Correspondencia biunívoca en intersección de conjuntos idénticos


Me estoy volviendo alzheimérica. Ayer por la tarde llegaba tx de trabajar y yo me quejaba de que no habíamos hecho NADA en todo el finde. Pero Mocho, me dijo, si el viernes fuimos a una fiesta, ayer visitamos un mercado pseudomedieval, por la noche salimos a cenar y a Chueca, hoy vamos a cenar donde unos amigos y encima hemos follado varias veces como locos.

Pues también es verdad. Entonces, ¿de qué esa sensación de abulia? ¿Soy acaso un permanentemente insatisfecho?

Para castigar mi apatía, Tx se dedicó a torturarme toda la tarde con canciones de Elton John, Rod Stewart, Kansas, Boston, Al Stewart... Vamos, que sólo faltaron las Noches de Blanco Satén o algo de Phil Collins para que aquello fuera un cd recopilatorio de Radio 80 serie Oro (y yo acabara dejándome caer por la escalera de la depresión, claro). Ah, las desventajas de las casas cocainómanas (sin tabiques). Pero como estaba zombi, encima yo le sugería más grandes éxitos "melódicos" para que buscara.

Y sí, el viernes fuimos a una fiesta. Joé, siempre estás de saraos, me dirás. Un cumple. Ah, ¿que todavía celebráis los cumpleaños?, que diría malévolamente mi madre. Pues sí, y dos. Porque nuestros amiguitos A y B celebraron sus cumpleaños en la misma casa el mismo día. Y como algunos leen este blog tampoco es plan ponerme aquí a viborear (que lo del parto del huevo kinder fue muy fuerte, calva, reconócelo).

A y B celebran sus fiestas en la misma casa pero A convoca a sus amigos a las 8 y B a las nueve y media. ¿Consecuencia? B se pone de los nervios porque no le ha dado tiempo a preparar nada y además cuando los invitados de B llegan (llegamos), los de A... ¡se han zampado todo! Bueeeeeno, no fue así, y menos mal que nuestro querido B nos hinchó a base de salmorejo y margaritas.
Lo más gracioso de esas fiestas es la intersección de grupos de gente. Entre que eran amigos de dos personas distintas y que cada uno de ellos invita también a varios subgrupúsculos, se van formando miniconjuntos de personas que hablan entre ellos pero no se relacionan con los otros más allá del "hola qué tal", porque sí, hija, tenemos una edad y todos nos conocemos. Y luego surgen las fricciones de los que no quieren ni cruzar la mirada con otros allí presentes por un quítame allá esos novios. Pero es que es imposible, y no porque el salón no fuera grande, que es enorme, sino porque todo dios se apelotona alrededor de la mesa donde está la comida.

Yo podré ser pesado, petarda e irritante, pero no se me puede negar que intento ser sociable y por lo menos hablar un mínimo con los asistentes, aunque sólo sea porque dos segundos antes les he tenido que apartar los codos para superar la barrera infranqueable que me distanciaba de los doritos con guacamole. Pero finalmente, cuando vi que comida, mesa y subgrupúsculos formaron una especie de masa indistinguible, me distancié prudentemente y, con todo el morro del mundo, conecté mi teléfono al equipo de música y, con la compañía de las margaritas, me dediqué a ejercer de dj improvisado (miraaaa, como en el cole, cuando era el chico raro que en las fiestas ponía la música y no ligaba con las chicaaaas).
Atención, problema, y esto es un consejo para ti, mi querida amiga: Si tienes el Spotify móvil abierto en el iPhone y éste conectado a un amplificador... CIERRA EL GRINDR Y OTRAS CERDADAS. Más que nada porque queda muy mal que se oiga el "titotí" de que te han enviado un mensaje y peor aún que te salga en la pantalla que Hyperpotent, a 10.042 km de distancia, te acaba de mandar un woof. Siempre hay un rabillo de ojo mirando. Además, si se te ocurre comprobar el mensaje... se corta el sonido, y ya TOOOODO dios se te queda mirando. No, o sea, no.

Creo que le gustó la vajilla que le regalamos.

Sábado: Mercadillo del siglo de Oro en Alcalá de Henares. Excusa tonta para comer con unos amigos que viven cerca. Es como un rastrillo de pueblo pero con la gente de los puestos vestida "de época". Por supuesto que lo que hay para comprar, salvo la comida, son mierdas: infusiones a precio de oro, figuritas de haditas, brujitas y demás gilipolleces, trapajos hippies, esoterismos engañabobos, bisutería y todo tipo de adornos e inutilidades. Pero mira, es agradable pasearlo, se siento uno muy en "Juego de Tronos", si te planteas comer temprano encuentras sitio y oye, es hacer algo diferente.

Y para culminar el sábado hetero, familia tx por la noche.

Señores, una recomendación: EL SALERO.

Es un bareto al que no entrarías viendo su aspecto exterior, con un horrendo cartel en azul y amarillo que parece que vas a entrar en un Lidl o en un avión de Ryanair. Dentro, la típica decoración de taberna sureña. Pero tienen unas raciones excelentes y, sobre todo, la mejor fritura de pescado a precio apañado que he tomado en Madrid.

Género de buena calidad y acabado nada grasoso. Una bandeja abundante para 2 personas con una botella de vino blanco sale por 25 euros. Y con eso se cena. Además, afortunadamente el sábado se les había acabado el Barbadillo y nos pusieron un verdejo de Rueda, con lo que salimos ganando.


EL SALERO está en la calle de las Navas de Tolosa, y te lo encuentras yendo de camino de Callao a la Strong Center, así que no me vengas con que te pierdes.

Después tocó cafelito en Chueca para hacer ver a la familia tx que los gayses somos muy civilizados y serios y estamos lejos de la imagen preconcebida de vicio y perdición que ellos tienen. Pfffffffff. Qué pereza.

El domingo día televisivo: he empezado a ver la serie True Blood, de la que todo el mundo habla tanto. Llevo 4 capítulos y no me engancha. Esperaré porque parece que va a empezar a pasar algo interesante pero, hasta el momento, sólo bobadas. Le doy una mínima esperanza de subsistir en mi disco duro. Está bien eso de ver las series de golpe cuando ya se han emitido, no hay que esperar semana tras semana y se tiene un concepto más "global".
También lo intenté con el documental sobre La Movida Madrileña que pusieron en la 2 el otro día. Sí, estaba bien, pero es que es lo mismo de siempre y el rato que vi mientras hacía la comida se centraba sólo en la música.

Y entonces llegó tx.
¡¡¡Y empezó con Elton John!!!

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