Finde infantil


Finde "infantil" en toda regla.

El viernes apareció la familia McMóchez al completo para su primera cena oficial en casa. Aparte de ciertas revoluciones familiares que aquí no vienen al caso porque yo en el blog no cuento mi vida... ¿o sí?, la visita supuso que mis múltiples sobrinos estuvieran correteando para arriba y para abajo durante toda la noche. Y si aquí uno es el que pasa el mocho, mi señor tx está todo el día con la bayeta, y se pone lívido cuando vienen niños. Y a ver cómo les vas a decir tú a unos niños entre 5 y 11 años que se estén quietos cuando tienen unas preciosas escaleras por las que dar saltos en una casa que es semivirgen para ellos. Afortunadamente hizo buena noche y pudimos estar todos en la terraza, con lo que se redujo mucho el área de circulación de los churumbeles.

El sábado... pues quedé con unos niños un poco más grandes, sólo que en un sitio al que llaman "el gallego" y que consiste en que te van sacando botellas de vino "turbiño" y te alimentas con las tapas que lo acompañan. ¿Resultado? Que a las cinco de la tarde tienes un cebollón considerable, y llegas a casa oliendo a alcohol y tabacazo como si salieras de un after.

Pero había que recuperarse, porque dos cafés y una siesta después teníamos... Gran Sesión de Cine, con unos amigos nuestros y su hija. La peli elegida fue Vicky Martín Berrocal El Vikingo. Y sí, hubo que tragársela.

Vamos a ver, yo creo que los dibujos de Viki (o Wickie) son populares para muchas generaciones porque han servido de relleno de la programación televisiva toda la vida, pero ni el niño era especialmente carismático ni creaban una afición brutal. Vamos, yo no recuerdo a nadie en el cole que comentara los dibujos ni que estuviera pendiente de que los pusieran. Estaban en la tele, los veías y ya está, pero no nos volvían locos. Las perspectivas de la película eran muy malas.

Pero mira, no es mala. Y yo diría que para niños de hasta 9 ó 10 años está muy bien. El niño protagonista no es asesinable, el argumento no es ñoño y tiene su puntito de aventuras y emoción. Vale, sí, los chistes se basan en golpes, caídas y tonterías, pero bueno, es la traslación de una serie de dibujos y es para niños.

Aparte, lo que es sorprendente es el parecido de los actores con los personajes. Y más considerando que los dibujos eran muy esquemáticos.

Vicky se puede ver... si vas con niños.

¿Y a qué cine se va con los niños? A un CCR, claramente. ¿Y a quién nos encontramos allí? Pues a la hermana de tx con marido, matrimonios amigos y otro porrón de niños. Niños a los que llevamos al parque infantil a que se subieran en unas "bañeras de choque" (modernidades que hay hoy en día) y con los que estuve jugando a eso que hacen los que están colgados de LSD de ir saltando por las baldosas del suelo sin pisar las líneas. Después de estar un rato pegando brincos con una fila de enanos detrás y cuando ya la cosa estaba adquiriendo un cariz Flautista de Hamelin que hace que los papás con hijos varones se pongan nerviosos, fuimos a cenar al Ribs, que es como el Hollywood pero con una calidad menos bazofia.

Como éramos sopotocientos, Sister TX se sentó con sus amigos y nosotros en otra mesa. Gran Error. Primero porque provocamos una corriente de niños yendo de una mesa a otra por medio del restaurán. Y después porque justo en ese momento llamó Papá TX. Y claro, que su hija le diga que está en un restaurante con su hermano pero cada uno en una mesa, le puso muy nervioso y por lo visto se tiró el resto del fin de semana barruntando que había ocurrido algo entre los hermanitos tx.

¿Y el domingo?
Pues más niños.
Chico, ha tocado.
Aperitivo con otro hermano de tx, su mujer, hijo e hijastra en un bonito pueblo de nuestra comunidad. ¿Y en qué consiste eso? Pues básicamente en lo mismo que el Gallego, pero con cañas de cerveza en vez de copas de vino. Y acabó igual: con el pobre y sufrido tx llevándome a casa oliendo a alcohol y tabacazo. Solo que sin Vicky el Vikingo después. Con la del día de la Marmota, que mira que la habrán echado doscientas mil veces en la tele pero nunca la habíamos visto entera.

¿Verdad que somos unos tíos adoraaaaaaaables?

Qué malos habéis sido con la pobre Morrallah. La culpa es suya, por los gorgoritos.


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