Winter Wonderland

 
Hooola, mis crismaslovers.

Menudo jaleo con lo de los osos del otro día, ¿eh?
Yo creo que con lo que más se cabrean es con los Papanoeles o Santaclauses de chiquejos musculosos en vez de gordosmayores. Vengaaaaaa.

Bueno, en nuestro periplo decorativo navideño creo que sólo me falta una foto por poner:




Yesssss, nuestra chimenea.
Que, como todo en casa, es FALSA.
Está hecha en el hueco de una estantería Besta de Ikea.
El marco es de papel albal y la chimenea de fieltro marrón.
Las velas son todas de led, incluso las que son de cera (que, además, tienen mando a distancia).
El ciervo es un auténtico peluchicidio.
Y el fuego una tablet con la aplicación "Fireplace" puesta en bucle.
Se ve todo muy oscuro pero chica, es la foto que tengo. Y si no te gusta...


Y seguimos comentando nuestro periplo en el puente de la Conchiconsti.
El día que llegamos fuimos al Borough Market a visitar a un amigo que trabaja allí y a comer street food de pie. Lo-o-dio.
Pero por la tarde.... ¡Winter Wonderland!




Que es algo así como la Feria de Abril pero en Navidad.

Primero hay que reconocer lo bien montado que lo tienen los londinenses. Ya en el metro te indican qué salida tienes que coger.




Y luego el acabose.
Después de la cola para entrar (iba rapidita, pero aquello era un apelotonamiento brutal) y pasar el control de seguridad, llegas a la feria.
Porque es eso, una feria, con sus atracciones, sus luces y sus sitios para comer y beber.

Y aquí es donde empiezo a pensar que qué bien saben vender sus cosas los ingleses.
Porque hay que joderse con los precios.
5.50 Libras una pinta de cerveza (que al cambio son como 7.50 €) y ya si quieres comer un maldito perrito caliente con unas patatas ni te cuento.
Pero te lo ponen todo tannn mono, tannnn bien aderezado que parece que te están haciendo un favor vendiéndotelo.




La feria, enorme, pero no la pudimos visitar entera porque cerraron una zona, no sabemos si porque alguien se dejó alguna mochila sospechosa o porque alguna inglesa borracha (de cualquier sexo, no me llames machista ahora) se caería de la noria. ¿Sabes lo que te digo? Que mejor, porque yo estaba agotado y el Tx se pegó un tropezón y se destrozó un zapato, así que cuanto antes la viéramos, mejor.

Pero la verdad es que la disfrutamos mucho.
Allí el tema navidad lo deben identificar con casetas de madera, cerveza y vino caliente, porque todo era de ese estilo, muy alemán, e incluso la zona de restauración se llamaba Pueblo Bávaro.

Y lo que digo, precios por las nubes pero cada caseta estaba cuidadísima, todas tenían 3 árboles de navidad de decoración en el tejado, y lo que vendían era MUY apetecible. Y claro, luego te vienes a Madrid y ves la Plaza Mayor con sus casetas de aglomerado de stand de Ifema (cuuutres, con sus camisetas cutres) llenas de pelucas y gorros y dices: es que es otro mundo. Lo que ya he dicho antes: se saben vender. ¿Que allí hay más dinero? Por supuesto, pero lo que más nos llamó la atención es la ausencia de cutrerío, tan habitual en las ferias hispanas.




El caso es que dimos un buen paseo, nos juntamso con nuestros amigos y casi disfrutamos de una cena tomada de pie en una mesa alta (¿he dicho ya que odio comer de pie y al aire libre?) pero en buena compañía. Además, en el grupo estábamos divididos casi al 50% en Xmaslovers y Xmashaters, y nos pinchábamos mutuamente.

Cositas de la feria: Un gigante que le hablaba a un pájaro, con la publicidad de la cervecería estratégicamente colocada.







¿Que no te crees que sea un gigante? Mira el tamaño (compáralo con la noria, nena).




El sitio en el que comimos tenía un escenario elevado central giratorio en el que un grupo  tipo "Orquesta Meteoro" de la feria de Villarzarcillos de Nobleja destrozaba los grandes éxitos musicales de ayer y hoy.

Su puesto de churros...

Su bar giratorio (allí todo daba vueltas)...


Su pista de hielo...

 
Y su rollo "Feria de abril en Santa Sofía de Estambul"

 

Nos llamó la atención la cantidad de personas que iban vestidas con sus horrendos Christmas Jumpers (jerseys con motivos navideños, acércate a Primark que aquí hay unos pocos) de papanoeles, de elfos, con lucecitas...


Y el que más nos llamó la atención fue un señor que tenía uno con una chimenea encendida. ¡Como la de nuestra casa!

  
Sí, Winter Wonderland es una horterada manifiesta, pero yo sé que al Tx le iba a encantar y lo llevé directo.

Que ya vendrían luego las noches de debauchery por London by night.

Y para quien se escandalice de que gastemos media jornada de un viaje a Londres en semejante mamarrachez, le invito a que se repase nuestros recorridos turísticos por la ciudad:

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Mucho glitter para todos, nena


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