Pa negre


Pues finalmente he visto Pa negre, de Agustí Villaronga, la peli ganadora de sopotocientos premios Goya este año.
Y me he quedado un poco como diciendo... Bueno, ¿y tanto premio para esto?

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Quien no quiera spoilers o revientapelis que no siga leyendo.

Y es que la película empieza estupendamente, con una escena brutal, luego el argumento se mete en un mundo de secretos, intrigas y perversidad que engancha y uno se piensa: huyhuyhuy, que todo esto va a estallar en algo muy gordo.

Pero no. Todo sigue en el mismo tono y termina igual. Vamos, que la película podría durar diez minutos más o menos que tampoco pasaría nada.

Las intrigas y misterios quedan explicados pero no desarrollados y, por muy duro que sea el final, me dejó con sabor a poco. Demasiada tensión acumulada que no llega a explotar. Como la vida misma, se podría decir.


En medio queda un film salpicado de personajes que son los que para mi gusto le dan riqueza a la película de manera subyacente: la señorona, el profesor, la niña perversa, la niña hijaputa, la tía soltera... Con sólo una pincelada quedan perfectamente definidos y nos muestran el tremendo mundo que tienen detrás. Hay estereotipos, sí, como el alcalde, pero no chirrían.

Los personajes de la trama principal sin embargo quedan menos creíbles porque el argumento se aproxima muy peligrosamente a lo culebronero y hay cierta tendencia al discursito. Lo siento pero una payesa que trabaja en una fábrica para mantener ella sola a una familia no habla como una catedrática. ¿Y de verdad Laia Marull está de Goya?

Por encima de todo está la mirada de Andreu, el niño protagonista, tremendo Francesc Colomer, que me ha recordado muchísimo al Angelo de David Sust en Tras el cristal, la primera y perturbadora película de Villaronga, auténtica obra de arte maldita del cine español.

Villaronga insiste en sus temas de secretos guardados, atracción homoerótica y pérdida de la inocencia, y puede permitirse hacer una película de posguerra sin caer en lo de siempre.


Formalmente, la película está cuidadísima, con una ambientación bestial, especialmente en el terreno de vestuario (mira cómo son los mandangas de la Academia dando el premio a Lope por unos trajecitos tipo Cornejo) y con detalles soberbios, como el vaho en el cristal en la escena final.

Pa negre está muy bien. No sé si como mejor película española del 2010 (visto lo que había en las candidaturas, casi sí), pero vamos, que es muy recomendable. Le sobra la subtrama del tísico (que será muy poética pero no aporta nada), le falta un mayor trabajo de concreción en guión y diálogos y, pese a que me tilden de hortera, efectismo.

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