Bratislava Shock


Hay que reconocerlo, la llegada a Bratislava en tren desde Viena es un completo shock.

Y es que uno llega desde la majestuosidad y aburrida serenidad de la capital austriaca, donde todo está ordenadito, colocado en su sitio, impecable... y a 60 km (o así) te aparece de golpe la estación de tren de la capital eslovaca, que es TOP COCHAMBRE. Recuerda talmente a la estación de autobuses española más roñosa.


Luego la ciudad está completamente empapelada de anuncios de sexshops, puticlubs, shows eróticos... un alucine. Si además a la llegada al hotel (prefiero no hablar, pero vamos, la moqueta llegaba hasta media pared) uno se topa con una docena de borrachos con sombreros mejicanos, poco más allá otros vestidos de túnicas romanas, otro grupo más con pelucas y al cabo de un rato un grupo de chicas con cuernos de demonio... se acaba cayendo en la cuenta: es el paraíso de las despedidas de soltero.

Y es que volando con SkyEurope y Ryanair supongo que al hooligonero más rastrero le sale más barato irse de desfase a Eslovaquia que un saturday night booze en Londres, imagino.


Menos mal que entre el horror se llega al centro histórico, que es como el de todas las ciudades austrohúngaras: pequeño, precioso, impecable, y recién pintadito. Vamos, que parece una mezcla entre decorado de Parque de atracciones y escenario de zarzuela. Muy mono, pero se ve en media horita.


Tenemos también el Danubio y el precioso y supercuco teatro de la ópera, por donde han pasado las grandes estrellas eslovacas:

Gruberova


Lucia Popp



Ambiente no es que haya mucho. La discoteca Apollon, que como siempre hay que hacer esfuerzos para encontrarla, y el pub Anjelov, con una decoración muy de abuelita. Para los amantes de las curiosidades, el actor Lukas Ridgeston, protagonista de multitud de pelis de Bel Ami, también es bratislaveño.


Yo diría que es ideal para una escapada de fin de semana o como extensión de un viaje desde Viena.


14 comentarios :

Peritoni dijo...

Eres rara nena!
donoto!!!

Nils dijo...

A mí me han entrado ganas de ir un finde a Bratislava, a ver si me encuentro al lukas visitando a la familia jeje

Corredero dijo...

Anotado queda

Peter Pan dijo...

jo, me has dejado con ganas de ir. A ver si la proxima vez que me quede en Viena, me paso... Aunque me parece una ciudad muy "chav" me parece que puede ser divertido a la vez. Y además esque seguro que me gustan los bratislaveños conociendo mis gustos :)

Angelina Jolín dijo...

Austrohúngaro, siempre me hizo gracia jijiji

Pero tú te ibas aquí?? Ay, estoy mayora y no me acuerdo de ná...

Efter dijo...

Bratislava Mon Amour!!

MM de planetamurciano.tk dijo...

¿ Pero usted no se iba al Gran Coñón?

Strawberry Roan dijo...

Haciendo honor a tu nombre, deberías haber pasado el mocho por la estación de Bratislava y dejarla como los chorros del oro. Después, ya más calmado, deberías haber buscado al de la primera foto y pasarle otra cosa, por ejemplo, la lengua.
Me da que prefiero la Bratislava de Lukas que la Viena de los valses.
Besos

Anónimo dijo...

joder como esta el niño, me lo comia entero, a proposito muy maryflower tu blog te pongo en favoritos... de momento y hasta puede que te enlace con mi pagina jejeje

www.zerogay.blogspot.com

Anónimo dijo...

sorry soy el mismo de antes... son se me olvido una s en la dirección

www.zerogays.blogspot.com

que quieres rica son las seis de la mañana y estoy hasta el coño de estar en el trabajo...besos negros para todos

Rita Peich dijo...

Bueno, pues gracias por el consejo. Yo estuve a punto de ir este verano un finde (estás como a unas 5 horas en coche de aquí) pero me dijeron que no era gran cosa (mucho mejor Cracovia ... a ver si por fin cruzo la frontera y me dedico a conquistar Polonia, que en 9 anyos aquí ya me vale ...)

Por cierto, que en un primer vistazo a la primera foto había leído "SATANICA" ... no me extranya que el viaje empiece con mal rollito ... menos mal que cabe la posibilidad de cruzarse por las calles con el Lukas Grijander este, aunque sea gayetero

PasaelMocho dijo...

En efecto, peich, Cracovia tiene mucho más que ver, Bratislava da para bien poquito.

Consejo: Viaje a Cracovia y luego en coche hacia el sur a la república Checa: Brno y alrededores, Kromeriz, Olomouc... con fin de fiesta en Viena y Bratislava.

y MM y Jolín, no, en efecto, no me he ido allí.

Maggie Wang Kenobi dijo...

Se dice bratislavense e incluso puedes decir bratislavón, inculta.

Fran Correas dijo...

Lo del Lukas el 28 de diciembre "in person" es una inocentada, claro.

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