Budín de pescado


Empezamos la semana marujeando.

Y es que mi suegra (mamá tx) ayer me pidió la receta de mi budín de pescado (pudding de pescado, britanizándolo, púdin de pescado, españolizándolo o boudin de pescado, afrancesándolo). Y aprovechando que la escribía en el pc me dije... ah, pues mira, me sirve de relleno para el blog, en sustitución de la entrada habitual de narración de eventos del fin de semana, que no pueden ser aquí detallados debido a su alto contenido en depravación, alcohol, sexo, artilugios de ferretería, drogas, violencia y otros consumibles.

El caso es que hago un Ana Rosa Ctrl+X Ctrl+V y aquí va la recetaaaaaa. Además, si la tengo en la red ya no tengo que estar buscando como loco el papelajo en el que la escribí hace tres lustros.


Ingredientes:

1 kg de pescadilla o merluza en filetes sin piel
100 g de tomate frito.
100 g de mantequilla derretida.
4 huevos
2 rebanadas de pan de molde
leche (o nata)

sal
pimienta
laurel
vino blanco
coñac
pan rallado
más mantequilla

Empezamos:

Pones a hervir el pescado con un buen chorro de vino blanco y una hoja de laurel. He dicho una hoja, que si no luego todo sabe a laurel. Una vez hervido esperas a que se enfríe un poco y lo desmenuzas con los dedos para dejarlo en plan miga y eliminar las espinas que pueda haber.

Apartas las claras de los huevos y añades las yemas al pescado. Echas la mantequilla derretida, el tomate frito, un poco de sal y un poco de pimienta. Mezclas bien. Se puede añadir un chorrito de coñac, pero da un toque de sabor tan característico que no es del gusto de todo el mundo, ojito.

Coges dos rebanadas de pan de molde, les quitas la corteza (aunque lo mismo eres tan pija y absurda que compras el pan de molde sin corteza) y las empapas en leche. La alternativa es empaparlas en nata, pero ya depende de si tus comensales son de los que oyen la palabra nata y se ponen a pegar gritos y a meterse los dedos en la garganta. Con nata queda todo mucho más rico, pero con leche vale.

Una vez desmigado el pan, se añade al pescado y se mezcla todo mucho.


Las claras de huevo las bates a punto de nieve (no las habrías tirado, ¿verdad?). Cuando te duela la mano de tanto batir (a pesar de lo acsotumbrado que estás a los trabajos manuales) y ya han subido las claras, se agregan a la mezcla del pescado MUY DESPACIO y se mezclan con mucho cuidado con ayuda de espátula o lengua. Mezclar, no batir.

Embadurna de mantequilla un molde y luego espolvorea pan rallado.
Vierte la mezcla con cuidado en el molde.

Pon el molde en el horno a baño maría (para las torpas, dentro de otro recipiente con agua) hasta que cuaje. Sabes que ha cuajado cuando metes un cuchillo y no sale pringoso.

Si quieres evitarte el baño maría se puede hacer al microondas equis minutos.

Yo puse el horno en opción convección + microondas y en unos 12 minutos se hizo.

Como además lo hice en el molde que nos regaló Miss Paris Morgan de la Morgan Corporation, el resultado fue espectacular:


Lo dejas enfriar y lo puedes adornar con mayonesa y tiras de pimiento, aunque queda muy de bareto de raciones del centro de Madrid y se puede confundir con ensaladilla.

Nosotros no le pusimos mayonesa cubriéndolo porque encima de la pinta de chocho que tiene el pudin como para encima echarle chorretones de algo blanquecino. Además, de los siete comensales del sábado, uno no quiso mayonesa y otros dos se dejaron íntegro el chorrín decorativo que puse en el plato.

Acompáñalo de vino blanco Riesling bien frío.

Y buen provecho.



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