Ñam

 

Dos sitios para comer:

1. El Figón, en la calle Bardales 9, de Guadalajara. Pero mientras haga buen tiempo, con terraza en la Plaza de Prim.

Comimos de raciones, estaba todo estupendo. Soy contrario a pedir "ensaladas para compartir" porque al final pagas casi 10 € y tocas a dos hojas de lechuga, y me da mucha rabia, pero los torreznos, la morcilla, los chopitos, los huevos estrellados con puntas de jamón... todo estaba buenísimo.


Además, fue una cena muy 2.0, porque nuestra querida amiga doña Rosypunto...¡reservó por twitter! La muy petarda dice que entró en la web y no encontraba el teléfono. Salvo tx, que se niega a tener twitter o Facebook, todos los que allí estábamos teníamos una @ antes del nombre: @rosypunto, @Duczen, @lamujertirita, @ynosek, @bheass. Vamos, que parecía una reunión de ops del canal #gay del irc (o un #simogay) pero con mayoría aplastante hetera. Y a la hostelera, @Cristijina , le hizo mucha ilusión que la mencionáramos.


A lo que voy, que aparte de la inmejorable compañía y de lo bien que lo pasamos (a pesar de la música rockera del local al que fuimos después, que era como muy de mi hermano mayor y sonaba a Youtube), @ElFigonGuada es un sitio para recomendar si te pasas por la capital alcarreña, que queda así como muy Cospe.

Ah, se creó una plataforma para que tx se abriera una cuenta en twitter, pero se niega. ¡Dales tu apoyo!



2. La otra casa, en la calle del Olivar 6, de Madrid.

Es el típico sitio al que en cuanto entras y ves el tamaño de las raciones dices... huy, nos van a clavar.  A ver, la carta está estructurada a modo de pinchos (pintxos, que diría Yno), con lo cual ver un plato con cuatro trocitos de pulpo flotando en una especie de pesto puede hacerte temer lo peor.

Pero no. El menú consiste en elegir tres "platos-pincho", con posibilidad de postre. Y, créeme, éramos 8 a la mesa, probamos casi toda la carta y todo estaba EXQUISITO.


Por fin un sitio con cocina elaborada de verdad. Las berenjenas rellenas de carne, que ganaron el primer premio de un concurso de tapas, son estupendísimas.

Además, perfecto el local, la ambientación y la amabilidad de la camarera que nos atendió.

No te vas a llenar hasta arriba, para eso te metes en el Burger y te comes dos menús ahorro y unos nuggets. Pero vamos, al final salimos todos encantados, y con una relación calidad/precio muy, pero que muy aceptable.


La noche seguiría por derroteros más alcohólicos, nos volvimos a encontrar con los de Guada, hablamos de parques, pañales y palabras con k, pero la auténtica estrella de la noche fue... la chica del Hipercóo:

 
 

Y, para variar, esta entrada debería tener fotos de los restaurantes, pero lo que tiene es CARNEEEEEE (minuto 2:58, por favor)


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