Cómo distinguir a un activo de un pasivo.

Queridas amigas. Desde siempre a la gente le ha gustado imponerse roles. Y aunque una de las cosas más maravillosas de un gay es precisamente poder ser auto-reverse, a muchos a la hora de mostrar sus preferencias sexuales les gusta definirse como activos o pasivos ('cause if baby I'm the bottom, you're the top).

Si a estas alturas Vd. no sabe a lo que me refiero... Termine, amiga, y revise su historial de hombres (si es que lo tiene).

Para los rígidos fundamentalistas del sexo gay para los cuales no hay relación sexual si no hay penetración, el ligar con alguien que tenga las mismas preferencias que uno mismo puede significar acabar los dos jugando a la Perejila o el Continental en la mesa de la cocina mientras se prepara el café y suena una canción de Ricchi e Poveri en Kiss FM. Frustrante, ¿no?

Pero es que resulta que hay a quien le da mucha vergüenza decirlo, especialmente en ciertos ambientes (y edades) donde aún se cree que es menos marica el que da que el que recibe.

Así que, aquí va una serie de apuntes de marica vieja sobre cómo adivinar las preferencias penetrantes de tu posible objetivo (considerando que siempre existe la excepción a la regla, ¿eh? Las reclamaciones al SAT.)

- Un pasivo siempre lleva pantalones que marcan culo. Un activo se da cuenta de ese pequeño detalle.

- Si un chico conduce un camión, es activo (o lesbiana). Si conduce un Nissan Micra, un Opel Tigra o un Smart, es pasivo.

- Cuanta más obsesión tiene un chico por echarse un tipo rudo y machirulo como marido, tanto más pasivo es. (Esto también incluye a las osas, aunque lo nieguen).

- El activo pide filete para cenar. El pasivo, ensalada o alguna mariconada oriental.

- Mírale las botas. Cuanto más pesadas parecen, más tendencia a la pasividad. Los pasivos necesitan tener botas pesadas para no andar siempre con las piernas por lo alto.

- Los activos tienen callos en las rodillas, los pasivos en los codos.

- Un activo tiene las uñas recortadas, pero las de un pasivo son más bonitas.

- Si tienes dudas, piensa que por cada activo hay diez pasivos, o al menos eso es lo que parece.

A los activos les parece un honor serlo y siempre te lo dirán, aunque luego siempre se da el caso del que tiene tanto pánico al sexo anal que, para evitarlo, dice que es activo. Y eso no lo digo por experiencia, sino porque me ha pasado.

Y rompamos un viejo cliché de las maricas de ambiente: LA VERSATILIDAD EXISTE. ¿Por qué conformarse con un 50% del placer?

Blog Widget by LinkWithin