Guía Low Cost de Praga


Este año, después de la locura de coche del año pasado, decidí que nos íbamos de turis turis lo más prototípicamente posible. Y se me ocurrió un breve viaje a Praga y Berlín, ciudades que tx no conocía y que son como muy de "parejita".

Hoy va una entrada de esas que sirven para que los que me leen cotilleen a gusto y a mí para acordarme en el futro de adónde he ido y cómo.

Lo primero de lo primero de lo primero, un DIEZ para Wizzair, la compañía aérea con nombre de ambientador de hogar y color rosa (díez).
A ver, es una lowcost, y sabes lo que contratas: no hay asiento reservado, equipaje de mano limitado y si se cancela el vuelo búscate la vida, pero oye, precios baratos, puntualidad, avioncito nuevo y con asientos imitación piel así de eskai tipo sauna londinense y azafatas muy graciosas. Había una que llevaba un reloj de los que me gustan a mí, modelo Magefesa, enoooorme, y se iba dando golpes con todos los asientos y paneles del avión. Además, el speedy boarding te sale por 4 euros, y francamente merece la pena.


Pero lo mejor de Wizzair es que después de reservar el vuelo me enviaron al email un voucher con descuentos especiales de hoteles via Booking.com y oye, que cambié el hotel que tenía reservado al principio por uno mejor, más barato y más céntrico. Así que ole.

Había leído que ni se me ocurriera coger un taxi en el aeropuerto de Praga, que está lejos de la ciudad y te sale por un pico. Aquí debería comentar lo de la picaresca inherente a la profesión, pero entonces mi novio va y me fostia. O sea, que no. Y como llegábamos por la tarde y a mí me daba miedo que hubiera retrasos y que en transporte público tardáramos un siglo en llegar al centro de Praga, contraté un taxi por internet en la web airport transfers. Veamos, 23 euros un coche para hasta cuatro personas yo creo que no está mal, con un auténtico macarra de veintitantos años (de los que ya no aceptan en las pelis de Bel Ami por mayor, vamos) con su cartelito con nuestro nombre esperando en el aeropuerto y conduciendo haciendo el cafre sujetando el volante con dos dedos. Fantástico. Además, te dan una visita guiada gratuita (a pie) por el centro de la ciudad si quieres, pero sin ponerse plastas para venderte las mil excursiones adicionales que tienen.


Nos dejó en el hotel Manes. 4 estrellas "a la praguense". Pánico con la entrada. Tx diciendo: Huy, esto es muuuuy soviético. Recepción pequeñita y un ascensor alargado así como de camilla de hospital pero pequeñito, para la Barbie, en el que costaba girarse. Afortunadamente la habitación estaba más que correcta: tamaño justito pero todo reformado, nuevecito y limpio, y baño grande. Las petardas de tripadvisor enseguida empezarán a decir que "esto en España no llega ni a un 3". Qué poco viajadas están, por faaaavor.


Muy bien el hotel, con un desayuno buffet aceptable y en el que constantemente había una señora mirando que no faltara de nada y reponiendo comida (y eso es un punto, que cuántas veces no se me habrá quedado cara de María Teresa Fernández de la Vega al ver el clásico plato en el que sólo queda una loncha de queso chuchurría). Además, teníamos la habitación en el primer piso encima de recepción, con lo que pillábamos Wi-Fi de gratix sin problema.


Ah, y bien situados, en el Nove Mesto, pegaditos a la ciudad vieja y con tranvías en la puerta. A diez minutos básicamente de todo.

Y ése es el problema en Praga, mi querida amiga, que TODO está a diez minutos andando. Al final te pegas unas panzadas a caminar que acabas reventado. Lo mejor es hacerse un itinerario, porque si no lo que vas a hacer va a ser ir de la torre de la pólvora al castillo y viceberzas durante todo el día.

Y para itinerarios, la Lonely Planet. Sí, es una guía que ha caído mucho en tema de recomendaciones de locales, restaurantes u hoteles, pero en el sentido de itinerarios para hacer visitas turísticas sigue siendo la mejor, porque no tienen reparo en decir si un monumento supervisitado es una horterada o en recomendar rincones y curiosidades que en las típicas guías no salen, y siempre puedes tirarte el pisto de lo interesantes que son las casas cubistas del barrio de nosequé que ni a dios se le ocurre ir a ver, ¡pedorra!


Porque Praga es un exceso. Da igual por la calle que vayas que siempre hay un edificio que te deja patitieso, o un iglesión del copón con unos frescos de caerse de espaldas. Es que lo tienes todo: gótico, renacimiento, barroco, neoclásico, neotodo. A tx le dio la locura fotográfica y con eso de que ha encontrado una aplicación en su móvil llamada HDR que hace 3 fotos y luego las mezcla, se tiró los tres días en Praga sacando fotos con colores enrarecidos.

Y, por supuesto, la inigualable ayuda de la app "Prague 2go" en el iPhone, que te descarga los mapas offline y te dice cómo ir de un lado a otro y qué ver. Y si no tienes el teléfono jailbreakeado (jailbroken que se dice, lerda) tampoco es tan cara, ¿no?

Aparte, está muy bien una app para tener las frases más comunes en checo. Que no es lo mismo llegar y hablar directamente en inglés que empezar las frases con un prosim (por favor) y terminarlas con un dekuji (gracias).

Lo dicho, los tres recorridos que hay que hacer para una visita básica: El castillo + Mala Strana, La Ciudad Vieja y La Ciudad Nueva.


Para la visita al castillo, te agarras bien la cartera y te subes al tranvía 22, que es el que cogemos todos los guiris. Te bajas donde el pabellón de verano del castillo (renacentista, muy tal) y pasas de ir a ver la puerta de Pisek y las casas cubistas, porque no valen nada.


Luego paseas los jardines, pasas el pabellón de baile y entras al castillo por el segundo patio. Mogollonazo de gente, visita a la catedral, altíííísima y luego ya a tu elección pagar o no por ver el resto del castillo. Si hubiera entrada sólo para ver el callejón del oro pues vale, pero hay que comprarla con todo el pack de palacios de la zona del castillo, o sea, no. Pero vamos, ya a tu elección.


Paseíto por Novy Svet hasta llegar a la plaza de Loreta, que es un puro exceso de barroquismo y donde hay cosas así como la figura de una santa con barba y una reproducción de la casa de la Virgen María de Loreto (Italia). Porque todos sabemos que la casa de la virgen no está en Éfeso como nos hacen creer, sino que unos ángeles se la llevaron volando.

Te tomas un refresco en la plaza y visita a la biblioteca del Strahov. Ojo, que cierran de doce a una para que las señoras que lo cuidan coman. Porque una de las atracciones más exquisitas de Praga te lo enseñan tres señoras que parece que han salido del pueblo más profundo de la España más tétrica: qué vestidos/bata estampados más espantosos y, señores, ¡¡¡qué bigotes!!!


Una le pega un grito a la otra para que abra la puerta. La que abre te cobra la entrada, la de los bigotes (después de ponerse un elegante chaleco de boatiné) te da el folletito en spanjesko que tienes que devolver a la salida y la tercera vigila que sólo hagan fotos los que hayan pagado las 50 coronas extras, y te pone una pegatina.


La biblioteca Strahov es un delirio, pero decepciona que sólo se pueda ver desde la puerta, no te dejan pasar dentro. Ojo no equivocarse que todos los carteles en la placita indican "Galería Strahov" y eso es el monasterio con una colección de pintura, no la biblioteca.

Nuevo descanso en una terraza a todo lujo desde la que se divisa el todo Praga:


La vuelta debería ser por la calle Nerudova para ver las fachadas, pero entonces te acuerdas de que tu pobre tx tiene unos 14 clavos en la pierna izquierda de la caída que tuvo el año pasado y que lo tuvo unos mesecitos en silla de ruedas y claro, de tanto andar tanto andar el tobillo se le puso así como un botijo y de bajar andando ni de coña. Tranvía.


Para otro rato dejamos el paseo por Malá Strana con la Iglesia de San Nicolás, que también es muuuuy excesiva, y sobre todo hace mucha gracia porque tiene un biombo en la entrada, y el que no paga, aunque asome la cabeza, no ve nada. Es como cuando mi madre y sus amigas van a San Francisco el Grande a verlo y se quejan de que les cobran y ellas dicen: "Si venimos a rezar". Pues eso.


Y de allí al Jesulazko, Pokémon o Niño Jesús de Praga, que es una figurita milagrosa como un Barriguitas al que cada día las monjas le cambian el vestidito. Es una talla española que sólo tiene manitas y cabeza (lo demás son hierrajos) y fue leitmotiv de una novela de Terenci Moix. Está en todas las tiendas de souvenirs, a cual más feo, pero no encontré ninguno de imán de nevera y además al tx no le gustó demasiado. Poco devoto es el jodío.


Otro recorrido es el de Nove Mesto. Éste es muy cortito, llegar al Museo Nacional, bajar la plaza de Wenceslao, ver todo el Art Nouveau y Decó que hay y meterte a la izquierda en una galería comercial en la que no entrarías ni de coña. ¿Para qué? Pues para ver esto:


Una escultura paródica de la de San Wenceslao, pero con el caballo muerto. Así, en medio. Sales, te topas con el clásico iglesión neogótico y finalizas en la farola cubista.


El tercer recorrido es el del Stare Mesto o Ciudad Vieja y es el más desesperante de todos porque es por donde va TODO EL MUNDO. La Lonely sugiere que hagas recovecos para evitar la calle Karlova, pero hagas lo que hagas siempre estás a un paso de la Plaza y viendo las agujas de las torres de la iglesia de Tyn.


Puedes empezar en la plaza de la República en la Casa Municipal (que yo no sé cuántos ayuntamientos tiene esta ciudad, que si el nuevo, el viejo, el antiguo, el de las defenestraciones... qué lío) y seguir para la torre de la Pólvora, y de allí seguir la calzada real hasta el Puente de Carlos.


En el camino...¡¡¡otra casa cubista!!! (pesadez de gente, joder) esta vez con una virgen nueva en la esquina y no, catalanets míos, no es la moreneta ni está negra por la suciedad, es otra.


La Plaza del Stare Mesto la verdad impresiona, tan grande y con todas sus cositas, y agobia de la cantidad de gente que hay. Se puede bordear, se puede evitar, pero siempre está allí en medio.


Por un extremo te escapas hacia el barrio judío (ojo que te intentan vender de todo los típicos señores con la barba y el sombrerito) y por el otro acabas en el Ayuntamiento (creo que éste es el de verdad) con unas esculturas así muy comunistoides.


Pero lo que acumula a las masas en la Plaza es el reloj astronómico. Es una preciosidad, hay que reconocerlo, y a las horas en punto el esqueleto y la otra figurita tocan las campanitas, se abren unas ventanitas arriba y unos santitos dan vueltas. Cuando acaba, un señor toca la trompeta arriba en la torre y todo el mundo aplaude. Es como ir a una fiesta de Qué Maravilla, pero sin señoras.


Por la noche, un enloquecido proyectaba luces y rayos sobre el reloj para éxtasis de los sopotocientos turis que se agolpaban enfrente y mayor deleite de los carteristas.


Todos los paseos terminan en el Puente Carlos que sería super-romántico si se pudiera circular tranquilamente por él, pero es que dejan que músicos, artistas y "estatuas vivientes" se coloquen en él (tipo La Rambla, vamos) y, francamente, es un bochinche.


Hay más recorridos y muchísimas cosas más que ver, con una parte de ciudad moderna más que interesante, por supuesto, pero para un par de días y con un tx con el pie hinchado, más que suficiente.


Casi todas las iglesias tienen conciertos de "música maravillosa para gente maravillosa" por las tardes. Muchas están desacralizadas y sólo funcionan como museos. Los conciertos son ideales para descansar, hacer tiempo sin estar todo el puto día andando y escuchar un poquito de "clásica maría", que nunca viene mal. Porque te tocan las estaciones de Vivaldi, los Ave Marías, el Nuevo Mundo, la Pequeña Serenata de Mozart, vamos, los essentials para que el turismo más turis no se aburra.


Yo, como soy muy petardo, llevé al tx al Stavovske Divadlo, también llamado Teatro de los Estados, que es donde Mozart estrenó Don Giovanni. ¿Y qué fuimos a ver? Pues Don Giovanni.


El teatro es... SUPERCUCO. Todo azulito, estrecho, pequeño pero no enano, y está reformadísimo y cuidadísimo. La acústica es muy buena y se ve y se oye todo muy bien.


La producción estaba pensada como si los palcos del teatro continuaran dentro del escenario (sí, ya está muy visto y se hizo en el Liceu con un Britten, ¿no?) y el nivel de cantantes era todo un poco serie B pero vamos, más que aceptable.


Tx se aburrió bastante (el primer acto es un poco coñazo, es cierto, yo soy el primero en decir que unos tijeretazos a la historia del Masetto y la Zerlina no le vendrían nada mal) pero en el segundo acto, cuando la cosa coge enjundia, ya se implicó. Y es que, señores, el final de Don Giovanni (sexteto absurdo aparte) es de lo más tremebundo que hay en ópera.


Nos costó baratillo y sí, estaba lleno de turistas.

Comer en Praga es barato.
Vale.
Comparado con el absoluto timo que es comer en España y en concreto en Madrid sí, en Praga sale barato comer. Pero ojo con la comida típica: da igual lo que pidas, todo sabe a lo mismo: trocitos de carne con una salsa marrón por encima y unas masas de pan y patata que llaman dumplings y que son como comerte la espuma de un colchón.

Una de las noches cenamos en U Fleku, que es una cervecería típica con un patio interior enorme. La comida es lo que he dicho antes, para pasar el trámite de "he comido algo típico" y punto, pero la cerveza es FABULOSA. Qué buena es la cerveza en Praga, joder. De hecho, lo primero que se aprende a decir en checo es "pivo" (cerveza). Los camareros intentarán por todos los medios que tomes chupitos de Becherovka y se ponen superplastas. Ya sabemos que no es lo tuyo, pero en este caso hay que saber decir que no. Por cada minivasito te cobran 80 coronas (3,20 euros, al cambio), y la broma de los chupitos te puede salir por el doble que la comida y la cerveza juntas.


En otras ocasiones acabamos yendo a los sitios de comida rápida de los centros comerciales, ya aburridos de tanta salsa de color marrón oscuro. Aquí, la foto de uno de los cuartos de baño:


Y la última noche acabamos en un vegetariano, Maitrea, en una de las bocacalles de la plaza grande, donde comimos bien y en un ambiente muy agradable. Defecto: no admite tarjeta, por lo que tuve que salir a un cajero a sacar coronas.


¿Compras en Praga? Pues souvenirs souvenirs: el clásico imán de nevera con el reloj, camisetas, matrioskas, que son rusas y una vez una guía nos dijo que no compráramos en las tiendas donde había matrioskas porque eran de la mafia rusa, pero han debido de copar todo, porque ya están en todos lados, y... cristalería de Bohemia. Aquí el escaparate donde tx se volvía loquísimo del potorro cada vez que pasábamos.


Afortunadamente el viaje no terminaba en Praga y había riesgo de ruptura de cristales y uffff, no compró nada, pero no veas cómo miraba las copas de filo dorado. Miedo miedito. En cuestión audiovisual la verdad todo ha decaído mucho igual que aquí en Spain, los precios son similares y no te vas a coger la tercera temporada de Ally McBealova en checo, digo yo.


De ropa, poca cosa, la moda praguense no es que nos matara, precisamente.


El ambiente gay en Praga.
Vamos a ver, los praguenses tienen fama de bordes y... bueno, la verdad es que un poco sí.
Aprovechando la proliferación de aplicaciones maricas para el iPhone, me dediqué a preguntarle a todo el mundo que pillaba conectado que cuáles eran los mejores sitios para salir un poco.
¿Resultado? Ya sé que no soy ninguna belleza del universo pero... joder. Pongamos que contestaron menos de la mitad de los encuestados (y eso que todos leyeron los mensajes) y de ellos más de la mitad respondieron que no sabían o que no iban por el ambiente. Y los que decían algo nos aconsejaban que ni se nos ocurriera salir por los bares de ambiente, que eran lo peor. Ya ves tú.


Menos mal que yo llevaba una guía y cerca del hotel nos pillaba el Café Flirt, un local muy agradable con un amplio ventanal desde el que los chulánganos que se repantingan pueden ver el clásico iglesión praguense y... la puerta de la sauna gay que pilla al lado. Fue el único sitio al que fuimos, que nosotros no somos de mucho salir por la noche y nos quedaba aún mucho viaje.


Cuando volvimos al hotel y conectamos la WiFi, un chico monísimo nos dijo que nos había visto en el Flirt y que le parecíamos muy guapos. Y nos lo suelta la última noche que estamos allí. ¿Habráse visto tonta de la manera? Podríamos al menos haber interaccionado con lugareños. Cómo son estas praguenses.

De todas formas, la guía gay de Praga más completa, actualizada y con opiniones es la de Gayguide.net: clic.

Praga es un destino ideal para un fin de semana, no sale caro, tiene mogollón de cosas que ver y, si eres un poco más espabilada que nosotros, hasta algo te puedes comer.


Al día siguiente nos levantábamos prontito y cogíamos un tren con destino a... Berlín.

Pero eso ya será otra entrada.



21 comentarios :

Eleuterio dijo...

Me dió envidia lo del teatrino con "Giovanni"

Pobre TX, le hubieras consentido llevarse su media docenita de copas de crital Mi madre llevó souvenires desde Praga a Buenos Aires para media humanidad y no se le rompió ni uno.

Nos debemos Praga mi chico y yo.

Peritoni dijo...

Joer, qué completo todo.
Ya hace tiempo que me recomendaste Praga pero creo que también fuiste tú el que me dijo que parecía un parque temático, todo tan nuevo y como falso ¿no? y tan llenísimo de gente.
Pero bueno, me lo apunto para cuando volvamos a viajar...
Besos!!

Take Your Mama Out dijo...

Fantástica la comparación del reloj astronómico con el "Qué maravilla!", jajajajaja!

Observatorio Gay Granatense dijo...

Chiquillo, no, si ahora entiendo porqué mi blog de tierra santa te parecía una cutrez, jjejeje, has estado SOBERBIO, como siempre ¡y que no te contraten para que escribas estas cosas en plan profesional! Me ha encantado la foto del escaparate de los cristalitos, yo es que debo ser como tu TX, que en la otra vida fui una urraca y me pirran los brillos.... deseando estoy ver por donde le metes manos a los berlineses.... mejor que la PILOT PLANET esa, de verdad te lo digo, insisto... SOBERBIO

Anónimo dijo...

Qué ganas me han dado de volver! Yo la única pega que le pongo es el megaturismo que hay, pero es taaan bonita que, cómo no va estar tan explotada?

Deseando que llegue el siguiente capítulo.

Anónimo dijo...

El anónimo es TB97 vía I-phone, que todavía no me entero...

Sufur dijo...

Cuantísima cultura, por Dior.

¿Has pensado lo mono que quedarías con un paraguas en mano, haciedo de guía turístico en sitios así?

Y cuéntame de una vez tus planes de septiembre, leñe, no me tengas en (p)ascuas...

starfighter dijo...

Me encantan tus posts de viajes. Tan culturetas, tan descriptivos, tan ... ¿y las fotos de los machazos checos? ¿dónde están?

Bueno, me lo guardo para cuando vaya con el marido.

Mocho dijo...

Starfi, salvo el chico del Flirt, a cuyo blog he puesto un enlace aquí mismito a la derecha, de chulazos checos nada. No nos gustó casi ninguno.

Joder, ¿y de verdad suena todo tan cultureta?

Chufur, cuando me pilles por facebook comentamos, ha ocurrido un pequeño infortunio con los vuelos.

TB, si te escapas 50 metros de las calles Karlova y Celetna, deja de haber masificación de gente y sí, es una ciudad precioooosa.

Observatorio, el problema de tu blog a tierra santa era el verde sobre verde con adornos verdes, era dificultosísimo de leer. Lo de tx con los brillos... que te lo digan los que conocen nuestra casa, uf.

Y sí, yo estoy abierto y requeteabierto a que me contraten de todas las formas posibles.

Papatoni, es un destino más que recomendable, y ahora se puede hacer a muy buen precio.

Ah, atestadito de italianos.

Take Your Mama, es que sólo faltaba ponerse a gritar "¡Qué maravilla, qué maravilla!".

Y Eleu, lo tenéis a un paso, y el teatro te encantaría.

starfighter dijo...

Que no hombre, que no lo digo en ese plan de marisabidilla. Es que lo desgranas todo, y está genial porque yo no recordaría ni la mitad de las cosas. ¿Has pensado en dedicarte a escribir guías turísticas? En serio. Las compraría.

Mocho dijo...

Ya te digo, Starf, a mí, que me lo ofrezcan y que me paguen el viaje y las dietas, y yo encantado :)

Ros dijo...

que pasada todo todo todo, si algún día voy a praga ya me guardo esto!

Sufur dijo...

Jodó sí que es mono el chequito...

Mocho dijo...

Pues si vieras las fotos que me pasó por Grindr....

Thiago dijo...

Un reportaje chulísimo, aunque mejor lo habrás pasado tú en ese viaje.

Bezos

2soles dijo...

Jo Mocho tía... qué chulada, no me pierdo el próximo capítulo, al tiempo que tomo notas, pero no en el típico lugar donde apuntas las cosas y luego lo pierdes... no no... en la libreta de sobremesa... la que sirve.

Rosarioso dijo...

Adoro tus guías de viaje, son utilísimas!

Me dio un poco de impresión que el hotel que fuiste se pareciera tanto al que estuve hace unos años... pero supongo que todos deben ser tan soviéticos!

Con respecto al ambiente gay, fui a una disco y recuerdo que bebimos muchísimo con mi pareja, porque los tragos eran super económicos, después no sé cómo fue que terminamos en el túnel y de allí salimos a los gritos y teniendo una escena de celos en la calle gritándonos de todo y volviendo cada uno por separado al hotel... qué momento!!!

Abrazos

Anónimo dijo...

http://viaje2011tonidavid.blogspot.com/

DMANUEL dijo...

Hemos estado hace unos días en Praga y después de turistear hemos salido por el "ambiente", el Club Valentino cerró hace tiempo, el Celnice no estaba ni se le esperaba, jajaja... el Termix, sí es un club pequeñito para bailar si vas a las ocho de la tarde, más tarde bailar dificil es demasiado pequeño, con cuarto oscuro pequeño también y poco frecuentado, sí hay un area de refresco donde están las locazas de Praga que solo saben checo. El Drakes es de risa... pagas 8 euros por entrar si eres de mas de 25 años, haces turismo por el local en el bar hay tres o cuatro señores viejunos de Praga de toda la vida que ponen canciones como abeja maya en checo (no es broma fue cuando decidimos irnos) y cuatro o cinco chicos alguno de veintitantos (no precisamente monos, la verdad) que toman copechas como cuando nosotros salimos con nuestros amigos sin más y sí tiene cuartos oscuros, glory hole (uno que viéramos), cabinas, pantallas proyectando videos muy antiguos en su mayoría, una especie de catacumba (todo muy tourist.... jajaja) y una señora (porque parecía una señora fea y de edad) esperando no sé qué (a ver si caía algún despistado). De risa por no llorar!.El Alcatraz estaba al lado del hotel, y está muy poco o nada concurrido al menos en otoño (realmente están poco concurridos todos)y para pagar otra vez como en el Drakes pues que no PASAMOSSS. Lo que más lo peta en la Praga Gay en 2012 es el ONCLUB, la mayor disco gay de allí, pues nada del otro mundo, sería que era otoño... sí hay gente, es entretenida a veces cuando ponen música internacional, mucho chunda chunda en la disco y tiene un bar pequeño en la parte de arriba que es un poco más de lo mismo, los camareros agradables eso sí, sobre todo un rubito que había, ahhh también tiene un pequeñíiiissiiimooo cuarto oscuro con poca gente, aunque cuando cierran el bar de arriba te puedes llevar alguna agradable sorpresa, pero vamos... tampoco para tirar cohetes. Por la tarde también te puedes tomar un café en el Qcafé que es un cafetín pequeño en el que podían quedar mi madre y sus amigas o, después de cenar una copita en el Flirt que lo tienes casi al ladito de la zona del turisteo, tiene un pub en la parte baja con chicos y chicas sentaditos tomando algo o bailando la Mónica Naranjo checa (tiene su gracia). Otro que está muy de moda es el Friends enfrente mismo de comisaría de Policía en Praga, con música en alguna ocasión internacional y que no era chunda, chunda y gente... normalita, bien... para pasar un ratito como en cualquier pub sin muchos miramientos. TOTAL: PRAGA GAY... puede ser entretenida, aburrida en ocasiones, desesperante en otras, divertida en alguna y lujuria y perversión (que a veces hacía falta) ninguna... A lo mejor en verano que se llenará de tourist cambia, pero para eso no nos hace falta salir por la Praga gay, eso ya lo tenemos en casa y en cantidad.

Vanesa Vazquez dijo...

A la perfección describiste nuestro almuerzo típico de hoy " goma espuma de colchon" no teníamos ni idea que era ese supuesto pan.. me hiciste reír mucho con el relato! Gracias!

PasaElMocho dijo...

Gracias a ti por leerme, Vanesa

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Un blog se nutre de comentarios. Aunque sea para ponerme a caldo di algo, cojostio.

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