Celofanes, Perfumes, Sobrinos, Alagnas y Perlas

Algunas breves reseñas:

Para mi amiga la Marchi, el señor celofán:



El perfume. Peli. Superproducción europea con todo lo que ello conlleva: narrativa contenida y en parte plomiza, cuidado en la ambientación histórica, música preciosista, falta de espectacularidad y rodaje in Spain. Está bien. Consigue trasladar a la pantalla el freakismo de la novela, llegando a un clímax de tensión bastante interesante (no, no es la orgía de la que tanto se ha hablado). Lamentablemente, a partir de ese punto (cuando ha rellenado 12 de los 13 frascos), el ritmo cae en picado y la última media hora se hace un coñazo (orgía incluida). Curiosa de ver, pero no emociona.

Los sobrinos del Capitán Grant. Teatro de la Zarzuela. Vamos a ver. La obra en sí es larguísima, está trasnochadísima y su interés tanto musical como teatral es muy relativo. ¿Y entonces? ¿Qué hace que sea un éxito que es la tercera vez que se repone? Pues una hábil dirección de Paco Mir (del Tricicle) plagada de golpes de humor, unos decorados sencillos pero vistosos (hay 17 escenas distintas, y cada una con su decorado) y unos intérpretes divertidos y ajustados: Millán Salcedo y Fernando Conde (dos de los Martes y Trece originales), María Rey-Joly, Richard Collins-Moore (el de la Eva Hache), Xavi Mira, muy buenos secundarios... y un cuerpo de baile... espectacular. Qué cuerpo, joder. Si parecíamos viejos verdes cuando se acercaban a nuestro palco. Sólo nos faltaba extender las manos para ayudarles a subir. (Gracias, Fer y Jesús, por invitarme, sus quiero).

Impagable y graciosísima la escena del ballet submarino, con momento Gemma Mengual incluido. Es una historia desquiciada de aventuras ideal para llevar a los sobrinos. Y para verla sin prejuicios y relajadamente.

El culebrón Alagna ha terminado su primera temporada: Esta tarde el tenor tenía previsto cantar pero el teatro se lo ha prohibido, llegando incluso a advertir que llamarían a la policía. Roberto se ha presentado en la plaza del teatro justo cuando ha empezado la función, se ha puesto a cantar delante de los curiosos allí reunidos y se ha sacado fotos a sí mismo con su móvil (no sabemos si con la cámara porculizadora de Sony del anuncio que os pongo más abajo) diciendo que eran un souvenir de la última vez que veía el teatro alla Scala. Fraccaro sustituye a Alagna (pobres) y se tira un día preparando el papel con Bergonzi, la Decca que dice que no graba el dvd si no canta la estrella. La Srta. Zeffirelli que ahora se pone de parte de Alagna porque ve que pierde la pasta que le generarían los derechos del dvd de su producción. Muti mete baza y sin decir nada explícitamente, ridiculiza a todos. Lissner, el director del teatro, de los nervios. Espero que la segunda temporada sea igual de animada.

Para terminar, un recordatorio a mis queridos amigos que recibieron el dvd de RC4 y que ni se han dignado a hacerme comentarios. Sí, sí, va por Barcelona, Gijón y también MissLata, so Puer-K. Con permiso de la gran diva de la pantalla Perla de Vichy (¿os acordais?), reproduzco arriba la imagen del reencuentro y abajo... la última escena.



Feliz finde a todos. Me he propuesto salir a tomar algo. Ésta vez va en serio y no nos haremos los remolones. Promised.

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