De libros y prohibiciones


La semana pasada la tuvimos liada parda con lo de la petición (perdón, la exigencia) a ciertos canales de distribución de que se retirara el libro del gilipollas ése que dice curar el mariconismo.

¿Se debe prohibir un libro?

O quizás las preguntas sean otras:

¿Se puede exigir (que no pedir, exigir) a un comercio que deje de vender un libro que está legalmente editado?

¿Qué interés políticamente oportunista lleva a pedir en 2011 la retirada de un libro que lleva editado casi una década?

¿Por qué se sigue vendiendo "Mi Lucha" de Hitler, que incita al genocidio, y nadie dice ni mu ni pide su retirada? (puede ser intercambiado con cualquier otro título de propaganda estalinista, por ejemplo).

¿Los que apoyan la retirada del libraco de marras... qué pensaron cuando se secuestró una edición de El Jueves por tener una portada que ofendía a la Casa Real?

Acúsame de demagógico y de superficial, pero se pueden seguir haciendo mil preguntas más.

Soy maricón, creo que la homosexualidad no es una enfermedad, y NO ESTOY A FAVOR de que se retire libro alguno porque soy contrario a cualquier forma de

CENSURA

No sé, lo mismo es que de joven vi la película Fahrenheit 451 y me afectó bastante.


Y si no tienes suficiente con esto, en el mercado anglosajón (o sea, los USA y los UK, que lo de sajón siempre me suena a chuletas o a Ivanhoe) también tienen liada la polémica con la aparición de un almanaque para 2012.

Esta vez no es el clásico calendario de jugadores de rugby amariconados, bomberos o policías desnudos del 2012, se trata de:

I'm not gay, I'm just a Sissy Wall Calendar 2012
by Joe King @FunnyPaperz
No soy gay, sólo soy un mariquita 2012.
(12 meses de confusión sexual)

Sería una sucesión de chistes de mariquitas sin gracia, pero el mes que ha causado la polémica es Febrero, en el que se hace un desagradable juego de palabras: Día Mundial del Sida = Todos tenemos Sida.


No he podido conseguir una resolución mejor.
Ya ha sido retirado de Amazon y estaban en ello con Barnes & Noble.
Y ha estado a la venta en Amazon España por 3 euros, todo sea dicho, directo a tu Kindle.


¿Pedirías... perdón, exigirías la retirada de este calendario?



Ah, debido a la alarmante profusión de spam en el blog, he tenido que habilitar la palabra de verificación de comentarios, que siempre me ha parecido un coñazo. Sorry.

9 comentarios :

Blackmount dijo...

la censura es malísima, si, pero esas "terapias curativas" no es que sean propiamente inocuas. en mi época yo pasé por algunas y son cosas que te joden un poco la psique. Opino que libros como estos deberían venderse a quien lo quiera comprar, pero al menos con una advertencia en el empaque como esas que ponen obligatoriamente en los paquetes de cigarrilos. algo como "puede producir locura de la cabeza, adicional a la locura del culo"

Eleuterio dijo...

Más trabajo dirario de esclarecimiento y reflexión que censura y demostración de poder serían necesarios...pero quién tiene la paciencia del trabajo diario que pocos ven.

Y la censura no arregla nunca el problema de fondo.

AdMiles dijo...

Yo debo vivir en otro planeta y nunca me entero de nada, así que he tenido acudir a San Google para enerarme de qué libro se trata. Pero el caso es que el otro día discutía yo con SE sobre este tema pero en su más rancia vertiente hispánica, es decir el ínclito Aquilino Polaino y sus terapias. Para no alargarme, yo sostenía que estas potencialmente podrían "funcionar"* y que cada uno es muy libre de "hacerse"* heterosexual, budista o de ponerse un piercing en la nariz, sin que lo contrario, es decir ser homosexual, católico o aborrecer que le taladren a uno, la nariz, pueda considerarse una enfermedad y que por tanto no se podía prohibir a ese tipo este perorar al respecto. Él se me enfadó un poco diciendo que era un frívolo por comparar unas con otras y que poco menos, más bien más, había que meterle en la cárcel.

Supongo, por tanto, que estoy básicamente contigo, si hubiera que censurar todos aquellos libros de cuya lectura no se sacan más que desvaríos no tendríamos censores suficientes, y lo mismo se aplica a las personas si hubiera que encerrar a aquellas personas por sus ideologías, por más aberrantes que estas fueran, no tendríamos cárceles suficientes, empezando por ejemplo que ese majadero, siendo muy benévolo, que se pasea por nuestras televisiones diciendo ser el representante en España, y por extension en el resto del orbe cristiano, del "Querido lider" norcoreano.

*Para evitar malas interpetaciones aclaro que la palabra "hacerse" debe entenderse más bien en el sentido de "comportarse como".

Mocho dijo...

¡Estoy esperando comentarios furibundos contrarios, coño!

Observatorio Gay Granatense dijo...

Un libro jamás debe censurarse, porque del contraste de opiniones nace la cultura, el pensamiento alternativo, y la capacidad de cada cual de tomar sus propias decisiones, sean correctas o no, eso es cosa de cada uno con sus cadaunadas... Eso sí, yo censuraría a ROUCO VARELA, en sí mismo, es que, pese a que soy creyente, lo sabes, me quita las ganas de ir a misa...jejejeje... con esa cara de estreñido crónico....

red_eye dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Sufur dijo...

Pues sí, la palabra de verificación es un coñazo. Pero a veces te echas unas risas con ello. Yo tuve que habilitarlo hace tiempo.

En cuanto a lo del libro... Yo en su día firmé la petición pero al mismo tiempo dije que si hubiera que pedir la retirada de todos los libros que venden superstición, mensajes equivocados o dañinos y falsedades de las librerías, habría que cancelar secciones enteras. Empezando por la de religión.

Sin embargo, y como hace mucho tiempo que no te meto caña, hoy voy a negarte la mayor.

Censura es cuando alguien que tiene el poder lo emplea para prohibir la difusión de algo. Ejemplo: la comisión para la moral y el recto comportamiento corta una escena de una película en la que se ve el tobillo de una señora. Otro ejemplo: un juez ordena retirar una publicación porque puede ofender a una persona poderosa cuyo nombre contiene una Z donde debría contener una C.

Cuando un grupo de personas que no pueden prohibir nada piden que un producto se retire, amenazando con no comprar en el establecimiento que vende dicho producto, eso se llama boicot. Ejemplo: el librito de marras.

El boicot y la censura son dos cosas distintas, aunque es cierto que muchas personas que practican el primero practicarían la segunda si pudieran.

Pero repito que no son la misma cosa. Yo dejé de ir a cierto hotel porque me trataron fatal e hice campaña activa entre mis conocidos y compañeros de trabajo para que dejaran de ir; mi campaña tuvo cierto éxito, hasta el punto de mi centro de trabajo retiró el nombre de ese hotel de la lista de establecimientos recomendados. Llegados a ese punto el gerente del hotel -que me conocía por mis quejas- me escribió una carta amenazadora diciendo que el nivel de reservas en el hotel había bajado significativamente desde que yo había emitido mi protesta, y que pensaban denunciarme por difamación y libelo. Le respondí que no era culpa mía que su hotel fuera una mierda pinchada en un palo, y que esperaba ansioso su denuncia y la estupenda publicidad que eso iba a tener para su hotel. Evidentemente, dicha denuncia nunca llegó. ¿Fui un fascista censurador? Pues seguramente algunos -el gerente entre ellos- pensarán que sí. Yo sigo pensando que fui un consumidor ejerciendo su derecho a la protesta.

También es verdad que hay que tener cuidado, porque es fácil provocar escaladas (yo pido que retiren tu libro, tú pides que retiren el mío, nosotros pedimos que retiren los vuestros, etc)...

Mocho dijo...

No me convences, sufuruelo. No veo equiparable una reclamación de consumidor a la exigencia a un comercio de retirar un libro.

Y si miras las argumentaciones de todos los que comentan en esas firmas de la petición, todas son contra el libro, no contra el comercio.

A mí lo de los boicots siempre me ha sonado a la asociación que amenaa a las firmas con no comer su jamón york si salen mariquitas en una serie de tv en la que se anuncian.

Sufur dijo...

Se trata precisamente de eso.

Un boicot es una amenaza. Concretamente, de no comprar un producto porque no te gusta la política de empresa del comerciante. No de ir a quemar tiendas ni de meter a nadie en la cárcel.

Ejemplo de boicot que tuvo éxito: cuando el de los consumidores escandinavos obligó a Ikea a implantar prácticas de reforestación en los bosques de donde saca la madera para sus muebles horrorosos.

Ejemplo de boicot que no tiene ningún éxito: las campañas a favor del voto en blanco.

:-P

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