Fútbol, sexo y bostas

"Chiquilla, estoy toa embostá"

video


Cada vez que hay un encuentro "crucial" de fútbol del Real Madrid mis amigos me marean a mensajes dado el ultramadridismo militante con brotes psicóticos que profesa mi tx: "¿qué? si gana el Madrí hay polvo esta noche, ¿no?" Al principio tiene gracia, pero a la septuagesimocuarta vez que te lo dicen la verdad es que cansa. Y, aparte, no tienen razón, porque ni mi vida sexual depende de los resultados del fútbol ni tx se pone especialmente eufórico cuando gana su equipo, que el estado de nervios juega malas pasadas. 

Aparte, en previsión de incidentes, ya me encargo yo de echar un kiki por la mañana el día del partido, no te jode.



El caso es que el sábado era el día del "clásico" Barcelona-Madrid, en el que ambos equipos se jugaban la liga y, ¡oh dramas! sólo lo televisaban en canales de pago. Habitualmente tx se mete en páginas de internet que se enganchan a canales extranjeros que lo televisan (y es gracioso escuchar los comentarios en guachingango o en jabalajabalajala) pero la calidad es bastante pobre y además hay un retardo que llega a varios minutos. Aparte, nuestro amigo Valde también quería verlo. Y entre los dos decidieron ir a un bar de esos con pantalla gigante. 

Perfecto, por mí estupendo. Se van los dos a pegar voces e inflarse de cervezas mientras yo me quedo en casa actualizando el blog. "¿Cómo, que no vas a venir?" "¿Que pretendes que me tire dos horas oyendo gritos en un bar?" "Ah, claro, tú a mí me puedes llevar a la ópera y yo a ti al fútbol no"... pues tiene razón el chico. Es lo que tiene estar emparejado, ay. El Valde dijo: bueno, mientras nosotros vemos el fútbol, Mocho se puede meter un par de horitas en una sauna. Creo que la mirada asesina de tx fue suficiente como para que se callara. Lástima.




Total, que ya estaba organizado, el sábado por la tarde, a buscar bareto para ver el fútbol.

Bueno, el fúbol. Porque desde aquí le pido a la RAE que elimine la T de la palabra fútbol, ya que NADIE LA PRONUNCIA. Ni comentaristas, ni jugadores, ni aficionados. Para mí, es "el fúbol".

Pues ya estaba el día apañado, a mediodía nos vamos a ver la nueva casa de nuestro amigo de Almatosa, luego comemos todos juntos, nos tomamos un cafelito, a las ocho el fúbol y luego por ahí de copas.

Y en llegado a este punto el tío Mocho dice: "¿einnn? ¿Un día entero de pindongueo por ahí? Yo eso NO lo aguanto". Nene, que mi siesta es sagrada.  Ni loc... (mirada de tx)  bueeeeno, vale, está bieeeeeen.

Pero el sábado amanecí más extraña que Bárbara Rey en su película con Rocío Dúrcal (clic). Primero, mis malditos ciclos circadianos me abrieron estos preciosos y azabacheños ojitos que tengo a las siete de la mañana y ¡plinkkk! ya no me pude volver a dormir. Y después porque, una vez despierto, me levanté al baño y... nada, que no, como Lala y Carmensa, que no, que un buen rato en la taza y nada. Bueno, pues qué se le va a hacer.

En un pispás estábamos bajados del avión, pintados, vestidos y pumba ya estoy y en el putocentro de Madrid. Quedamos primero a comer en una casa de comidas y... empezamos con un menú ligero.





"Oyeeee, que lo típico de este sitio son las fabes con almejas y el codillo asado".

Pues cazuelita de fabes que te crió y codillo que pedimos casi todos. Jo-o-o-o-o-der. No lo pude terminar, qué barbaridad, ¡me salía por las orejas! Y así, bien repletito, fui con mis amigos a ver la nueva adquisición de nuestro amigo.

La verdad es que fantástica: una casa de más de cien metros, en buena finca y con seis enormes ventanales. Y con el cataclismo inmobiliario español le ha salido a un precio estupendo. ¿El problema? Que el anterior propietario la quería dividir en tres miniapartamentos para alquilar, y ahora mismo tiene una distribución muy extraña en la que hay que tirarlo todo y volverlo a hacer. ¿El mayor problema, el problemón gordo gordo de verdad? Pues imagínatelo: una docena de maricas (+mariliendre) opinando y dando consejos de qué es lo que tiene que hacer nuestro amigo con la casa. ¡¡¡Pero si hubo hasta alguna desquiciada que apareció con una revista de decoración y tx sacó la foto que había encontrado de una tostadora que te imprime lo que quieras en el pan de molde!!! 


La locura. En fin, el caso es que todos lo felicitamos por la compra y nos retiramos a un café a tomar un ídem. Atención, nenes, que nuestro amigo el de Almatosa es guapo, soltero...¡y tiene el piso pagado! No digo más.

Tras el café (con camarero marica intentando ligar con el más saleroso del grupo) pasamos un segundo por "ca la calva" a lo que se supone iba a ser descansar un poco antes de ver el partido. Pero entre pitos y flautas, nos retrasamos tanto que fue únicamente una "parada técnica". Yo ya avisé: "necesito ir al baño" y "necesito tomarme un Red Bull o similar porque si no yo no aguanto y me duermo". Lo del baño fue testimonial porque el codillo aún no se había hecho hueco en mi cuerpo y tampoco terminé de depurarme. Y el chino de la esquina nos sirvió para el Red Bull y... ¡oh!, ¿qué es eso? 


¡Si venden minibotellitas de Brugal! Y a 1,79 cada una. ¿Y si nos pillamos unas cuantas para tomárnoslas en el bar mientras vemos el partido y así en vez de copas nos pedimos sólo cocacolas? Oye, pues es un ahorro. ¡¡¡HACE FALTA SER CUTRE!!! Pues sí, chica, lo hicimos, pero sólo "para probar".

Y salimos pitando a un bar italiano a ver el fúbol. ¿Por qué a un bar italiano? Pues nadie lo sabe, pero alguien debió buscar en Google Maps "Barça-Real Madrid en pantalla gigante" y es lo que salió más cerca. Llegamos justo antes de que se empezara a llenar y los fuboleros pudieron coger buen sitio en los taburetes. Yo me agarré un puf y me fui al fondo del pub (un puf en el paf, festival del humor) y así podía estar apoyado en la pared. Ver, no veía mucho, pero si había alguna jugada interesante con levantarme lo veía perfecto, que estaba en un escalón. Afortunadamente apareció Perla de Vichy con más amigos y ya me dieron conversación.

¿Es esto un pub de ambiente?, preguntó uno. "Ahora sí", respondí, porque entre nosotros y un par de ositos jóvenes que no paraban de meterse mano, el cupo mariquitil del local llegaba al 25-30% aprox.


Algún día me van a pegar una hostia, pero no pude evitar sacar esta foto con flash a los chicos que tenía delante. Pobretes, eran del Barça y lo pasaron muy mal. Y no hicieron ni puto caso al par de lobas que pretendían ligar con ellos. No es cotilleo ni misoginia, es la realidad y que me corrija quien quiera, ¡que las teníamos a medio metro de distancia, coño!

Lo mejor es que el partido era retransmitido desde una cadena italiana, con comentarios en italiano. Fantástico. Me evité toda esa "filosofía de comentarista de fúbol" que me pone bastante de los nervios. Y el sitio muy gracioso, que en el descanso sacaron unos macarrones con aceitunas que nos pusieron como tapa. Y perfectamente al dente. Muy bien.

Además, no abrimos las minibotellas de Brugal porque pedimos cervezas. Y ya se sabe que no hay que mezclar nunca fermentados con destilados.


Acabó el partido, ganó el Madrid, recibí tres whatsapps con un "qué bien, hoy follas, ¿no?", puse cara de circunstancias y nos fuimos a tomar algo de picar, que eran las diez. Yo poco, yo poco, decíamos todos, que nos habíamos puesto cerdos comiendo. Pasamos al lado de la plaza de las Comendadoras. "¡Ésta es la sauna a la que te decía que vinieras mientras nosotros veíamos el partido!", me dijo Valde. 

El grito fue unánime: ¡¡¡Pero si está cerrada desde hace añooooos!!! Para, al momento, apostillar todos nosotros: "me lo han dicho, que yo no la conozco".

Pues sí, chico, la sauna Comendadoras está cerrada. Yo no la visité nunca cuando estuvo abierta porque tenía muy mala fama, de gente muy chunga e higiene bastante lamentable. El Paraíso De Las Ladillas, que la llamaban allá en los 90, que seguro que ahora, tras el cierre, habrán formado colonia y habrá ladillas del tamaño de Totoro.


El local elegido para cenar algo en plan tapeo algo fue el café/restaurante La Canela, en la calle del Cristo.

Un sitio muy agradable, con su terracita fuera en un callejón peatonal y con mesas dentro en un ambiente acogedor. Las paredes están llenas de libros que puedes hojear y que te puedes llevar porque los regalan con la consumición. Vamos, ideal para celebrar el día del libro, San Jorge, que era (por hoy) un par de días después.

Hasta ahí lo bueno. Lo malo fue que el sábado o el camarero era del Barça o tenía el día torcido. Pedimos varias tostas para compartir. La primera llegaría a los diez minutos. Las dos siguientes a la media hora, cuando ya estábamos más que hartos de esperar. Y cuando preguntamos por la que falta nos dicen que se les ha acabado el lomo y no nos la pueden traer. 


¡El colmo! ¿Y no podía habérnoslo dicho cuando la pedimos hace media hora (de reloj, si no fue más)?  "Ah, yo os he avisado cuando me lo han dicho en cocina", soltó el tipejo. ¡Y se quedó tan ancho! Conclusión: ni un céntimo de propina y el cartelito mental de "no volver".

A la salida decidimos que ya estaba bien de tanto deambular y que era hora de ir a uno de esos clubs de hombres nocturnos. Nuestra visita al FU3L fue breve pero nos reímos bastante, interactuamos con algún parroquiano del lugar y, entre regüeldos de fabes y codillo, pudimos ver hombres guapos y sus distintos grados de reinorrismo. ¡Qué más quieres, María de las Mercedes!


A la vuelta a casa nos dimos cuenta de que aún llevábamos encima los minibotellines de Brugal porque íbamos tintineando por la calle. ¡Si es que no sabemos ni ser cutres!

Por la noche mi estado era algo así como de un catatonismo pétreo. Y, para las cotillas, no, no hubo sexo. Primero porque estaba agotado de haberme tirado todo el día en la puta calle. Y después porque como que sentía una especie de masa informe pero sólida desde la garganta al bajo vientre que no se movía ni de coña. Como si llevara un alien dentro, vamos.

Tendría que llegar el final del domingo para que aconteciera un festival de luz y color mezcla de película de TitanMen y Videoinstalación con Lala, Carmensa, Marisa, José Coronado y Carmen Machi todos juntos. ¡¡¡Qué barbaridad, por favorrrr!!!

8 comentarios :

Ken Krap dijo...

Oye pues menudo día tan divertido te pegaste. tengo que poner en práctica lo de las botellitas, que no se me había ocurrido y puede ser una ideaca en tiempos de sequía económica.

Y a las saunas se suele ir solo? Es que yo no he ido a ninguna y me pica el gusanillo

Mocho dijo...

Si divertido sí, pero me llega a pegar alguien un puñetazo y hubiera explotado. Lo de las botellitas es la evolución de la petaca.

El tema saunas lo tengo muy descuidado. Pero si te pica algo no será el gusanillo... ¡será Totoro!

Ken Krap dijo...

Jajaja! Pues márcate un post de saunas y me informo debidamente! Voy a ver lo de las subscripciones, a ver qué cachondeo es este

MM de planetamurciano dijo...

¿Y no hay foto de lo del domingo por la mañana? Una verdadera pena, la verdad; hubiera resultao de lo más ilustrativo...

Mocho dijo...

Domingo por la noche, POR LA NOCHE.

Sufur dijo...

Pues dirás lo que quieras, pero yo siempre y de toda la vida he dicho "fúrbol".

Y me enteré del Partido Del Siglo y de su resultado (aproximadamente) al día siguiente. Lo mío no tiene solución

Observatorio Gay Granatense dijo...

Yo creo que es de lo mejor que has escrito, y eso que esta vez el sarao no es cultural ni nada, ¡futbol, vamos ya, hombre....! pero bueno, después de tirarte del epdestal cultural gafapasta en el que te tenía instalado, por las óperas y esas cosas, te he vuelto a colocar en el fanal, a quitarte el polvo, ponerte las flores y encenderte las velitas, porque ha sido sencillamente sublime, no he parado de reír de cabo a rabo... lo que siempre te digo, si alguna vez me caso, os invito a ti y a TX, te traes la impresora y el portatil, me haces la crónica de la boda y se la damos a los invitados a la salida de recurdo... prometido...

Mocho dijo...

gafametálica, gafametálica

Publicar un comentario en la entrada

Un blog se nutre de comentarios. Aunque sea para ponerme a caldo di algo, cojostio.

Blog Widget by LinkWithin