De un plantón (y iii)


1. Anímate, hombre


2.
¿Seguimos con la historia, reina?

Nos habíamos quedado en el capítulo (ii) ¿remember?

Pasaron los días y la vida siguió su curso, pero estaba visto que el encuentro finalmente tendría que producirse.


Una noche a principios de julio, el Mocho salió a cenar con sus amiguitos y de vuelta a casa se pasó al lugar donde vio por primera vez al pijo bajito con cara de cabreo, así como quien no quiere la cosa. A los pocos minutos el pijo bajito apareció. Y se volvieron a mirar (quéee rarooooo).

Mocho, ya de vuelta de muchas cosas, decidió que no volvería a hacer la clásica ronda de pavoneo y cortejo estilo urogallo pirenaico. Se quedó quieto, de pie, apoyado y con los brazos cruzados.

Habría sido más propio con los brazos en jarras, pero quedaba demasiado moza más fermosa que la vaquera de la Finojosa.


Y el pijo pasó por delante una vez. Y se miraron.
Y pasó por delante otra vez, y quedaron mirándose.
Y pasó por delante una tarcera vez, y casi se descoyuntan los cuellos siguiéndose con la mirada.

¡¡¡PERO BUENO!!!
¿Es que ese tío no iba a quedarse quieto nunca?

Mocho estaba dispuesto a largarse de allí y mandarlo a la mierda pero se dijo "vamos a ver qué narices busca éste". Y lo siguió. Y el otro aflojó el paso.

Se estaban siguiendo y ambos lo sabían. Mocho se quedó rezagado y se detuvo. ¿Se detendría el pijo bajito?

Sí, se detuvo, volvió sobre sus pasos, fue hacia donde estaba Mocho y...

PASÓ DE LARGO

quedándose parado unos diez metros más allá.

AAAAARRRRGGGGHHHH

¡Qué desespere de hombre, por favor! Al Mocho se lo llevaban los demonios, que te lo digo yo. Se hartó, fue andando hacia el otro con paso enérgico y decidido, se sentó a su lado y le dijo: Hola. Y el otro le dijo: ¿Fuiste tú el que disparó los cohetes el otro día?


Follaron de manera algo chapucera esa misma noche, intercambiaron números de teléfono, quedaron para repetir, en las fiestas de la Paloma fue presentado fugazmente a los amigos, no tardó en caer la primera ópera y un poco más tarde fueron a la primera fiesta con una advertencia previa a los organizadores: "A ver qué hacéis". Ni que decir tiene que la fiesta acabó con la clásica explosión de boas y pelucas con la gente contando historias sexuales a cual más escabrosa y warronna (sí, hijos, cómo no). A los pocos meses dejó de ser el pijo bajito con cara de cabreo para ser "EL TX".


Además, de bajito nada, que es bastante más alto que yo. Y de pijo, absolutamente nada de nada de nada. Lo de que tenga semblante serio viene bien porque asusta a las amigas y espanta a los moscones, pero todo el que lo conoce sabe que es un cielo. ¿O NO?




Y desde entonces:
El cielo abrió
mi corazón
y entraste tú
más rápido que una bala
y con la precisión
del bisturí de un cirujano plástico
.

¿Te puedes creer que no he encontrado ningún vídeo de la canción original? Amos




F I N


Lectura recomendada: Camino, de Corín Tellado José María Escrivá de Balaguer.

PS: Por cierto, el chaval del plantón inicial se dedicó durante un par de semanas a mandarme emails diciéndome que lo sentía, que había tenido miedo, que si quedábamos y que si patatín y patatán... ANDA Y QUE TE DEN.

Podría haberlo cortado en dos y hacer el De un plantón (y iv) pero ya me parecía excesivo, ¿no?

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