Un monstruo vuelve a venir a verme

 
Hace unos meses hablé de la novelita corta (o relato largo) Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness (clic). Y hoy toca comentar la película de J.A. Bayona basada en ella, A monster calls.

Es complicado ir a ver una película de la que has leído el origen (el libro lo lees, no "te" lo lees), porque ya vas predispuesto, con una idea preconcebida y se machaca el factor sorpresa. De todas formas no hay tanta sorpresa, porque la historia es muy sencilla y evoluciona naturalmente sin sobresaltos, giros de guión ni trampas.

Como ya dije, Un monstruo tiene similitudes con El Laberinto Del Fauno. En ambas historias un niño incorpora elementos fantásticos a su realidad para entenderla (o superarla). El laberinto, con todos sus excesos, te dejaba en shock. El monstruo lo que te deja es un paquete de kleene.

Porque sí, al igual que en Lo Imposible, Bayona sabe muy bien tocar la fibra y, sobre todo, cuándo hacerlo. Aquí es más sutil, el exhibicionismo melodramático no es tan escandaloso, no es esa progresión que iba a más hasta que explotar en un mar de lágrimas. En el monstruo el sentimentalismo es constante durante todo el metraje, pero está más dosificado.

Esa es la pega que le pongo a la peli: es muy blanda, muy spielberg, se ha dulcificado mucho. Incluso los momentos más duros no son chungos. Y aquí ya vuelvo al relato original, que es más árido y que plantea temas por los que la peli pasa de puntillas. Bayona los ha dejado de lado (e incluso se ha cargado un personaje) para centrarse en la relación del niño con el monstruo (que no da miedo, es demasiado amable) y con su madre.

Una vez asimilado lo que vamos a ver, hay que reconocer que la película es un festín estético y está impecablemente hecha, con un atractivo visual muy fuerte. Los efectos especiales tienen su razón de ser, están perefcatmente integrados en la narración y no son superfluos. Y los fragmentos con animaciones son estupendos. 

Y luego las interpretaciones. Jodó con el niño, impecable. Así como la madre y una sufrida y contenidísima Sigourney Weaver (también han dulcificado su personaje, mucho más arisco en papel) que sólo con una mirada expresa todo y más. Estupendo también el matón del colegio, cameo de Geraldine Chaplin y... oye, qué mono es el que hace de papá.

Domingo por la noche, sesión de las diez, bastante público en la sala (estaba en dos en nuestro CCR) y en el polígono. Gente hablando sin parar durante los anuncios y los trailers. Al lado se me sienta una Ylenia con su Ríchar que...¡se sacan un bocadillo envuelto en papel de plata! Es lo que tiene el polígono. Pero cuando ya me temía la típica sesión insoportable... nada, silencio en la sala.  Y sí, muchos hipos al final y una parejita que acabó partida de risa porque todos sus amigos estaban llorando.

En fin, que Un Monstruo Viene A Verme es la peli que "hay que ver" esta temporada.


3 comentarios :

un-angel dijo...

Jajajaja, lo de Ylenia y el Richar con el bocata en papel de plata me ha encantado...pero hombre, no lo van a llevar envuelto en papel de periódico, que eso es más pringue y más working-class jeje.
No sé qué tal será la peli pero la verdad oigo mucho a mi alrededor hablar de ella, como dices tú parece que es "la peli que hay que ver"...y yo no sé, tengo mis dudas como siempre que previamente (¿me? -jeje-) he leído el libro y sobre todo porque es un mal ratillo que no sé si quiero volver a pasar,uff.
Pero al final tendré que verla, sí...
Abracetes Mochuelillo.

Haddoquin dijo...

Pues todo el mundo habla muy bien de ella... a mí, en principio... no me atraía mucho... a ver si un miércoles consigo acelerar para vegetar solo en una primera sesión y verla.

Porque si hay que verla, hay que verla, ¿no?

Jose De Juan dijo...

Habra que verla. Gracias por la "review" tan atenta a los detalles.

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