Los amantes pasajeros: una mariconada en toda regla


Huy, lunes y comentario en el blog sobre Los Amantes Pasajeros de Almodóvar, cuando tendría que haberlo hecho el mismo viernes, qué desfasadísimo estoy. Claro que las discusiones se han hecho ya vía otros medios más inmediatos, pero como yo sigo teniendo un blog, puues aquí van mis impresiones sobre la película.

En una frase que ya he repetido hasta la saciedad este finde: "la última de Almodóvar es mala, pero te ríes".


Es mala porque tiene un guión que hace aguas por todos lados. Porque parece que va a desmadrarse pero no lo hace, porque ni presenta a los personajes, ni los desarrolla y, sobre todo, porque la película se sostiene sólo en las payasadas que hacen los azafatos mientras que las historias que cuenta son muy endebles.

Pero te ríes. Y mucho, porque está llena de puntos y de golpes muy maricones. La peli es una mariconada en toda regla. Y no, no es gay, es maricona. Es una peli con pluma, con pluma locaza. Y comprendo que no le haga gracia a mucha gente, si no le pillas el punto te parecerá directamente una mamarrachada, y los gays concienciados hasta se pueden ofender y sentir vergüenza ajena, como le ha ocurrido a amigos míos. El caso me recuerda a cuando se estrenó "Perdona, bonita, pero Lucas me quería a mí". Las plumas de la intelectualidad gay se echaron las manos a la cabeza. Tantos años luchando por la visibilidad, reían, y ahora los gays se vuelven locos con una película que refleja todos los clichés indignantes y los chistes humillantes de mariquitas de toda la vida. 

Pues sí, hija, pero es que si algo tenemos las maricas (algunas) es la capacidad de reírnos de nosotros mismos y de hacer bromas sobre lo que otros hacen insultos. Y si a alguien le molesta que los maricas de la peli de Almodóvar suelten pluma y piensen en mamadas, pollas, drogas y alcohol... pues no sé, quizás debería mirar un poquito alrededor. Además, es una comedia y está todo muy exagerado, no se trata de un documental, qué cojones.


El problema de la peli, ya digo, es que se sostiene en las mariconadas de tres azafatos, y lo que hay alrededor está muy mal desarrollado:

- Todo empieza de golpe: pasamos de unos cameos sin gracia de Penélope y Banderas a de repente estar en pleno vuelo, con un montón de pasajeros dormidos y otros dando golpes a la cabina del comandante. ¿Qué?
- La historia del piloto es la más interesante, mejor contada y mejor interpretada, pero acaba con un chiste nefasto.
- El personaje de Lola Dueñas: absurdo y sin gracia. Desaprovechada totalmente su vis cómica. 
- La historia del papá con la hija que se fue de casa. Aparte de lo previsible, muy poco interesante.
- La historia de Cecilia Roth: empieza bien, pero se desinfla.
- Pero, sobre todo, la historia de Guillermo Toledo. ¿A qué viene? ¿Por qué esa manía de Almodóvar de meter en sus películas dramones con los que nadie siente empatía alguna? Es un plastón que sobra completamente. Lo mejor de todo, el comentario de casi todo el mundo al leer los créditos finales: Ah, ¿que era Paz Vega? No la había reconocido.

En fin, que yo creo que a Almodóvar le pasa un poco lo que a Woody Allen: están en una posición tan de genios que nadie se atreve a decirles: "oye, que esto no funciona".


Actores: Carlos Areces, Antonio de la Torre y Raúl Arévalo están que se salen. Buenísimos los tres. Javier Cámara un poquito más forzado, pero bien. Muy bien Hugo Silva y Miguel Ángel Silvestre y divinísima Cecilia Roth. Guillermo Toledo, José Luis Torrijo, José María Yazpik, Lola Dueñas y Blanca Suárez están correctos, pero es que sus papeles no dan para mucho. Carmen Machi muy mal, sin gracia alguna. Ay, y desaprovechada Pepa Charro, con el juego que hubiera dado.

Así que lo que se queda es una comedia que, repito, debería ser más desmadrada, con buenas interpretaciones, un diseño de producción exquisito, cierta dosis de crítica social y un montón de chistes de mariquitas.



 
Y una última cosa: si tenemos aún a Bárbara Rey en activo, ¿por qué elegir a Cecilia Roth?
  

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