Viaje alrededor de Carlos Berlanga


Estos días se muestra en Valencia (Violencia, para las amigas) una exposición sobre Carlos Berlanga, centrada en su faceta de dibujante y pintor más que en la de músico.

Pasear esa exposición es una auténtica regresión visual. Los dibujos, el tipo de letra, los diseños... es como volver a leer La Luna, los primeros Víbora, o volver a repasar las portadas de discos de vinilo. Pero no es una regresión nostálgica, porque choca tanto con la estética actual que se ve no sólo con curiosidad, sino casi con interés científico.


La expo, comisariada por Pablo Sycet y acompañada de un libraco de más de trescientas páginas con textos de Ordovás, Alaska, Almodóvar, Alvarado, Bonezzi y hasta el omnipresente Vaquerizo, se ve cómodamente en un pispás porque está colocada en unas salas que van en línea recta una detrás de otra. La parte de obra gráfica es una gozada, aunque algún texto explicativo en la sala no estaría de más.

La parte de fotografías se queda escasa, aunque creo que es casi más por quedarte con ganas de morbo de ver a más personajes conocidos. De todas formas hay una foto Holly Golightly que es una maravilla y que no pongo aquí para no fastidiar la sorpresa del que vaya a verla (ahora me saldrá el snob de turno a decirme que es una foto superconocida y que él estaba en la sesión y blablabla).


La parte más cutre de la muestra es la dedicada a las portadas de discos (¡por favor, las carátulas de cedés de su época en solitario son fotocopias en color!) y un audivisual largo, aburrido y chungo en el que lo más interesante es ver las cejas sin depilar de Isabel Gemio o cómo actúa en un programa infantil en el que los niños pasan totalmente de él.

También se ha editado un cedé con maquetas, curiosidades y colaboraciones.

El sábado por la tarde la exposición, de acceso gratuito, estaba vacía, la vimos a nuestras anchas. Cuando salimos, entró una persona. Cómo no, otra marica añosa como nosotros.


Por cierto, que tanto en la web de la muestra: http://www.viajealrededordecarlosberlanga.es, como en la del Ayuntamiento de Valencia, me fue imposible encontrar la dirección de la sala de exposiciones municipal. Lo mismo es por eso que no iba nadie... ¡Ya!

Hace tiempo, al tarugo de alcalde que tuvimos en Madrid, el tal Álvarez del Manzano, le preguntaron por La Movida, y él, en su ceporrez congénita, contestó algo así como que fue un invento, que no existió, que no podía decir ni un artista, ni un músico, ni un pintor, ni un poeta que perteneciera a La Movida. Ya ves tú. Pues Carlos Berlanga fue precisamente todo eso.

Y además, autor de maravillas como ÉSTA.



Ser prudente de más es tan malo como no serlo,
tú te pasas mucho por el lado de la discreción.
Y decir la verdad, bien es cierto que no es tan fácil,
fácil o difícil deberías decírmela ya,
con esa cara que me miras medio rara que no dice nada.

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