Talifanas



En un repaso por las distintas tipologías de mariquitas que nos podemos encontrar en un paseo por el ambiente, no puedo evitar detenerme en una tipología gay muy característica: las talifanas.

El nombre lo dice todo: son los fans tan talibanes que matarían por su personaje favorito, y su mejor manera de defenderlo con uñas y postizos es atacar despiadadamente a "la competencia".

Me dirás que es un tema que no es exclusivo de los gays, y no hay más que ver los forofos futboleros, pero es que cuando un marica se pone talifán se vuelve tan rabiosa y cegada que crea en sí mismo un subgrupúsculo muy característico.

Por supuesto, los mayores iconos de los gays talifanes son las divas de diverso pelaje a las que recurrir o con las que sentirse identificados en momentos de gran intensidad dramática personal.


Los Madonnos viven esperando a que se filtre en internet un adelanto con sonido espantoso de la última canción de Madonna para acto seguido desesperarse y poner el grito en el cielo ya que no es lo que esperaban. Entonces dicen que es un fake, que no puede ser posible. Pero a los dos meses llega el vídeo y oh, milagro, han cambiado de opinión y la canción es "lo mejor que ha podido haber hecho Madonna actualmente". Les da igual lo que haga, la justificarán siempre. Y las demás son "imitadoras". Eso sí, cuando están follando se les olvida el fanatismo.


Entretanto, los ladygagos habrán puesto a parir todo lo que suene a Madonna. Los gagos suelen ser más jóvenes y, por tanto, menos marirresabiadas que los madonnos, con lo que sus argumentos aparentan ser menos fundamentados, pero son más vehementes y agresivos, con lo cual se ponen igual de insoportables. En la cama son más ocurrentes, pero de vez en cuando se quedan parados pensando en si la postura que acaban de poner no la han copiado de un videoclip de su ídola.


Los Kylies son más pacíficos. Su diva es tan etérea y tan poco conflictiva que los convierte en una especie de adoradores cegados que no ven otra cosa, con lo cual les da igual lo que haga Madonna, para ellos está ahí, existe, pero no se le presta más atención porque están como drogados con su Kylie. Suelen ser pasivos, pero alguna vez te dan la sorpresa.


Los Britnis y los Aguileros la verdad es que causan un poco de ternura, del poco caso que se les hace. Nadie sabe cómo son en la cama.



Luego están los que se buscan disco divas de chichinabo y todoacién con mucho grito tipo Rebeka Brown, Dess o Kristine W, pero son los menos, y van siempre de coca, ketamina y GHB hasta las trancas, así que su rendimiento sexual oscila entre lo nulo y lo ridículo.


En el terreno hispánico tenemos a los monicanaranjistas. Fue una especie que surgió con una virulencia extrema a finales de los 90, cuando parecía que no se podía ser gay si no te gustaba Mónica Naranjo. La Naranjus es una diva tannn excesiva que sus fans no pueden ser menos. Son las mariquitas más rabiosas del mundo. Afortunadamente, con los años y la decadencia de su diva, han ido disminuyendo en número, pero los que aún ejercen siguen siendo igual de agresivas que antes. Follando, pegan gritos y ponen caras.


Los talifanes de Alaska son tan raros y eclécticos como su diva. Han pasado por tantos periodos, etapas y fases que acaban volviéndose un poco esquizoides: ya no saben si les gustan las versiones chochis, las siniestras o las electrónicas de la misma canción de hace 30 años. Debido a la longevidad artística de la susodicha y a sus lagunas de éxito, es el grupo de talifanes que ostenta mayor rotación, renovación y, por ende, diferencias entre sus miembros y en sus formas de perpetrar el sexo.


Aunque parezca una especie en vías de extinción, las talifanas folklóricas aún dan mucha guerra en nuestro país. Quién no ha vivido alguna pelea entre pantojistas y juradistas, con amargos reproches acompañados de un repiquetear de palillos y sorbitos de manzanilla. Estos evolucionan hacia nuevas divas flamencoides absolutamente desconocidas para los legos en la materia, pero también involucionan hacia cupleteras y copleteras retiradas o ya fallecidas porque... ¿alguien se acuerda ya de qué cantaba Gracia Montes??? Son meticulosos follando y lo que hacen, lo hacen como debe ser.


Entre el moderneo mariquita también hay sus talifanes, oiga. Y como eso de ir de indie gafapasta con la barba de tres días y el pelo sucio provoca cierto rechazo (olfativo, generalmente) en los posibles ligues, se hacen fans de La Casa Azul. La característica principal de este tipo de marifans es su falta absoluta de autocrítica. Les da igual que el sonido de un concierto sea penoso (total, si los fans ya van a cantar a grito pelado) o que el último disco escuchado de un tirón resulte un tanto murga, ellos son fieles seguidores tipo los Kylies, y son inmunes a cualquier tipo de reproche: directamente no lo oyen. A veces es necesario meterles un trankimazin antes de que se te metan ellos en la cama.



No te creas que me olvido de las talifanas operáticas, que esas son una especie de lo más corrosiva, porque además se retroalimentan de sus propios recuerdos. Especialmente insoportables son los viudos de Callas, los Gruberovos y los enanitos de Santa Kraus. Afortunadamente, su talifanismo se diluye en cuanto salen de un teatro. De ellos ya se habló aquí hace años. A la hora del sexo, si se ponen muy pesados, con dos hostias se les calla.




Finalmente hay que mencionar otro grupo esencialmente pelmazo: los autodenominados eurofans, que no son otros que los frikis que parece que viven sólo y exclusivamente pendientes del Festival de Eurovisión. No son peligrosos, pero son plastas. Para ellos, la selección de la canción por RTVE se convierte en tema de estado. Siguen con devoción las selecciones de otros países y no se pierden una retransmisión del Chuchurríen Festivalen de Suecia. Para colmo, su gusto musical está anclado en algún momento entre finales de los 80 y principios de los 90, anhelan que se vuelvan a presentar antiguas representantes de las que no se acuerda nidiós con alguna canción soporífera y sólo toleran que los candidatos a representar a España sean divas de grito pelao y melena al ventilador, como va a ocurrir este año. Lo peor de todo es que se creen cargados de razón y, si algo no sale según sus previsiones, todo se debe a complots maquiavélicos en su contra. Además, suelen ser fans de Operación Triunfo y programas similares. Follando se enfadan si no sabes que lo que están tarareando es la canción de Yugoslavia del año 86 que quedó en decimotercera posición.


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¿Y tú? ¿De quién eres talifán?
¿Te molesta el femenino y preferirías que dijera talifanes?
¿O talifans, que queda más interneishonal?
¿Alguna experiencia digna de contar?
¿Te pones palote oyendo boleros de Los Panchos?
¿O no duermes esperando la reedición del Believe de Cher?