Fiesta para 30


Está visto que si quieres que te vengan 30 personas a casa... hay que invitar a 50.

Qué cantidad de bajas, por todos los dioses.
Ya lo decía mi mariliendre oficial, Miss Paris Morgan: ¿¿pero qué nos pasa? Que antiguamente se ponía un mensaje para preguntar si se podía llevar a alguien más, ahora se hace para excusar la asistencia.

Pero claro, si nos pasamos con la lista de invitados y a todos les da por venir... colapsamos.
Pues no, no tanto, que donde caben 30 caben 50.


El problema es el de siempre: el avituallamiento.

Porque el Sr. Tx se pone de los nervios con cada evento que organizamos en casa: que no, que no hay suficiente, que se va a acabar todo enseguida.
Y yo le contesto: pues como en todos lados, cuando se acabe, se acabó. Si pones más se lo acabarán comiendo igual.

Hoy, querida lectora, te pongo la foto de la mesa de los cumples y te explico lo que hicimos de comida:



1. Sushi (o makis): 2 bandejas (5 rollos).
2. Patatas fritas (que llenan).
3. Sándwiches. 80 en total, de 4 variedades: queso con tomate y anchoa, pollo asado con salsa de pimiento, pollo asado en su salsa y surimiconlangostino.
4. Tres quiches: una de bacon+champiñón, otra de espinacas+brie y una de salchicha Bratwurst (quice Eurovisión).
5. Croquetas (no están en la foto que se estaban calentando). Se compran congeladas, pero hay que freírlas.
6. Albóndigas de Ikea. De dos tipos, la de toda la vida con trazas de caballo y la de pollo con (supuestamente) queso. Salsa de pimiento rojo.
7. Dos tortillas de patata ¡¡¡SIN CEBOLLA!!! que hizo Mamá Mocho.
8. Mini-rollitos de primavera.
9. Jamón serrano en grisines (colines largos). Es un truco habitual para que el jamón no desaparezca en un minuto:coges el colín y enrollas la loncha. Además, el que se lo come no se mancha.
10. Tres tartas. Dos bizcochos de zanahoria con frostifrosti de queso blanco y una de arándanos y chocolate que estaba como una piedra y que tx tuvo que emborrachar con ron añejo para que estuviera comestible (curiosamente, dos días después estaba de vicio, toda esponjosa).
11. Queso. Voló.
12. Los famosos donuts de nuestras fiestas. Esta vez, envasados individualmente pero igualmente pringosos.

Por si no fuera poco, y mira que advertimos que por favor, bombones no, un invitado llegó con esto:



Todo esto, nenas, lleva su trabajo. En concreto desde el viernes por la tarde hasta el sábado a las seis, aprox, sin parar más que a dormir. Y cuesta su dinerito. Que luego está el tema bebidas.



Y con las bebidas uno ya no sabe qué cojones hacer. 
Hay fiestas en las que falta CocaCola. En ésta, sobraron botellas.
Normalmente la Fanta de limón se agota y la de naranja sobra, esta vez, al revés.
En cuanto a tónicas, se acabaron. Está visto que hay que comprar más.
Cervezas. No sabemos si por el alto componente hetero, pero se consumieron más que nunca.
Alcoholes varios: A medida que nos hacemos mayores, ginebra y ron añejo. Cayó también algo de vodka y el whisky casi nada. ¡Y eso que eran primeras marcas, nada vodka Rachmaninoff de Lidl!
Eso sí, el cosmopolitan de bienvenida, que no falte: una jarra de dos litros.



La música.
Ay, la música, qué cruz.
Si pones cosas comerciales, las indimodernas te dicen que es demasiado vulgar.
Si pones cosas raras, el grupito de zumba se queda en un rincón y no se mueven.
Si pones salsa porque lo han pedido los zumberos, los demás hacen aspavientos de horror.
Si pones moderneces nadie las baila.
Si pones cosas retros los jóvenes miran con cara rara, si pones cosas de ahora los mayores se lanzan a la comida.
Aghhhhh.

¿Qué hice?
Pues prepararme una lista en Spotify con un poco de todo, enganchar el iPad al equipo de música, poner la reproducción aleatoria y que sea lo que Santa Yuri quiera.



Y el problema de poner un iPad con el Spotify accesible a todo el mundo... es que todo el que quería podía acercarse a buscar su música. Una ventaja, me dirás. Ya ya, pero cuando llega la calva y acapara el control de los mandos...




Pueden ocurrir cosas muy terribles.

Pero bueno, nadie resultó lastimado.

¿Asistentes?
Hagamos un recuento estadístico:

70% hombres /  30% mujeres
72% gays / 28% heteros
92% hombres gays / 8% hombres hetero
100% mujeres hetero
10% blogueros / 90 % gente NORMAL

Y los porcentajes de solteros / casados / nosesabe no se pueden aplicar porque depende muuuucho de la definición.




¿Cancaneo?

De todos es conocido que Tx y yo guardamos el hielo en un cuartito aislado donde tenemos un congelador, y que cuando notamos cierta tensión sexual no resuelta en el ambiente, pedimos a los que la provocan que si pueden por favor acercarse a por una bolsita de hielo. Siempre tardan MUCHO MÁS de la cuenta.

Bueno, pues puedo decir que esta vez... SE FUE A POR HIELO, aunque poco.


Lo que sí hubo fueron la clásicas frases del tipo: "¿Y éste está soltero?", "Ayyyy, qué guapo essss", "A éste hay que entrarle a saco, que está siempre a la defensiva", "Me gusta el hetero de la escalera" o "Se acaba de ir a vivir con el novio, y ya tienen perro".

Momentos hilarantes: que un invitado presuma de haber aparecido con una camisa nueva "supermariquita" y al minuto dos me pida que le quite la etiqueta, que se la había dejado colgando.


Hubo un momento de la velada en el que Tx me dijo por lo bajinis "¡¡¡las pelucassss!!!". Y, evidentemente, fui a por la bolsa de las boas y las pelucas que, cómo no, resultaron un éxito absoluto.


Momento estelar: Llamada de Miss Paris Morgan desde Amsterdam vía FaceTime. Acabamos haciéndole llorar. ¿O se dice "haciéndola"? Ay, el laloleísmo matritensis.
Invitados ilustres: La Collares



¿Los regalos?
Pues mira, fantabulosos todos, desde unas galletas con nuestra imagen impresa (algunas auténticamente vergonzantes), un libro de cocina, unos mugs con una imagen nuestra sacada del día del orgullo, un par de polos y... todo lo necesario para ir supermonos al gimnasio #yonodigogym esta temporada. Vamos, que vamos a ir equipadísimos.

La fiesta terminaría sobre las dos y media de la mañana (al menos la oficial) y al día siguiente... tx se fue a trabajar y me quedó a mí todo el cacao de la limpieza.
Fantástico, vamos.

 
Mira que advertimos a los chicos que por favor no se apoyaran en la pared, que todos los años hay que dar un repaso de pintura. Pues nada, les parece que nuestra casa es un pub y la pared de enfrente de las bebidas sufrió las marcas de los cinturones y pisadas varias. ¡Cerdas!

 
Y luego está "la costra de las fiestas", que decía PensiónCorredera. Esas manchitas negras que se quedan por el suelo de tooooda la casa cada vez que hay una fiesta.

Y que no salen si no les echas Oxígeno Activo (o Pasivo, o Versátil).
Pero chica, tomándotelo con calma y por cuadrantes, el domingo a mediodía ya lo tenía yo todo entangao.




Finalmente, Tx y yo creemos que fue un exitazo de fiestorro. Vino gente, faltó gente, no invitamos a gente... y ya estamos planeando las siguientes:

- Fiesta jockstrap en la terraza en cuanto deje de hacer frío.
- Segunda "fiesta de señoras". Pero ésta vez, de gala.

Pero no creo que consigamos mucho quorum...


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