad de la historia.

Pero también, y he aquí el gran punto discutible de la novela, a la Niffenegger se le va la olla. Mucho. En la última parte se mete en un berenjenal de mil pares de narices. Y a la hora de ir rematando las distintas historias unas quedan apañadas (Julia, Martin, Robert) y otras quedan de una chapucería extrema (Valentina, Elspeth). Y aunque la Niffe consigue contar el absurdo más absurdo como la cosa más normal y habitual del mundo (que lo logra, la tía) pues... francamente, bonita... NO.

Otro aspecto que defraudará a las "señoras soñadoras ávidas de romanticismo" es lo poco definidas que están las relaciones sentimentales. Se nos pretende mostrar un amor que va más allá de lo terrenal y pichís pichás, yo no le veo la pasión por ningún lado.

Finalmente, los secretos y sorpresas. ¿Es que no puede haber una novela actual en la que no haya un giro inesperado al final? El terrible secreto de por qué las hermanas llevaban años sin verse se intuye desde las primeras páginas, al igual que el resultado de la rocambolesca maniobra final. En este sentido, es una novela... cómo decirlo... que va muy encarriladita... que sí, que están pasando cosas tremebundas pero ya sabes que va a llegar a un final más o menos convencional. En su descargo, el párrafo final es rotundo, directo y hará que esas "señoras ávidas de romanticismo" respiren tranquilas y aliviadas.

Mi opinión es que es un novelón al que cien páginas menos no le habrían hecho mal, que tiene unos personajes muy bien construidos y un argumento atrayente que se acaba yendo de madre. Tiene la ligereza y la originalidad suficientes como para servir perfectamente de lectura veraniega, aunque no le veo ninguna trascendencia. ¿Recomendable? Pues no. Pero vamos, que si no tienes otra cosa que hacer...

3 comentarios :

Misaoshi dijo...

Me quedo con los maromos y sus... oh joder, sus pedazo de... joder... sus... oh, lo diré... sus... pollas.

No me apetece nada leerlo tras tu opinión xD pensé que al leerlo conocería a esos dos señores con los que no me importaría me hicieran un sandwich, pero no xD

Akede dijo...

Toma ya, arriba el Misapower!!^^

Yo me leí el libro en su día...conclusión final: tiempo perdido, pero vamos, yo es que soy de gustos raros xD

Observatorio Gay Granatense dijo...

Los gemelos es lo que tienen... que tienen cierta conexión sobrenatural entre ellos que los demás no comprendemos... una tía mía gemela, viviendo en Jaén, ingresada por unos dolores agudos de vientre en urgencias, de repente, se echó a reír y dijo "¡Qué tonta soy, llamad a Granada eso es que mi hermana (la otra gemela) está dando a luz!" En efecto, la una dando a luz en Granada y la otra sintiendo las contracciones en Jaén...

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