El alemán ése que me vuelve loca


Pues eso, que llego yo todo pimpollo al recital de Juan Diego Flórez y me siento en mi butaquita (2º piso, 1ª fila, extremo, encima del escenario) y a los cinco minutos se acerca un hombre y me dice:

-Pero bueno, qué casualidad, no me lo puedo creer, si estamos butaca con butaca.

Y yo (para mis adentros, pero sonriendo con un rictus totalmente Alicia Senovilla):
¿Y éste quién coñññño es?

Y me mediopresenta a su acompañante, indicándole que soy amigo de Perla de Vichy (y de su novio) y dando detalles de los cutrevídeos caseros que nos montamos el tx & moi, complementándolos con referencias a mis amigos.

Es evidente,
me conoce. No se trata de un error. Mi sonrisa pasa a ser más de "programa de Patricia". Le toco el hombro en un gesto de confianza y me sincero: Me tienes que perdonar, pero no recuerdo tu nombre.

Me lo dice, me quedo igual y afortunadamente pasamos a charlar del recital que vamos a ver, de si vamos mucho al teatro, etc y tal.

-
Pues no te imaginaba yo aficionado a la lírica, sino más bien a la música ligera. Como eras el que ponía los discos en las fiestas de Betty Mármol...


¡Música Ligera! Ese momento
Gente Joven me deja completamente desubicado. Estoy empezando a pensar si tengo alguna carencia de potasio en mi dieta (imposible, si yo me lo zampo todo).

Empieza el recital. Primera parte. No se puede decir que JDF haya estado muy afortunado. Me despido con sonrisa Bree Van de Kamp porque me esperan en el bar de la planta 4ª. En el camino llamo desesperadamente a mi amigo Perla de Vichy.

- Oyeeee, que me he encontrado con un tipo amigo tuyo y de tu novio que se sabe toda mi vida y milagros y no tengo ni idea de quién essssss.
- Si es que no se puede ser famosa ni salir de casa, hija.

Se lo describo y digo su nombre. Perla (a la que pillé enfrascada en un viaje en coche a Guadalajara, no sé si la de México o la de aquí) se queda igual que yo. Vamos descartando. Después de deliberar, deducimos que estamos muy mayores y/o perjudicadas en este momento y cortamos la conversación.

Nos volvemos a sentar y ya con sonrisa "querida amiga" de María Teresa Campvs petardeamos de lo lindo acerca de una exposición megacutre que hay en el salón de los espejos. Segunda parte del recital. Nadie acaba muy convencido (a excepción del crítico de El Mundo, que a los dos días escribiría una crónica tan delatoramente insulsa que parecía redactada talmente antes de asistir al evento).


Empiezan los bises y ya el festival auténtico. Cruzamos unas cuantas frases de esas de rivalidad de aficionado operístico de soltar una referencia, una fecha, un recital, una grabación, a ver quién ha ido antes a tal sitio o a visto a más cantantes y tal. Lo normal, pero sin caer en la pedantez. Bien (Sonrisas Mayra).

Termina y nos despedimos porque a la salida yo tenía mis compromisos sociales. Sigo sin saber quién es el susodicho.

A la noche siguiente, gran función de Aida. Si estaría la Sonsoles o no en el coro ella sabrá, porque todas con pelucón de egipcia ya me dirás tú si se las puede distinguir. Alagna se sale, la Amneris parece que va a sacar una mesa para ponerse a vender pejcao en cualquier momento y la Aida, que canta en italiano y va maquillada de negra etíope, es china. Un despropósit, pero canta muy bien. Los decorados, unos recortables la mar de monos. Mancanta todo, básicamente.


Salida. Yo, por causas aún sin esclarecer, más solo que la una y más colgao que una paraguaya. Me quedo en la puerta esperando a ver a algún conocido. Esquivo a un par de personas a las que no me quiero encontrar ni ellos a mí y al rato vuelvo a dar con el "amigo misterioso" y su acompañante.

Con todo mi morro, les pregunto si me puedo adosar a su plan de cena, si no molesto, claro. Con toda confianza, me dicen que sí y allá que nos vamos a un elegante kebab casi a la una de la mañana (hay que considerar que en el Liceo les gusta eso de que las funciones sean auténticas veladas para que las sinyoras ensenyen sus trapitos y en la Aida nos hicieron los tres entreactos, el primero de ellos de media hora, chupa del frasco. Siempre se acaba saliendo a las mil).

La conversación, ya sin sonrisas prestadas de nadie, fue fluida, divertidísima y la mar de petarda. Me llevaron a un local alternatiu donde había niños con el pañuelo palestino (lamarededeu, que eso no lo veía yo desde la facul), algún moderno gafapasta y hasta me estuvo haciendo ojitos un osito que iba con camisa de leñador de franela auténtica. Vamos, de lo que ya no se ve por el mundo.

Finiquitons. Estos que se empeñan en dejarme en la puerta del BBB
para que termine la noche warreando. Yo que no que no que no, que me retiro. Y acabamos rambla abajo entonando alegres cancioncillas.

Cruce de teléfonos por lo de colocar entradas (es muy práctico), despedida y cierre (sonrisa Pilar Cañada -y quien se acuerde de ésta o es una revieja del blues o es de Segovia, que viene a ser bastante parecido-) y entrada en uno de los más cochambrosos alojamientos en los que me he quedado nunca (pero es que BCN se está poniendo imposibla imposibla en cuestión de hoteles asequibles).


Cuando me meto en la cama me doy cuenta. CREO QUE YA SÉ QUIÉN ES EL AMIGO MISTERIOSO. Bueno, no sé quién es, pero sé de dónde viene.

Que no es amigo de Perla y su novio, sino de otro amigo mío que se llama igual que Perla y tiene un novio que también se llama igual que el novio de la de Vichy. Coññño, ¿es que no hay nombres suficientes en este mundo que tienen que repetirlossss y encima por parejassss? Llego a Mandril y mi TX me lo corrobora: es talito, amigo de talitín, lo conocimos en una nochevieja hace cinco años.

Leche, y yo que empezaba a preocuparme.

Y es que el de la primera foto afortunadamente no es el el alemán ese, el alzheimer prematuro, sino Jake Dakota. Qué susto.

Gracias por los comments a la foto del viernes. Sí, no es en el baño, pero ¿ves como engaña? Es una foto totalmente perfilera: escondo la cara de pan de hogaza que tengo, disimulo orondeces con el negro (la camiseta es XXL, planeta, te vas a cagar cuando vaya a Sangonera, aviso) y parece que tengo piernillas en vez de patorras. Es cosa de Sarita Milagrosa.

Ah, llego a Mandril y ... SE HA AGOTADO EL DISCO DE SPUNKY, Aaaaaaaaaaghhhhhhhhh. En cambio, ya ha salido la edición digipack de La Revolución Sexual (pesao, que soy un pesao).

Y muchas cosas más que hay que comentar...

Crónica de JDF: clic

Crónica de Aida: clac

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