Sobredosis mariculta. Festival de Otoño, Superlloronas y Cine.

Para terminar con esta semana de O.D. cultureta total, con día festivo de por medio, otras tres reseñas (espero no aburrir).

Definitivamente, y visto lo visto, creo que puedo decir que el público que va al Festival de Otoño de Teatro de Madrid es de lo más snob del mundo y aplaude fervorosamente aunque no se entere de nada. La verdad es que la culpa es mía por meterme donde no me llaman, pero sobre el papel la obra Winch Only prometía. Una reflexión sobre el abuso de poder y la desintegración familiar basada en L'incoronazione di Poppea de Monteverdi, donde sus personajes principales se trasladan a una familia belga en el siglo XX.

Un señor rompe una silla, un joven revisa una pila de discos de Mireille Mathieu, una mujer repite "What?", dos chicas roban muebles del palacio de justicia, otro toca el piano, las chicas tienen una discusión sobre construcción. Cantan arias de ópera, lieder y canciones de los Kinks. Suben y bajan escaleras. El público se descojona de la risa. Yo no. Intento verle algún sentido. No se lo veo. Al finalizar, la chica de mi izquierda dice que le ha parecido fantástico. El de mi derecha no sabe qué decir pero tras escuchar eso, alaba ésta y comenta siete representaciones más que ha visto por ahí. Yo les digo que me ha parecido una simpática tomadura de pelo (había cosas que de puro absurdas tenían gracia). Comentándolo con dos conocidos en la salida, coinciden conmigo. ¡Menos mal, no soy tan bicho raro! Hubo deserciones en la sala. Yo, que estaba en el pasillo de salida, calculé que durante la función se irían unas treinta personas. Intenten buscar algún comentario sobre la obra en la prensa, verán cómo se limitan a reproducir cuatro frases que vienen en el programa de mano que nos dieron. Nadie entiende nada pero no se atreven a decirlo.

A la salida, me esperaban en casa de la Sra. de Mármol para tener una agradable cena mientras veíamos la finalísima de Superllorona 2006. Lo confieso, es el único programa de tv que veo este año. Y ahora que lo quitan, ¿qué voy a ver? Menos mal que ganó la pobrecita que no había salido del pueblo, porque llega a ganar la malabicha rubia o cualquiera de su clan de arpías y la monto allí mismo. De las concursantas, alguna que otra acabará de modela profesional, pero a la mayoría les auguro futuro de floreros en programas de televisión (o incluso de tertulianas polemistas). De vuelta a casa, y después de casi dos semanas lloviendo sin parar, el aparcamiento de Ventas estaba REBULLENTE. Joder cómo se notaba que había fiesta al día siguiente pero que en los coles no hacían puente el viernes. Como nunca, señores.

Ayer, día de la Almudena, con retransmisión televisiva íntegra de la más rancia procesión que haya visto yo en siglos, se barajaban opciones: ir a algún CCR de extrarradio (que estaban abiertos porque sólo era festivo en Madrid capital) y sufrir a señoronas que van con el todoterreno al aparcamiento y no saben maniobrar y colas mil en las cajas, salir de paseo, comer por ahí o culminar con otro cine. Cogimos a la Sra. de Mármol de nuevo y nos fuimos a ver Infiltrados (The Departed). Está bien pero es muy larga y le falta chicha hacia la mitad. Por suerte, el final es tremendo. Jack Nicholson hace lo mismo de siempre. DiCaprio por primera vez está creíble. Matt Damon me sigue pareciendo que estaría mejor en una peli porno gay. La chica es de la escuela interpretativa de Jennifer Aniston (y se parece a Eva Hache). Marky Mark Wahlberg está estupendo (el papel es un bombón, claro), a pesar de ese pelo tannnnn horroroso que le han puesto. Sigue teniendo cara de crío, esperemos que madure bien. El momento clave de la peli es cuando aparece por primera vez Alec Baldwin. Hubo un murmullo generalizado en toda la sala de Fffffffffff, qué mayora y gorda estáaaaaa. Todos crecemos.

1 comentario :

Rocio de la Mancha dijo...

Menos mal que no soy el único bicho raro que exite , ya que es justamente todo lo que yo pensaba , con el agravante de conocer el original Infernal Affairs ( Juego Sucio) de Hong Kong, es lo que tiene ver tanto cine.

Publicar un comentario en la entrada

Un blog se nutre de comentarios. Aunque sea para ponerme a caldo di algo, cojostio.

Blog Widget by LinkWithin