La chica que follaba con un sostén negro puesto


Cinco meses después de su estreno en cines, ayer mi tx y yo nos zampamos "Sex and The City 2" en casa (también llamada "Sexo en Nueva York 2").



¿Has visto el trailer? Pues ya has visto la película.

Hace un par de años fuimos doce maricas sueltas congeladas vivas en Madrid al estreno de la película (clic) basada en la serie y la gracia estuvo en eso, en mariconear a gusto, porque unos meses después la peli no resistió la revisión en dvd (encima, edición ampliada, un horror). Y es lo que deberíamos haber hecho este año. Pero entre la rotura de pierna de tx y que nos hacemos (más) vagas y (más) mayoras, no hubo quorum.

Yo me la intenté tomar como la primera peli: algo bobo, insustancial y gracioso. Pero chico, no. No es que me esperara el colmo de la originalidad en el guión, pero es que la cosa es de echarse a temblar. Se puede decir que la película entera es una sucesión de sketches aislados estructurados en cuatro partes:

La primera es la introducción, en Nueva York, en la que nos presentan los conflictos de las cuatro protagonistas, hay un momento muy gay, se exhiben una serie de modelitos y nos enseñan el culo del primer chulo.

Después las chicas se van a Abu Dabi, y ahí la peli se hunde, porque lo único que hacen es pegar grititos de sorpresa y pasear modelos mucho más extravagantes. Salen más chulos pero no enseñan el culo.


Llega un momento en el que te das cuenta de que ha pasado hora y media de película y NO HA OCURRIDO NADA.


Ah, sí, hay un momento karaoke bochornoso en el que se dicen lo muy amigas que son justo antes de llegar al punto de inflexión dramático: el grave dilema de Carrie porque se ha encontrado con su ex. Te puedes imaginar el dramón, claro, superterrible, o sea.


La peli repunta un poco en esta tercera parte de la película pero no por Carrie, que es que da igual lo que le pase, sino por Samantha, la salvadora de la serie y de la película, que se quita la espina de lo mucho que se la desaprovechó en la peli anterior con una sensacional escena en el zoco.


Los vestidos siguen siendo delirantes y ni salen chulos nuevos ni nadie enseña el culo. Fin de la peli de vuelta a Nueva York con la resolución de los gravísimos conflictos y más modelazos pero no tan demenciados y con el culo del segundo chulo. Han pasado dos horas y media. Fin.


¿Por qué se puede aguantar? Porque la peli está salpicada de golpes que tienen mucha gracia, porque el personaje de Samantha es un bombonazo y porque es divertido criticar a Sarah Jessica Parker.

Ah, sí, también salen otras dos protagonistas, pero son meramente comparsas. Siguen haciendo lo mismo de siempre: Charlotte es la que más vis cómica tiene y Miranda sigue siendo prescindible, aparte de ir penosamente maquillada. Porque las mujeres con cuarenta y tantos años pueden estar divinas, pero si intentan aparentar treinta es cuando la cagan. Aparte, nunca he sabido cuál es Cynthia y cuál es Kristin.


Curiosidades: en dos de los sketches salen Hannah Montana (la chica pepona que quiere ser estrella del rock) y Penélope Cruz (¿para qué?). También hay una actuación de Liza Minnelli y un increíblemente descarado product placement de Suzanne Sommers.



En fin. Sigo opinando que es una peli para ver en grupo y preferiblemente con unos cuantos cosmos bien cargaditos, porque si no no se sostiene, a no ser que seas como las protas y te dediques a soltar gritos de exclamación con cada cosa que veas.



Después de esta película, el "creador" ha decidido que Carrie cuelgue los manolos y, de momento, no hay prevista una tercera película. De todas formas, qué diferente esta Carrie a aquella chica que en la serie de tv follaba siempre sin quitarse el sujetador negro.


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