En tercera persona


No debo hablar de mí en tercera persona.

El otro día apareció por la puerta de la ofi una chica preguntando "por Mocho" (así, con el nombre de pila, la muy descarada).

No hay cosa que más me cabree que los comerciales que entran por la puerta y directamente se te plantan encima de la mesa y pretenden que les hagas caso porque están dando una vuelta por la zona y aprovechan para saludar. Mi oficina es diáfana, tiene puerta directa a la calle, yo ocupo un sitio visible y mi colorista indumentaria y refulgente aureola personal llaman la atención, así que imagina, vienen directos a por mí.


El caso es que llega la "chica Xerox" preguntando directamente por mí sin haber avisado antes de su visita.

Le suelto poniendo voz de Melissa Hindell:

- Huuuy, pues Mocho está hoy muy ocupado porque acaba de reincorporarse, es fin de mes, tiene mil cosas que hacer y no te va a poder atender.

Ella:

- Ah, ¿pero no está él? (alargando el cuello) ¿No se sienta por aquí?

Y yo:

- Que soy yooooooo.

Y ella:

- Jo, cómo te cambia la voz por teléfono.




Joder, ¿ Tanto se me nota la pluma?

Vídeos de hoy: Naked boys singing (extracto) + "Is this love?", de Alison Moyet. Qué vídeo más horrible.




Para este finde me había propuesto un largo pero enternecedor relato acerca de nuestro recorrido por los parques nacionales del suroeste de Utah, pero chico, si te digo la verdad no he tenido tiempo ni ganas. (Lo he empezado, prometido, prometido). Puedes mientras tanto seguir viendo los testimonios gráficos de otros alegres viajeros acompañantes. Y hoy, haciendo cuentas, me he llevado un alegrón. El viaje no ha sido barato porque han sido muchos días, pero desde luego no me ha parecido nada carísimo (a ver, de bocadillos por los desiertos, de moteles de carretera y con lo puesto, me dirás).


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