¿Un sinpa o un sinco?


Sábado. Estamos empapelando.

¿Quéeeeeeee?

¿Quiere eso decir que nos hemos vuelto locas del potorro y vamos a esconder el maldito color ciruela subiéndonos a un andamio a 5 metros de altura?

No.

Estamos empapelando el descansillo de la cubierta fiesta.
El papel elegido, llamado "Sinapsis demenciada en bosque de neuronas", es de lo más mariquita que se puede echar uno a la cara, pero conserva su toque serio, porque es de color gris. Prometo fotos.

El caso es que no pudimos terminar porque:

a) entre pitos y flautas, empezamos a empapelar a la una de la tarde, el tiempo se va volando y hay que comer

b) hacer casar las malditas dendritas de las neuronas demenciadas tiene su trabajo

c) tx no miró lo del rendimiento por metro cuadrado y se nos acabó la cola.


Ideal, porque lo poquito que hemos hecho ha quedado muy cuco y además teníamos que prerararnos porque por la tarde nos habían invitado a una fiesta.

Que estamos en temporada de fiestas, ya te lo digo yo.

Que si no hubiera fiestas, qué sería de este blog.

Que la Morgan Corporation está preparando una fiesta de las suyas, avisado estás.

Y cómo no, en la fiesta del sábado me encuentro con dos conocidos de hace siglos. Y es que si el mundo es un pañuelo, el ambiente un kleenex.

Llevamos licor de cactus (buenísimo), licor de mandarina (asquerosillo) y un licor con un nombre muy raro que tiene como logo un ciervo, algo así como Jesterfeiser y que conocimos en una fiesta en la Groupie.

Salimos de la fiesta porque habíamos dejado en la calle a Meningitis Fartons, que había venido a Madrid directamente desde Ambiciones expresamente a la comunión de su sobrina Andreítacometelpollo y que, como buena Janeiro, había venido en METROSUR (sí, ya sabes, lo que acabó con Refugio) . Intentamos volver al OUTLET BAR para enseñárselo, pero había tal cola que desistimos.

Nos los encontramos en el socorrido café Diurno, donde no tomamos nada porque acabábamos de llegar del otro lado (no, no voy a repetir la palabra fiesta que luego parece que soy un frívolo y sólo me dedico al petardeo findesemanal) y luego avanzamos hasta otro selecto local en el que ¡oh!, los camareros sirven en las mesas.

Pasaron unos veinte minutos y nadie acudió. Nosotros, mientras tanto, seguíamos enfrascados en conversaciones profundísimas acerca de la influencia de María Teresa Campos en la aritmética existencial postmaoísta, y cuando nos hartamos, nos fuimos. No es que fuera hacer un sinpa (escaparse sin pagar), es que fue hacer un sinco (sin consumir).

Así que entre el refresco a 0,90, la fiesta y el SinCo... barato me salió el fin de semana.
Lo que he ahorrado me lo voy a gastar en cola para empapelar, fíjate.

Como no tengo fotos ni del papel de pared, ni de los bares, ni de la fiesta, ni de la comunión de Andreítacometelpollo Fartons, pongo fotos de chicos, que ilustran un poco, y además vienen muy al pelo, porque mañana es EL DÍA DEL CORPUS.



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