Sigo tirando de chorlante

He intentado ser paciente y mantener la compostura. No merece la pena, no.

Pero:

- cuando me hacen perder una mañana porque vienen a instalarme el cable y se tienen que ir como vinieron porque tienen mal mi dirección a pesar de que les avisé del error,

- cuando en una semana no tengo noticias, llamo y me dicen que han corregido la dirección y estaban esperando a que yo me pusiera en contacto con ellos,

- cuando, volviéndome a hacer perder el tiempo, vuelven a casa y siguen teniendo la dirección mal y por tanto no pueden hacer ninguna instalación,

- vuelvo a llamar para quejarme y me dicen que en el mismo día vienen a instalármelo,

- cuando no viene nadie, llamo y me dicen que no había ninguna orden de instalación para hoy en mi dirección,

- cuando solicito que me den la baja y después de pasarme por tres operadores a los que tengo que dar todos mis datos y volver a explicar todo el rollo me dejan con la música en espera durante cinco minutos y luego cortan la comunicación,

- cuando repito la llamada y a la pregunta de "le puedo ayudar en algo más, señor Mocho" le digo que sí, que no me corten la llamada, y vuelve a ocurrir lo mismo,

- cuando en la última llamada voy saltando de operadora en operadora (5), de país en país y finalmente me dicen que si quiero cursar la baja por cambio de domicilio...

- cuando les digo que no, que ni se les ocurra poner lo del cambio de domicilio, que cancelo mi alta en ONO por la penosa calidad de su Servicio de Atención al Cliente,

Finaliza la Aventura ONO.
Duró menos que la Orange.

Vuelvo a tirar de chorlante.

Y que se lo digas a Melissa Hindell, a Lidia y a su prima, que fue la que nos animó.

Estoy de semana NEGATIVA y SUPERMARRÓN.

Un poco de animación, no sé por qué, me ha venido a la cabeza esta aventura:



Ah, no creo que me lea, pero un abrazo muy fuerte para Paco.

¿Se puede saber qué porras me pincháis en el tablón y cómo es que nadie se ha fijado en una de las fotos que está a punto de desaparecer?

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