No hay derecho


Para un reality cutreconcurso que veo de entre toda la
telebasura existente (8MadridTv aparte) va y ayer que fue la final me toca sacar a pasear de turismo por Mandril a un italiano cuyo único interés es arrasar en el Museo del Jamón y a un griego que cada vez que ve una mujer suelta perlas del tipo "What a piece of ass". Y para colmo a cenar a un asador, con mis niveles de úrico y mi dedo gordo del pie dando palmas de la alegría.


Lo más terrible es que aunque acabé a las mil y monas, cuando llegué a casa...
todavía estaba en la tele Superpitingui, Superllorona, Supermochuelo, Superchoni, Supermodelo 2007 y pude ver cómo ganaba la que en cuanto se opere la nariz va a ser la doble de Penélope Cruz (la que queda muy bien para anuncio de Colonia Maja de Myrurgia o de Aceite Carbonell, vamos).

Como compensación, el asador se encuentra situado donde estaba la antigua discoteca que albergó al Shangay Tea Dance en una de sus épocas primigenias (creo que la segunda ubicación después del China Club), siendo uno de los "jurados" del programa, botellita de Bezoya en mano, uno de los más notorios habituales del local.


El único programa aguantable de cuatroº y va y se me acaba.
¿A qué petardeo me apunto yo ahora?

Lo peor: me tocan dos días más aguantando a uno de los de anoche.
¿Soportarelo?

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