Toxiinfeción alimentaria (tomaaa)


Algo nos ha sentado mal.

El martes empecé a encontrarme enfermo y de golpe y porrazo me puse blanco y me convertí en una máquina muy violenta de expulsar restos alimentarios. Por delante y por detrás, por arriba y por abajo. Un asco. Lo último fue vomitar en plena calle esperando a que tx viniera a por mí para llevarme a casa porque no podía ni conducir.

"Mira, se lo ha echado todo en los zapatos", le decía una adorable criaturita a su mamá mientras yo me intentaba aguantar entre dos coches cual borracha botellonera.

Y en llegando a casa, al tx también le dio la flojera y se puso cagaleruliento, aunque en menor grado que a mí.

Consultado el profesional pertinente, su diagnóstico fue: Claramente, toxiinfección alimentaria. Aquarius, dieta, esperar y, si hay fiebre, dolor de tripa o malestar intenso, me llamen por favor. Get well soon!

Así que a esperar tirando de Aquarius.

¿Y quién o qué ha sido el culpable????

Posibilidad a) Unos gambones congelados que compré el jueves para consumo en la recepción para los McMóchez del viernes y que no se consumieron y se quedaron en el frigorífico. El domingo los cocimos y entre el domingo y lunes nos los papamos. Mmmmm, no sé no sé.

Posibilidad b) Unas hamburguesas de pescado que compró el tx y nos cenamos el lunes y que estaban asquerosas de sabor.

El gallego del sábado queda exento porque el tx no fue.

Y no tenemos noticias de que quienes nos acompañaron en la cena del sábado y el tapeo del domingo hayan tenido problemas gastrointestinales.

Los puntos se los llevan las hamburguesas "de pescado y cefalópodos", porque además, profesionalmente conozco las fábricas de la marca y no me extrañaría nada.

La culpa es nuestra por querer siempre comprar cosas raras.

Ya estoy bien, llevo todo el día tirado en casa y mañana de vuelta a la vida normal y a aguantar los reproches de mamá mocho.

Me voy a tomar otro Aquarius.

Y mira qué cosas tan monas ponen en la mtv americana:

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