Baccara Tour 2017. 3- Köln (Colonia)

 
Seguimos con nuestro tour alemán del verano.
El siguiente objetivo después de Coblenza era...

COLONIA
Köln

Colonia es una ciudad grande, la mar de visitable.
No es que tenga cientos de monumentos que ver (que ya sabes que se los cargaron todos menos uno) pero es una ciudad con vida.
Tiene animación, muchísimo movimiento comercial, vida cultural, ambiente, ¡hay gente por la calle y no todos son turistas! ¡Y pasado el atardecer!
Hay que ir.

Nuestro problema fue que yo quería hacer coincidir la estancia en Köln para el fin de semana, pero resulta que en esas fechas había una convención de videojuegos en la ciudad y me fue imposible encontrar alojamiento a precio aceptable para dos noches, sólo lo conseguí para una.


La avenida que teníamos delante del hotel estaba cortada y habían puesto escenarios para conciertos, chiringuitos de comida super-repug y toda una especie de feria. La verdad es que no participamos nada de la animación, pero hay que reconocer que la calle era una fiesta.

Con todo esto, estuvimos en Colonia un día... y se me quedó corto. Tenemos que volver.

Visitar, visitar, lo que se dice visitar hay que ver la catedral.
Es un iglesión neogótico que se empezó en el siglo XIII y se terminó en el XIX, así que te puedes imaginar el pastiche.


Es bastante impresionante por su verticalidad y su tamaño inmenso.
Los aliados en la 2ª Guerra Mundial la dejaron intacta porque era un punto de referencia para la aviación. Es altísima, impresionante, no cabe en las fotos. 




Y básicamente eso es lo que hay que ver de monumental en Köln. Que si te buscas cualquier guía turística te dicen que después de la catedral te vayas al museo del chocolate. Y mira, eso no.


La tercera atracción turisticocomercial es comprar un frasco de agua de colonia 4711

Está en todos lados. La hueles y... "fresquita", esa frase tan de madre. En efecto, es una colonia vulgaris tipo lavanda de las de frasco de litro en el cuarto de baño, una Álvarez Gómez cualquiera, vamos. Pero la compras en una tienda que parece que te venden algo de lujo y en un frasco azul y dorado. Pues no, que luego llegas a España y la tienes en Juteco, Gilgo o Primor a mitad de precio o menos, y es la auténtica. No caigas, Felisinda.

Donde te puedes caer a tomar una kölsch es por Heumarkt, una plaza grandota llena de restaurantes y bares cazaturistas, pero bueno, por una cerveza no te vas a arruinar, y es agradable. La Kölsch es una caña de la tierra, poca graduación, muy suave y con un toquecillo amargo. Se bebe como agua y se mea al momento. Al menos se parece más a lo que aquí llamamos caña que a las cervezas alemanas de trigo que parece que vas a merendar con ellas.





Lo que te queda es pasear por la calle comercial peatonal, que es larguísima, y entrar en todas las tiendas franquicia que hay exactamente iguales en todo el mundo o ya callejear un poco y ver cositas más curiosas y exclusivas. A nosotros la zona que estaba cerca de Rudolfplatz nos recordó bastante al Soho londinense. Un aire.

Y en el Primark local encontramos... ¡estas camisetas!



Sí, la misma que se ha agotado en Spanien... ¡y la de los Targaryen en dorado! (que esa no la hemos visto por aquí).

Ambiente gay...¡lo hay! ¡Y mucho!
Lo mejor es que te metas en la página de Patroc.com y te orientes allí.
Hay dos zonas de ambiente: alrededores de Rudolfplatz (el llamado triángulo de las Bermudas) y la zona de la ciudad vieja al sur de Heumarkt



Así por estilos, la parte este (Rudolfplatz) tiene los bares más modernitos (de copeo y postureo) y la oeste (Ciudad Vieja) los más canallas (de golfeo). Pero de todo hay en todos lados y te lo puedes pasar muy bien.

Nosotros visitamos un clásico, el ExCorner, que es el sitio donde queda todo el mundo para tomar la primera cerveza en la calle y luego ya te distribuyes a otros sitios.



Los que están un poco más pasados de kilos y pelos hacen lo mismo pero en el Gentle Bears



Y luego ya lo que te vaya. Nosotros no visitamos mucho más porque ya te sigo que estuvimos sólo una noche y por la mañana había que hacer visitas y seguir camino (qué estrés), pero nos dejamos apuntado volver.

¿Y qué bebimos?



En efecto, la Frttz-Kola local.

Para los amantes del ambiente diurno, Köln tiene cafés (imprescindible visitar el Cafe Rico), varias tiendas y librerías temáticas interesantes (Bruno es obligatoria) y tres saunas (creo). Una de ellas, la famosa Babylon es, aparte del putiferio esperable, otro de los lugares de encuentro y socialización de la ciudad, ya que tiene piscina al aire libre, restaurante y en fechas tipo orgullo organizan unos fiestorros tremendos. Vamos, que puedes tranquilamente echar allí el día. En verano sólo, imagino.



Y poco más decir de Colonia.
Que se nos quedó muy corta la estancia, que tenemos que volver.
Pero es que nosotros volvimos a coger el coche para seguir nuestro camino...

Continúa... aquí

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