¿Manitas o manazas?


Hoy, querida amiga lectora, voy a hacer una comparativa entre los centros de bricolaje (o bricolage si eres una afrancesada , bricolash bricolash) a los que voy.
Tenemos el omnipresente Leroy & Merlin (liroyanmérlin o liroimerlín), que está en todos lados. Vamos a ver, son unos ladrones. Son capaces de cobrarte 2 euros y pico por una cajita con seis tornillos y quedarse tan campantes. Las cosas pequeñas son un auténtico robo. En contrapartida, cuando los artículos pasan de cierta envergadura (pongamos el nivel 20 euros) los precios son razonables. Tienen ofertas aceptables y, sobre todo, tienen de todo. Como ventajas también hay que decir que casi hay uno por ccr y nunca he tenido problemas de devoluciones. El trato de los dependientes es correcto. Algunos saben de lo que hablan, otros no mucho, pero no es demasiado sangrante (todavía no he llegado al famoso "si no está ahí es que no lo tenemos" tan típico de la Fnac). No están particularmente buenos y el color verde de las camisas es matador.

Akí es la versión cutrilla del Leroy. Yo creía que Leroy los había absorbido o comprado, pero todavía hay algun centro por ahí abierto. Mis incursiones en el Akí son escasas. No está tan subido de precio en las cosas pequeñas, pero tampoco es una ganga, y el surtido de productos se queda corto. Sensación... pues eso, cutrilla. Para ir sólo si te pilla uno cerca o de paso.
Bricor es el Leroy en versión de luxe. Todo está impecable, los pasillos son amplios, el personal es amabilísimo y atiende de maravilla y, la verdad, da gusto. De hecho, es el Leroy del Corte Inglés. Además, los dependientes suelen estar más buenos que los del Leroy. El rollo mezclar el color verde puñeta con el morado en los uniformes ataca un poco a la vista, pero bueno, es superable.

Precios. Ajá. Si los del Leroy son careros, estos ya se pasan. Ladrones totales. Unas barbaridades que ni te las crees, y no sólo en las cosas pequeñas. ¿Entonces? ¿Por qué vas? Pues porque las ofertas en los artículos caros son muy buenas. La teoría del comercio caro: te hago el reclamo de ofertones salvajes y de paso picas en el resto. Oye, que la pérgola fue la más barata de todas las que vimos, ídem con la mesa, la alfombra del salón y las cortinas que aislan la cubierta fiesta. Y con diferencia. Tienen además la tarjeta Bricard que te acumula el 15% de las compras en dinero para seguir gastando allí. Y oye, merece la pena.

Les puse una reclamación por las cortinas, que me trajeron mal montadas y tuve que ir dos veces a cambiarlas. No fue culpa suya sino del proveedor Bandalux, que no recomiendo por nada del mundo por lo chapuzas que son, pero la culpa es mía por no seguir fiel a mis Louver Drape de toda la vida. He conseguido que me hagan un 20% de descuento. Y sin burofax. Eso sí, la reclamación, siempre en hoja oficial, mari, que es la única forma de que te hagan caso.

En el otro extremo está el BricoDepot. Si el Bricor es la versión deluxe, el BricoDepot es la de baratillo total. Todo está "a monte". Nada de decoración en la tienda, es un almacén. Y nada de pijadas. Lo que hay es lo básico. De allí no te llevarás un objeto bonito y decorativo, sino nosecuantos metros de cable, dos enchufes, un tablero de metacrilato y unos muebles de cocina que dan pavor. Los precios son los que deben ser. Los empleados tienen el morbillo de ir con mono y camiseta y, hablando en términos de carne, son los chulánganos más aprovechables.

Makro ha perdido muchos, muchísimos enteros en el sector bricolaje. Con la nueva estructuración del almacén la sección ferretería la han dejado tan bajo mínimos que da pena, la de electricidad tiene lo básico y en definitiva sólo merece la pena para herramientas. Una birria.
Vamos, que tienen mucho más en el Carrefour, con el aliciente añadido de que además si vas al correcto tienes la zona de car cruising a un pasito. Y no es información gratuita, que una parte significativa de las visitas a este blog vienen de búsquedas en Google de "dónde hay cancaneo" o "cruising en Ventas".
Alcampo tiene aún más cosas en la sección ferretería y es más barato. Ahora, no estaría mal que alguna vez limpiaran las estanterías y los suelos.
De la Plataforma de la Construcción ni te hablo porque francamente no te veo en plan voy a coger unos ladrillitos y un poco de cemento y me voy a montar un bonito porche. Además, no es de entrada libre.
Por último, tenemos a la ferretera lesbiana del barrio. ¿Cómo? ¿Que en tu barrio no hay ferretera lesbiana? Ah, pues en el mío sí. Y no es generalizar ni lanzar topicazos, que si en tu barrio tienes al peluquero marica... ¿por qué no va a haber una ferretera lesbiana? Cuestión de cupos y cuotas, digo yo. Ella es ladina y fementida. Y es que las copas en el Escape cuestan lo suyo. Y esto no me lo he inventado yo sino que me lo dijeron dos amigas mías bolleras moteras que la conocen. La ferretera lesbiana del barrio tiene la tienda repleta de... mmm... todo. Sabes que lo que le compres te va a costar más que en otros sitios, pero también es verdad que ofrece mucha más calidad que el chino de la esquina y que lo que compras allí suele ser poca cosa.

En cierta ocasión fuimos tx y yo a comprar una válvula de una cafetera italiana que se nos había obstruido por hablerle echado café para cafetera exprés y no normal. Nos miró con cara semisonriente y nos dijo: "Yo de vosotros compraría una cafetera nueva. Esas válvulas ya no se venden. Y, de todas formas, si le ponéis una válvula nueva... yo desconfiaría". A soles pones, en saliendo de allí, nos acercamos a la cacharrería de enfrente, de esas que tienes que entrar agachando la cabeza porque te das con las sartenes colgadas y que ya no existe porque los dueños se han jubilado. Nos vendieron la válvula, y cuando explicamos lo que la ferretera nos había dicho, la señora puso cara de conmiseración y farfulló algo por lo bajinis. Ahora, cada vez que la vemos por Chueca, soltamos: "Yo desconfiaría".

Y hasta aquí mi comparativa de centros de bricolaje (bricolage). Para ir a por lo básico vamos al Depot; para los días "a ver qué hay", al Leroy, porque hay de todo; para las cosas cuquis y guayses echamos un vistazo en el Bricor, y para las urgencias de "necesito esto ya", a la ferretera lesbiana.

Teniendo al mocho... ¿quién quiere la revista de la OCU?
¿Y tú? ¿Eres manitas o manazas?

Las imágenes de hoy supongo que estarás HARTA de haberlas visto por los blogs esta semana, pero es que un especial de Ben Cohen para Attitude... HAY QUE PONERLO.

Ah, el 3 del sábado es por los tres años de blog, pero como yo me suelo cachondear de cuando los egoblogueros ponemos esas cosas para que nos den las enhorabuenas, lo puse en plan críptico y lo adorné con una requetepreciosísima canción (I love so much to look into your eyes) de Vadim Kozin.

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