Eurovisión 2014



No hay blog marica que se precie que no haga una revisión del Festival de Eurovisión de cada año. Bueno, yo sólo la hago cuando la veo, porque soy chochifán, pero no talifán. Es decir, que si me junto con mis amigos para verlo monto la de diosescristo y salto y grito como la que más, pero si algún año no lo veo no pasa nada, absolutamente nada.

Y ahora aquí tocaría hacer un análisis de cada canción y blablablá (NO, porque si lo viste, ya sabes cómo fueron, y si no lo viste es un coñazo leerlo), así que voy a comentar mis impresiones y los mejores momentos.

Empecemos:

- Me sigue pareciendo totalmente improcedente ver las semifinales. Emoción cero ya que Spain pasa directa, y además si ya has visto 20 de las 26 actuaciones del sábado le quitas toda la gracia y la emoción, y sólo sirve para que las marilistas, antes de que suene una canción, digan eso de "ahora verás que...". NO. Semifinales NO.

- Nivel de chulanganerío.
Este año ha sido escaso. En el grupo de 12 que nos reunimos había gustos dispersos, y a cada uno le ponía uno. Para mí, el bailarín de Francia y el chúngaro. El resto, ni fu ni fa.






- La ganadora:
Estupenda Conchita Wurst, por la canción jamesbondiana, por la barba, por la puesta en escena, por la actitud y por la voz. Una diva ha nacido y no es tan hortera como Dana International. Lo mejor de todo, las poses de "Miss Andalucía Oriental" que ponía cada vez que alguien le daba 12 points.



- Nivel de mariconismo:
Ganadora aparte, nos quedamos con el cantante noruego, que lució una linda muñequera de cuero negra en el brazo derecho. Como nosotras seremos maricas viejas pero no llegamos a los códigos hanky pankys de los 70, ¿algún lector nos puede decir si llevar la muñequera en la derecha es de ser activo o de ser pasivo? Que no nos quedó muy claro.






Obsérvese el ángulo infame desde el que tuve que visionar el show, con el reflejo de la lámpara incluido. Pero hay que sacrificarse por la causa.

- La catetez hispana.
¿Quién fue la única presentadora que hizo el ridículo saludando en su propio idioma, equivocándose en las votaciones y luciendo una pronunciación de inglés de "clases particulares con la hija de Maritere la del quinto, que hizo magisterio". En efecto. Oit points tu.... y Tuef points tu Hostia.


- Cosas incomprensibles:
Que Armenia quedara en el puesto 4 con un Marc Anthony en feo y con ojeras (que ya es decir).
Lo de los Países Bajos. Supersosada de canción, y estuvo ahí acechando a Conchita toda la noche.
Lo de Francia. Pues a mí me gustaban, oyes, y quedaron.... ¿los últimos?
Las guarrillas polacas. Inenarrables. la de la mantequilla ha hecho historia.



- Las carillas
¿Había algún dentista o protésico dental oficial en el certamen? Porque todos parecían que se habían hecho las fundas de los dientes en la misma clínica.

- Los que dan los votos.
Pero qué frikis son. Saqué un montón de fotos. La fulaniya azerbayana, la griega que no se teñía las raíces, el más moderno de Albania, El de San Marino delante del castillo en el que deben vivir todos los habitantes del país, el guapo holandés con las orejas asimétricas, el poligonero letón (sí, Latvia es Letonia), el croma salvaje de la armenia, las gafas macedónicas, la pose "vaquera de la Finojosa" de la noruega, la camisa estona, la corbata de camuflaje irlandesa y en Suecia... ¡Alcazar!



- La representación española.
Pues mira, por una vez la canción me parecía aceptable, la puesta en escena estaba correcta y la chica cantó bien, pero le faltaba el toque de espectacularidad que se necesita en estos eventos. Es una canción y una interpretación para ganar Operación Triunfo, pero no Eurovisión. Vista la calidad del resto de las canciones yo pensé que incluso haríamos un Top5 pero las votaciones nos dejaron en un puesto 10. No está mal, pero tampoco está bien.


Aquí tendría que poner el vídeo de todos mis amigos cantando el "derrein derrein" a grito pelado, pero lo siento, salen sus caras. Una lástima.

Pero, a petición popular, aquí va:

 
El club de fans de Coral opina que si hubiera ido ella habríamos quedado mejor. Soraya Arnelas -aka la simpática-, por su parte, que siempre ha achacado su desastroso penúltimo puesto a que TVE no emitiera una de las semifinales, cree que Ruth ha hecho trampa y es todo una confabulación judeobalticobalcánica.

- El avituallamiento.
Siguiendo las instrucciones, consejos y regañinas de Tx, hice mis primeros rollitos de sushi, que no quedaron mal, un poco flojitos de consistencia. Luego hubo empanada, jamón, berenjenas rebozadas, tortilla de patata, un postre tipo ponche, flores y... corazones de pantera rosa con palomitas bomba recubiertas de chocolate blanco. Superguarrada.


- El transporte.
Segundo año consecutivo que casi no llegamos a tiempo por pretender aparcar un sábado de mayo a las ocho de la tarde en el putocentro de Madrid. Que aparecimos a las 20:58 en ca la calva, joder. Otro año nos organizamos mejor.

Pero ele tema es pasarlo lo mejor posible, intercambiar whatsapps malvados con las amigas y gritar, gritar mucho. Lástima que ya no se oiga lo de Guayomini porque casi ni se escucha a los presentadores dar la réplica de los puntos en francés y porque los ingleses han mandado este año un truño bastante considerable.

En fin, hasta el año que viene, maricones. Te dejo con el vídeo de la chica ganadora... ¿habría ganado sin la barba? Ah, ah, ah. Por cierto, en los primeros acordes a mí me suena a la Gwendolyne de Julio Iglesias. Por cvierto, mírate los vídeos porque seguro que los eliminan pronto.


Eurovision Song Contest: European gayest event of the year.

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