Marc Almond en Madrid

Marc Almond. Teatro Häagen-Dazs Calderón. Madrid
10 de marzo de 2008


¡Ay! Por fin un concierto en el que no soy el más viejo del público y no se trata del Teatro Real.

Glorioso. Y no es pasión de fan.
Acompañado sólo de un piano y un guitarra, Marc nos ha dado un concierto intimista de casi dos horas en el que ha desplegado todos sus registros más melodramáticos y exagerados. Lo que la gente quiere ver, vamos. Almond es como el Raphael inglés, pero con la pluma más elaborada.


Empezó dándolo todo con el
I have lived de Aznavour y ya no se dio tregua, paseándose por sus más de 25 años de carrera sin centrarse particularmente en las más famosas. Todos tenemos nuestras canciones favoritas y nos hubiera gustado que las cantara, pero es lo que ha sido y no se le puede pedir más. Vale, sí, demasiado Tormento and Toreros.


No sabría con qué momento quedarme, si con el patetismo de
If you go away de Brel (¿por qué casi todas las canciones de Brel suenan mejor cuando no las cantaba el belga?), ese Mother Fist, el Child Star, una Brilliant Creatures acústica, el momento Motherless Child a capella y sin micrófono, los homenajes a Rocío Jurado y Lola Flores... Sí, me quedo con la versión hiperacelerada y ralentizada a la vez de una canción que nunca me ha apasionado, Jacky (también de Brel, jo), pero que esta vez me ha dejado clavadito.

Ha estado gracioso, entregado, comunicativo, estrellona pero cercano... y con una voz alucinante.

Un éxito. Y el
Teatro Calderón - Jarandajas, lleno.



Lo más odioso: los ruidos de las cámaras de fotos. Qué asca de gente. Yo he sacado unas pocas con el móvil pero poniéndolo en silencio, pero desde hace tiempo ya procuro intentar disfrutar yo de los conciertos y no estar pendiente de las fotos como hacían los que me rodeaban: la de al lado, con una grabadora sobresaliendo del bolso y con la de fotos grabando en vídeo, detrás, uno con la reflex, unas orientales con el zoom parriba y pabajo... qué hartura.

Ah,
UNA FRESCA quería sentarse en mi sitio. ¡AMOS ANDA!

El final no ha podido ser otro:
Say Hello Wave Goodbye. Lo hemos cantado todos desafinando como locas.



Saludos a Justo de Tiburones en Korador, que ha sido tan majísimo de venir a saludarme y que sabe muchisisisisísimo de música. Su gran frase: Baby Dee, la telonera, parece un cruce de Antonia Sanjuán con el cantante de Simply Red.


A mí me parecía como si la bruja de "La Casita de Chocolate" pasada de whisky y maría estuviera contando cuentos pornográficos con voz de ultratumba mientras toca el piano, arpa o acordeón (ESO es
versatilidad y no de lo que muchos presumen). Me había bajado Había escuchado su disco el pasado fin de semana y me había resultado bastante horroroso, pero en directo es todo un show la mujer. Lo escucharé de nuevo con otros oídos.

Ah, a la tía le debió hacer mucha gracia lo de actuar en un Teatro con nombre de helado y no paró de hacer chistes.


Joder, tendría tantas cosas que contar, pero para eso ya están los periódicos, las críticas y los criticones. Ea.

Una última cosa. El Teatro Calderón tiene interesantes conciertos los lunes, que es cuando descansan los musicales. En menos de un mes habrá una agradable sorpresa para los amantes del rock radical vasco:


Saludos también para todos los demás a los que vi en la cola del concierto de
La Vaca Casa Azul mientras me volvía loco con el móvil para colocar las tres entradas que tenía mientras saludaba a conocidos, colaba amigos, laía una revista, hablaba por teléfono y me pintaba las uñas a la veeeez. Siento haber dado una imagen tan desquiciada, pero es que lo estaba. Y, encima, necesitaba urgentemente ir al cuarto de baño. Jooooder con los servicios del Cortinglés, yo pensaba que el chat había erradicado el ligue de urinarios, pero qué va.


Saludo pues también a Miss Paris Morgan, a la Señorita Perla de Vichy, a sus acompañantes, a las gemelitas Ketty Pazo y Maci-Zorra, a Tournedó, LaRana, Quiquelín, TomClad, doña Halomejó, Mister Funksturm, a ese de la barbita tan mono que acompañaba a nosequién... ¿se me olvida alguien? no sé, a todos, leche, que iba como loco.

Ah,
no vuelvo a contar lo que voy a hacer en el blog. Talasnarices del "¿pero qué haces aquíiiii? ¿No te ibas a Marc Almond???".

Por último un saludín a mm del planeta, que seguro que habría disfrutado a lo grande del concierto y que me acompañó virtualmente gracias a Sarita Milagrosa.

Y a Salarino, que acabo de leer que ha tenido un día fino y sé que le gusta. Y al señor Morgan, que no consiguió entrada. Y a mis Pikitonis, que los echo mucho de menos en los momentos en los que me pongo más moña.

Y a mi TX, aunque no me lea ni me haya acompañado esta noche, por llevarme en ídem al centro, por artista y por ser UN CIELO.

Ya está, ea. Desde aquí emplazo a todiós a un
Rocky Horror. ¿Cuándo vamos?

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