Hace poco tuvimos en casa una cena de cuñados recuperados, llamada así porque no nos juntábamos los cuatro desde hacía dos años.
Y salió estupenda porque somos unos anfitriones de la leche, todo sea dicho.
Primero pongo una mesa fantabulosa
Que no se me olviden mis servilleteros Kylie
Para recibir a los invitados un poco de sushi de aperitvo
Y el triunfador de la noche, un cóctel made in Mercadonna
El Pornstar Martini. Maravilloso, en serio.
De entrante, un pastel de queso gorgonzola, brie, higos, nueces y jamón serrano, para untar en pan (como se pueda, claro)
De primero, un ajoblanco de melón y hierbabuena con brocheta de melón con jamón.

Y de segundo, un debí tirar más fotos.
Que sí, que hubo fotos. Al día siguiente me comí los restos del arroz del sushi (que estaba durísimo y más seco que el ojo de la Inés) y el pastel de pescado con salsa de pimientos del piquillo.
Hala








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