Más historias de nuestra boda.
Sí, voy a ser pesado.
Al ser boda civil en un salón un tanto austero de paredes blancas, quisimos dar un toque de color y de reivindicación LGTB a la ceremonia.
Dicho y hecho, el Tx que es un auténtico manitas bricomaría, fabricó un arcoíris para situarlo detrás nuestro en la boda, de tal manera que quede como fondo, pero con visibilidad.
La figura base está hecha con cartulina y goma EVA negra, a la que fuimos pegando con silicona flores pequeñas de colores compradas en Shein formando el arcoíris.
En total unas MIL flores. Hay flores por los dos lados.
Luego lo pegamos a una lámina de DM para que esté estable.
En el salón de la ceremonia no había soporte para colocarlo, así que con cuatro cajas de cartón de embalaje hicimos una columna base. Además así se podían plegar y caber en el coche.
Como remate, una tela blanca de imitación raso un poco cursi que da el toque nupcial (y tapa las cajas).
El conjunto montado tiene una altura de metro y medio y un ancho de un metro, aprox.
Ah, y no pesa nada.
Quedó divino.
Lo dejamos allí porque no íbamos a llevárnoslo de vuelta a Madrid, para qué. Se lo dejamos al funcionario encargado del recinto, un tipo muy amable que nos ayudó mucho, por si servía para otras bodas.
Y cuál no fue nuestra sorpresa cuando hace poco volvimos por Torremolinos y... vimos el arcoíris en el escaparate del disco bar New Incógnito, en La Nogalera.
Imagino que en el ayuntamiento no lo querrían allí porque era un trasto y se lo cedieron.
Pues mira, nos hizo ilusión.
Así que ya sabes, si pasas por el New Incógnito (o el Mariquita Copas, que está enfrente), verás nuestro fabulosísimo arcoíris de la boda.




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