The Sissi movies drinking game




De todo el mundo es conocido que disfruto haciendo rabiar a mis múltiples sobrinos martirizándoles con el visionado de películas infames y anacrónicas aprovechando las tediosas sobremesas que coincidimos en casa de mis padres y en las que, por excesivo frío o calor no, se puede hacer otra cosa que zamparse delante de la tele.

Recordemos (una vez más) el famoso caso Xanadu. ¡Os voy a poner una bonita película, chicos! Y voy y les planto el dvd. Después del numerito inicial "I'm alive" la película no vale una mierda hasta la apoteosis final, y empezaron a protestar, pero se quedaron tannn estupefactos ante semejante delirio que se tragaron la peli enterita.


Dos semanas después estábamos en la misma tesitura. Aburrimiento, sopor, solos en el salón... y les digo: "¡Os voy a poner una bonita película!" Los gritos ya fueron escandalosos. "Noooo, otra como Xanadu noooo". Tranquilos, otra "como Xanadu" no. Y les volví a cascar el mismo dvd de Xanadu. ¿Pues te puedes creer que se la volvieron a zampar? Eso sí, yo me largué de allí, porque aquello no había quien lo aguantara.

 
Estas navidades ocurrió un nuevo amago de "Películas del Tío Mocho". Todo empezó en la fiesta de las bolas cuando, como ya conté, me disgusté porque no sabían quién era la Emperatriz Austrohúngara por excelencia: la Sissi. Mi amenaza fue que les iba a hacer tragar las tres pelis de Romy Schneider el día de Navidad. 

 
Y las llevé en un pincho USB (ahora llamado pendrive) pero a ver, los niños ya no son tan niños y todos tenían mil cosas que hacer y las familias se dispersaron justo después de comer, con lo que allí se quedaron las películas. ¡Maldición!

 
Pero hete aquí que la Providencia nos hizo una jugarreta el día de Reyes: en el canal 13tv (EL DEL LOS CURAS) programaron una tarde entera de Sissi con las dos primeras pelis. ¿Será el programador algún lector de este blog y le di una idea? Cosas más raras veredes en la Conferencia Episcopal, amiga Sancha.


Los Whatsapps no tardaron en surcar las ondas: ¡Todos a poner 13Tv que empieza LA película! Y como quiera que el sector femenino de mi múltiple sobrinerío estaba en casa de "su otra" abuela, que tiene como única cadena sintonizada dicho canal, empezaron a verla.

¡Y nosotros también! 


Y, francamente, pese a que (o quizás gracias a que) emitieron las pelis con el doblaje de los años 90 en vez del clásico de los 50 (donde decían Sissí y no Sissi), no me pareció TAN cursi. Que sí, que lo es, y mucho pero, salvando los golpes de humor atapuérquicos y lo insoportable que es "la alocada muchachita", se puede decir que la película Sissi aguanta el paso de las décadas para una tarde de día de Reyes. Sí, vale, Tx se durmió. (Y la segunda peli ya ni la vimos, menudo coñazo).

Y es aquí cuando recuerdo...

EL JUEGO DE BEBER CON LAS PELÍCULAS DE SISSI

Es un juego que me enseñó un amigo vienés unos días antes. Allí imagino que debe ser costumbre que les planten estas películas en cada "Cine de Barrio". Vamos, que seguro que les caen media docena de veces al año en la tele (o más).

El juego consiste en:

Cada vez que en la película digan las palabras "alteza", "majestad" o "lord" hay que beber un trago o chupito de bebida alcohólica.

Mi amigo me asegura que acaba uno pedo perdido.

Evidentemente, no se me ocurrió comentarle esto a mis sobris, que podrían organizar una buena en casa de su abuela. Pero tomamos buena nota para la próxima vez.

Atención, spoiler: Al final de la película... ¡SE CASAN!
 


Y yo a recoger el árbol: 283 colgajos tenía.


¡Ah, coño! ¡Que hoy había que hablar de Bowie! ¡O del prucés!


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