De Potters y Zarzuelas

El miércoles fui al cine a ver Harry Potter y la Órden del Fénix. Y en vez de ir con mi sobrina, con quien había visto las cuatro anteriores, me llevé al tx. Error.

Primero, aunque mi sobri ya va al cine con sus amigas, dudo que elijan Harry Potter. Me sentiré culpable y ella me lo recordará. Y segundo porque el pobre tx se moría del aburrimiento. Le debo una y me obligará a ver la de Los Simpson, qué horror.

Vayamos por partes. Si en la 4ª película no había quien se enterara de nada
si no se conocía antes el libro de lo enfollonada que estaba, en ésta parece que han pretendido lo contrario: vamos a explicar todo muchas veces, y así nadie se pierde. Ah, ¿que no hay acción, ni emoción y resulta un truño? Os jodéis.


Diálogos eternos, repetición de las mismas cosas veinte veces, ausencia total de pulso dramático... y para colmo efectos especiales de chichinabo que parecen hechos con el After Effects. Y todos, por supuesto, a oscuras, para que no se vea nada.

¿Pero en qué coño se van dos horas y veinte de película si casi no salen Snape, McGonagall, Hermione, Ron, Voldemort, la Srta. Trelawney, Hagrid...? ¿En que Harry sueñe y sufra?

Aparte, ¿para qué tanta repetición de lo mismo cuando luego algunos aspectos se explican tan mal y tan de pasada? Una purquería, vamos.
Y qué desaprovechamiento de actores: Rickman, Fiennes, Oldman, Bonham-Carter, Thomson, Smith... En fin.


Al igual que la novela, la más floja probablemente de la saga, esta película es un
mero trámite. Gustará a los que han leído el libro, pero en sí, como película independiente, es un coñazo. Me quedo al menos con Imelda Staunton, la única que parece pasárselo bien en toda la peli.

Y al día siguiente,
zarzuela.

Programa doble, con
Las Bribonas, un sainetillo simpático que no es gran cosa y La Revoltosa, que tiene una de las mejores partituras de todo el género chico y te levanta de la butaca. Salimos los dos encantados. Hemos visto a Luis Varela, Carmen Conesa, Eloy Arenas, Josep Miquel Ramón, María Rodríguez, Mary Carmen Ramírez, Karmele Aramburu... ucomo dicen las cursis, un lujazo. Más info, aquí.

Blog Widget by LinkWithin