Pics & Patrona 2

Segunda parte de la semana de la Patrona.
Y sigo pendiente de que alguien me envíe la foto del balcón, aviso.
Atención: mensaje largo larguísimo y en plan "diario de patricia"

Vendredi: Soirée chez Mármol. Se sobrevaloró el poder de una ipod conectada a una minicadena, pero aún así fue una fiesta muy animada. Y, sobre todo, con GENTE NUEVA. A destacar la portu-geisha que lo primero que hizo al llegar a la party fue preguntar quién estaba soltero.


Ésta es FUFITA. Fue uno de los regalos que le hicimos a Calisto Fartons. Fufita es suave, cariñosa, encantadora, se ha visto La Última Seducción, sueña todas las noches con su Fufi y... SE CONVIERTE EN BOLSO.


La fiesta transcurrió por los cauces habituales hasta que... como es costumbre Chez Marmolina, ALGUIEN ABRIÓ LA CAJA DE PANDORA LAS PELUCAS.


Luego nos quejaremos cuando nos dicen que sólo nos divertimos cuando sacamos las pelucas, pero nos ponemos como locas. Y si no que se lo pregunten a Paqui Duermas, que se puso en plan reportera del tomate persiguiendo a todo músculo que se le cruzaba por delante. Por cierto, ¿qué usaba de micrófono?


Podemos entender el color, el accesorio lateral, pero... ¿y ese minibultito terciario? (clic en la foto para ampliar) Una solución quiero. Qué ignorantes somos a veces.


El caso es que Fufita acabó agotada, pensando en el ajetreo del día siguiente y relacionando a su Fufín con las pelucas.


Sábado de comistrajos. Un retraso de una hora (que no es nada del otro jueves pero que no contaba con él) me trastocó todos los horarios como si de un bebé o una monja de clausura se tratara: polvo, tx llevándome corriendo al aeropuerto y llegada a Barcelona casi a las cuatro, con la loca del trolley verde cargada de tiradores de armario y su corte ya en los postres. Conclusión: dos guarrerías comidas sin ganas en el avión y un par de postres en el Trapío.
Menos mal que me dio tiempo a que me llevaran a ver la instalación del mural Mlillenium de Matt Lamb, que no se inaugurará oficialmente hasta septiembre/octubre y que es un tipo de arte que no me va mucho pero que con sus 20 metros de largo es im-pre-zio-nan-te. Y el sitio en el que está, más.


Siesta. Yo no sé qué le hará su Protonovio al Trolley pero de verdad que estaba agotaito y se tiró un día entero sobando.

Me despiertan unos tambores lejanos. Como si de la tribu de las Chochoni se tratara... ERAN LAS LESBIANAS BUENROLLITO DE LA MANI DEL ORGULLO DE BARCELONA.
Me ducho, me visto, le digo al trolley que me voy a ver la mani. Me contesta que él tardará un poco más. Como me lo conozco (Araldit y otros potingues), paso de esperar, me uno al coche escoba de la mani y en dos patadas alcanzo el mogollón.


Como de costumbre, muy alternativa, muy reivindicativa, muy pancartera, muy nacionalista y con casi total ausencia de frivolidad entre los organizantes, pero no así entre los asistentes. Encontreme con conocidos y anduve, saltuve y grituve un rato con ellos, sus bollos y delante de la pancarta de Esquerra (ver para creer).


Todos estaban como locas: Este año va por Via Laietana y no por la Rambla. Qué nivel. Vi algo más de gente que otros años, lo que no quiere decir que no siga siendo bastante poco lucida. Además, este año gran parte del mariconismo se había ido a Madrid al Europride. Y es que mira que son tercas las maricatalanas. No pueden hacer como en todo el resto de España, hacer su mani una semana antes y así poder acudir todos a la manifestación nacional de Madrid, no. Ellos la suya y prou. A la misma hora, en Madrid, las carrozas llenas de chulos como el de la foto (cortesía exclusiva de Bata de Gwatha) iniciaban su marcha.


Como la zorra y las uvas: Bah, fuma.

Se va la mani, llega Trolley y nos vamos a la Manon del Liceo. Me encuentro a mi compi de asiento del recital de la Gheorghiu, a mis amiguitos catalanes, intento evitar a toda costa a la Cofradía de la Perpetua Indignación (que están en todos lados, qué espanto). Con tanto saludito no puedo probar bocado y mi malacostumbrado estómago ruge. Disfrutamos de una función excelente y además también hubo su dosis de orgullo con cacha al aire, y si no véase aquí a la Dessay en plan dominatrix del abanico cabalgando a un pobre figurante. Comments, aquí.


Salimos a las doce y mitja y seguimos la sugerencia de ir a cenar a la Terraza Dolce Vita del Hotel Majestic, que no tiene nada que ver con Telecinco ni con Santi Acosta). Error: después del paseo, estaba lleno de pijas barceloninas, había overbooking y además no daban de cenar. Vuelta para abajo a ver dónde se puede comer algo a la una y media y nuevo comistrajo "de tapeo". Qué mal me sentó.


Dimanche: De vuelta al hotel pillamos los últimos coletazos de la fiesta orgullosa de la Plaza Universidad. Dormir y hala, back to Madrid, con el tx resfriadísimo por el aire acondicionado (o sea, no polvo) y luego visita social chez Marchise du Chamartán a ver muebles buenos, como la cómoda del millón de euros (que nadie nos quiere decir cuánto costó, aunque se supone que menos que en el Saura que la corona). Eso sí, yo me lo pasé pipa moviendo el pomo de sitio para romper la simetría y crear entropía y desasosiego armónico.

Bonita, sabemos que las sillas de metacrilato de Starck quedan muy bien pero hija, quítales la etiqueta.


Es un gustazo eso de ir a casas que no tienen la lámpara FOTO ni la mesa LACK, como tenemos todas las demás maricas de Madrid. ¡¡¡Si casi hasta parece hetero!!!

Fin del orgullo, fin de la patrona, fin del finde, fin verdadero de fin verdadero.

(Si alguien se mosquea porque aparece en parte en alguna foto, él, sus utensilios o sus hábitats, que me lo diga y la quito ipsoflauto, no quiero malos rollos ni histerias, ¿eh?)

Edito (gruberovo): Tanta Manon, tanta Manon, y hoy ha fallecido una de las mejores, la gran Beverly Sills. Una pena.


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