La noche de los exes vivientes


Mira, yo no sé si la ley antitabaco va a acabar con los baretos de día, donde van los jubilaetes a tomar el carajillo y la señora a echar a la tragaperras lo que sisa de la compra, pero desde luego los bares nocturnos siguen estando petados como siempre.

Y en Madrid (y en este país) ya se sabe que en cuanto la temperatura supera el límite de lo soportable sin tener que guarecerse, TODO DIOS SE LANZA A LA CALLE.

Por no hablar de las maricas, claro: TODAS A SALIR EN CAMISETA DE TIRANTES (o sin ella).


Hace unos findes (¿éste, el pasado, hace un mes? no me acuerdo ni lo pienso decir) estábamos un sábado el tx y yo agotaícos perdíos después de habernos tirado todo el día ayudando a que nos montaran un mueble.

Sí, en el piso de arribota, saliendo a la azotea, tenemos un minicuarto alargado en el que teníamos una cama "para los porsiacasos", que eran cuando venía Miss Paris Morgan de Amsterdam y se quedaba a dormir en casa o para TX cuando no me aguantaba más los ronquidos en la época pre-CPAP.

.



.

La cama ocupaba casi todo el espacio, dejando un pasillo estrecho (Magenta, Magenta) para pasar y poner el tendedero. Quedaba incómodo y cutre. Además, cualquier superficie horizontal amplia se convierte inmediatamente en un lugar donde dejar todo lo que no quieres/sabes guardar: dos barreños llenos de calcetines y todas las sábanas y toallas de la casa recién sacadas de la plancha y que se van sedimentando en estratos cual milhoja textil.

Hemos quitado la cama y la hemos sustituido por un bonito mueble cama abatible con armaritos encima. A medida. Así nos ha salido por un pico, pese a ser precio "de amigo". Y como es amigo el que nos lo ha hecho, nos tocó ir a su taller, embalar el mueble tabla por tabla, trasladarlo al polígono, desembalarlo, subirlo a casa (las tablas largas y la cama no caben en el ascensor, unas cuantas plantas a mano por la escalera) y ayudarle a montarlo.


El resultado final es estupendo, pero nos llevó todo el sábado y estábamos baldaos.

Y yo todo el día:
- Tx, esta noche saldremos, ¿no?
- Tx, la semana pasada me dijiste que este finde saldríamos.
- Tx, cielito, ¿hacemos cena o salimos por ahí?
- Tx, en cuanto terminemos de montar me ducho y nos vamos, ¿no?
- Tx, si no quieres conducir llevo yo mi coche.
- Tx, me han llamado los chicos, que si vamos.

Y claro, el pobre tx, después de un día quetesubo quetebajo con las putas baldas, y con lo poco aficionado que es él al ocio nocturno, a eso de las diez de la noche estaba con una cara como para irse por ahí de farra (fauces mayos).

Y aquí empezó el drama. Lo vi y dije de quedarnos en casa, y él que no, que salíamos, y yo que ni hablar, que si me iba a poner la cara larga en el primer lugar al que entráramos que nanay, que sí, que no, que caiga el chaparrón... al final optamos por la decisión más inteligentemente consensuada: yo salía y él se quedaba en casa.

Bueno, había que verme pegando brincos por las escaleras mientras me ponía las lentillas a saltos y me cambiaba tres veces de camiseta a ver con cuál parecía menos foca.


Llamé a los amiguitos, que estaban de reunión en ca la calva, porque ya se sabe que los mayores quedamos primero en las casas para luego salir a tomar la única copa y luego volvernos a dormir que estamos achacosas. Quedé en que los esperaba en un conocido bar.

Y allá que fui, solito. Y aquí viene una de esas típicas tonterías de las que habría que hacer tesis doctoral: "cómo entrar solo a un bar de ambiente". (Solo de solipandi, no de solamente, que ahora también se escribe sin tilde).

Opciones:

a) entrar despacio con cara de cabreo y poner en marcha el escáner para escudriñar a todos los asistentes.

b) básicamente lo mismo que la anterior pero con la boca humedecida y entreabierta, acompañada de juego de pestañas y miraditas desde lo lejos, en plan zorra.

c) entrar divina sin mirar a nadie e ir directamente a la barra a esperar que lleguen tus amigas, andando como una supermodelo (pero de las auténticas, las del reality de cuatroº).

d) ir de despistado, con cara de bobo y mirando como perdido, como si no supieras dónde te has metido, so zorra.

e) hacer como que vas buscando a alguien, así nadie creerá que entras solo a los bares porque no tienes amigos y todos dan por supuesto que tienes una gran vida social ya que vas buscando a tu gente.

Y, como soy gilipollas, se me ocurrió optar por la opción e) sin tener en cuenta que la diferencia de luminosidad entre la calle y el oscuro antro al que iba a entrar provoca una sensación de "no veo na" durante unos segundos.


Entré sin ver un pijo (yo de noche es que voy como los topos) y en cuanto hice un par de estiramientos de cuello como de perrito de las praderas una mano me agarró del hombro y me atrajo hacia sí:

- Moooooochoooooo.

No soporto los sobeteos ni los toqueteos. Espacio vital YA.
Cielos, quién sería.
Pues ni más ni menos que un ex. Y ya se sabe que para mí los exes son como archivos de Windows: ejecutables, por mucho (muchísimo) tiempo que haya pasado.

Cuatro frases de rigor supuestamente amigables y una disculpa: "oye, que estoy buscando a los chicos", para salirme a la calle, agarrar el móvil y llamarlos: "niños, que lo de que os espere en tal sitio ni de coña, que está el ex y me ha pillado por banda, que nos vemos en la calle y vamos a cualquier otro lado".


Dicho y hecho, aparecieron, entramos en otro antro rancio de esos con pantalla gigante de vídeos musicales "para gays de más de cuarenta" y cuando estoy tomándome mi cerveza sin alcohol (que conducía) noto que más allá de la pantalla musical hay una cara que se me queda mirando. Escudriño. Mala cosa eso de que las lentillas tengan una dioptría menos que mis gafas, no veo na, no veo na, pero sigo mirando y... ¡COÑO! Otro ex (y con éste las cosas sí acabaron bastante chungas). ¿Pero qué se ha hecho, aparte de echarse una década más a la cara? ¡Se ha dejado barba y se ha disfrazado de OWL! ¿Era él o no era él?

Pues claro que era él. Más que nada porque pese a las oscuridades estaba con un amigo inconfundible, de esos que te repartes en las separaciones, en plan "a quién quieres más, ¿a papá o a mamá?"

Otra situación típica: Si te he visto no me acuerdo, y si nos hemos visto los dos y lo sabemos, ni nos miramos. Yo sigo con mis amigos y tú con los tuyos.

.

.

Llegó la hora de cambiar de local. Entramos en uno de esos locales con música electrónica pasadísima e insoportable, pero al menos a un volumen que permite la conversación. Y estando apoyado en la pared... ¡OTRO EX! ¡¡¡Pero bueno!!!

Y esta vez ya con recochineo: Pasa delante mío a menos de medio metro con cara de ir mirando al infinito (opción d, ir con cara de boba) y, como es bastante más alto que yo, mirando por encima y haciendo como que no me ve, cuando evidentemente me ha visto. Iba acompañado, y a su "acompañante" le resultó la cosa tan bochornosa que cuando pasaron de largo le debió decir algo, y entonces el EX se volvió:

- Hoooombreeeee, si no te había reconocido sin las gafas. ¿Qué? ¿Tomando una copa?

Hay que ser tonta y payasa. No, esperando el autobús, no te jode.

- ¿Y el Tx?
- En casa.
- Ah.

Y se fue.

Finiquitismo de copa y ya los amigos se dispersan, que están mayores. Nos quedamos sólo dos y decidimos seguir "un poco más"...
.

.

Observaciones:

a) Cualquier parecido de esta entrada con la realidad o con lectores de este blog puede o no ser coincidencia, así como los grados de exe-cutabilidad de sus protagonistas.

b) La inspiración en Cuento de Navidad de Charles Dickens también es dudosa (el fantasma de los exes presentes, el fantasma de los exes pasados, el fantasma de los exes futuros).

y c) Que nadie se invente cuentos ¿He aclarado acaso si los exes eran míos o de otro? Pues eso.

.

.

10 comentarios :

Blackmount dijo...

oyess que empcionante, que sólo te faltó el vestido rojo de coctel y un machete para quedar como Mila Jovovich luchando contra los Zombies

Anónimo dijo...

Cada vez que me cruzo con un ex que vive al laito del copper me dan ganas de regarle to enterito con keroseno y prenderle fuego. Es por eso que ultimamente me van las relaciones con gentes de provincia o extranjeros.

Mocho dijo...

Yo tenía las llaves de la casa de mi primer marido (hasta que TX las tiró a la basura), y siempre me daban tentaciones de subir con un destornillador y aflojarle los muebles altos de la cocina. Cosas que me dan.

Argo dijo...

Yo lo que quiero es saber ese nombre de local con pantalla grande para cuarentones, que ya estamos en esa década y el último día rodeado de veinteañeros me dio una sensación de crapulismo fatal, oiga.

mokko dijo...

Menos mal que tengo pocos ex ( y menos aquí ...) , desde luego tus salidas son todo una aventura .......

Mocho dijo...

Bah, no te creas, que me gusta a mí novelar mucho las cosas. Si en el fondo mis salidas son una sosada.

Eleuterio dijo...

No entiendo cómo te atreves a salir a la calle con menos dioptrías de las necesarias.

TODOS mis ex han desaparecido de mi vida o viven océano de por medio. Salvo uno, por motivos obvios de muerte física, me he llevado bien con todos luego del noviazgo.

Yo soy muy de opción a) cuanto entro solo (odio la falta de tilde) a un bar de ambiente. Así me va: con mi cara de serio y malo nadie se atreve a drigirme la palabra y como soy tímido no tomo la iniciativa y me aburro una barbaridad.

Y el mueble quedó genial.

Mocho dijo...

Eleuterio, hay veces que me convendría salir a la calle SIN DIOPTRÍAS.

Insisto en que los EXES a los que me refiero pueden o no pueden ser míos, e incluso pueden ser de más de una persona.

Yo no me llevo con mis dos ex "oficiales" (los que pasan de ser algo más que un rollo), entre otras cosas porque no es que termináramos muy bien precisamente. ¿rencores? Puede, pero es que no veo ninguna necesidad en tener relación con alguien con quien has cortado de malas maneras.

The Black City dijo...

jajajajaja me encanta! A mi me ha pasado algo parecido en verano, estar en una bar perdido en la costa vizcaína, cuando entra uno de mis ex-malditos; conseguimos huir a otro bar, con tal mala suerte que me encuentro con otro ex-asqueroso...todo esto, insisto en locales perdidos de la mano de vete-tu-a-saber-donde en lo más cercano a la playa. Pero ya cuando me iba de encontrarme a este segundo, parece que un tercero, (no me preguntes como) ha conseguido mi nuevo numero de móvil, y con sus santos cojones va, y me llama a las 5 de la mañana para "a ver qué hacías" pues punto de cruz cariño, no te digo!

Pues eso, típica noche de pasar miedo!

Javi Duque dijo...

Tipicazo total... Entre el "despistado - notehevisto", el "te miro - no te saludo", o el "te saludo - y te pregunto qué tal te va, pero me interesa una mierda y menos"... Los exes cuanto más lejos, mejor.

La idea del mueble para aprovechar espacio...genial...jaja

Un saludo!

Publicar un comentario en la entrada

Un blog se nutre de comentarios. Aunque sea para ponerme a caldo di algo, cojostio.

Blog Widget by LinkWithin