Diner sí, Diner no


Los restaurantes tipo Diner tienen el atractivo de su estética retro, de cardarte el pelo y sentirte Connie Stevens ahuecándote las enaguas esperando que llegue tu Troy Donahue a llevarte a tomar una hamburguesa para luego hacer guarradas en el asiento de atrás escuchando música duduá y finalizar la noche con una carrera entre tu descapotable y la camioneta tuneada del chulo de Harrison Ford.

Sí, sí, muy American Graffiti todo.



Como aquí en Spain no hemos tenido cosas de esas, pues nos llaman la atención, aunque en el fondo no dejan de ser hamburgueserías con servicio de mesas. En Madrid había uno muy majo, el Woody's Diner, en Arturo Soria. La decoración estaba muy cuidada, con su aspecto de casa prefabricada, los detalles metálicos, las jukebox y la comida era aceptable. Luego pasó a manos de unos chinos que se lo cargaron, cerró, fue objeto de vandalismo variado y al final desapareció en un incendio.




Hace poco que han abierto el Yesterday American Diner (clic). Al Tx y a mí nos ha gustado: por 10 euros hay un menú de hamburguesa grande con extra (que puede ser huevo, queso, bacon, etc), patatas, bebida y self service de ensalada para acompañar. La bebida es refill, o sea que te puedes servir cuantas veces quieras (francamente, uno no se toma siete vasos de Cocacola en una comida, pero hay veces que uno se queda corto). La carne la preparan al momento y está bien. El sitio es agradable. ¿El aspecto malo? Que está en un CCR, con lo que pierde puntos, y encima en el CCR Plaza Norte 2, que es el más hortera de todo Madrid.

En relación calidad/precio está muy bien. Pagas poco más que en un Burger pero la comida es mucho mejor, más abundante y no sales con las manos oliendo a saborizante. Y pagas menos que en esa mierda con pretensiones llamada Foster's Hollywood (la cadena ésa que cayó en picado desde que la revendieron al grupo Zena) o en el Fast Good de Adrià. No hay cubiertos, todo lo comes a manubrio.

Y anoche probamos otro Diner: el Peggy Sue de la calle Belén (clic). Lo había visto muchas veces al pasar por Chueca camino del Fraguel pero nunca había entrado, y coincidiendo que teníamos que recoger a nuestra amiga Meredith Bourguoise a la salida del Fitur y pensando que en domingo no habría mucha gente, allá que fuimos.

Y Peggy Sue...bueno, el local es pequeño y está decorado en rosa, ideal para hacer un vídeo de las Venus, por ejemplo.



Y hasta ahí todo lo bueno.

Tardaron 45 minutos -de relón, a punto estuvimos de irnos- en servirnos tres hamburguesas, que no tenían nada de especial. La carne estaba rica. El pan, quemado (véanse las fotos) y luego son muy ruines: vale que te cobren por ponerle extras tipo queso, bacon o lo que sea, pero que te cobren por la rodaja de tomate y la hoja de lechuga es de un cutrerío infame. Las hamburguesas vienen sin patatas, hay que pedirlas aparte (3,95) y en el postre el precio del brownie (3,95) no incluye la bola de helado de encima (1,25 más).

Vale, la cosa sale por unos 14 euros, que no es ninguna barbaridad, pero para lo que has tomado y para el servicio que han dado, un timo. Por supuesto que de refill de bebida o de salad bar ni se te ocurra preguntar. Y ya podrían poner un muelle para que la puerta se cierre sola, porque con el frío que hacía anoche cada vez que entraba alguien nos quedábamos congelados.

Así que Yesterday Sí, Peggy Sue No.

Ah, para todos los GILIPOLLAS que están cacareando que igual que prohiben fumar en sitios públicos deberían prohibir las hamburguesas porque son dañinas para la salud... pues niño: yo me puedo inflar de hamburguesas y ponerme como una foca, que me suba el colesterol hasta niveles insospechados y que me den todo tipo de enfermedades cardiovasculares, pero si tú estás a mi lado y no te la tomas no te va a pasar nada, SUBNORMAL.

Blog Widget by LinkWithin