Misión Insufrible


Hola, putas.

No hace mucho, las tareas que ahora hacemos en dos minutos nos llevaban un tiempo tremendo:

Bajarse una canción de Internet eran 20 minutos, el módem hacía chirribíiiii píiichirribíiii, grabar un cedé era rezar para que no ocurriera nada durante el proceso que te hiciera tirarlo, y si tenías suerte la grabadora iba a velocidad x2, los documentos del disco duro de tu pc cabían en un CD e intentar enviar una foto a un amigo te llevaba tres días en buscar el escáner, configurarlo, digitalizar, ajustar el formato y luego apañártelas para enviarla.


Y es que ayer rebuscando en un cajón me ha aparecido un CD que ponía "MiPc 2001".
¡Coño!

Ni que decir tiene que lo primero que he hecho ha sido buscar las fotos y poner en evidencia a mis amigos (y a mí) en Facebook. Porque, una pregunta: ¿se puede saber qué hago yo travestido en tantas de ellas? Si no me había dado nunca por ahí. Vale, sí, el famoso disfraz de madrastra de Blancanieves pero... ¿y eso de ir de señora con abrigo y bolso? Insisto, no lo recuerdo.


Lo que sí fueron ese par de años fue una época bastante loca que se puede enmarcar entre mi primer marido y mi Tx (el del medio, todo el mundo lo sabe, no cuenta, sólo fue un proyecto). Loca, sí, pero también algo chunga. Pero para eso estaban ahí mis amigos. Y ya lo he dicho mil veces, la base central de operaciones era la casa de Miss Paris Morgan, en pleno Chueca, donde raro era el fin de semana que yo no me pasara por allí, y donde más de dos y tres veces me quedaba a dormir porque no estaba en condiciones de volver a casa en coche.


Miss Paris Morgan era una apasionada del Monopoly. Tanto, que le regalé una edición especial de I love Lucy, porque también era fan del  show de Lucille Ball.

Yo no me quedo corto, ¿eh? Tengo un Monopoly de los Teleñecos y otro del Mago de Oz.

Alguna partida al Monopoly echábamos. A mí no me gustaba demasiado, ese afán por compro todo compro todo y mi poca suerte. Pero no sé cómo me las apañaba que siempre me tocaba ser Caja y oye, si me hacía falta pues le echaba una manita a los billetes "a lo bárcenas". Luego mis amigos se enfadaban porque decían que eso era hacer trampas.

El caso es que se nos ocurrió... "¿y si hacemos un Monopoly con los locales de Chueca?" La cosa pintaba divertida: los agrupamos en cafés, restaurantes, bares petardos, bares divinos, bares guarros, discos... En vez de casas habría copas y en vez de hoteles, botellas. La cárcel sería el cuarto oscuro del Strong y nos meábamos de la risa con lo que podríamos poner en las tarjetas. Sí, era delirante, pero llevar eso a cabo llevaba mucho trabajo.

Entonces pensé... ¿y si en vez de Monopoly hacemos un Cluedo? Es más sencillo, no hay tantas tarjetas y también lo podemos customizar.

Y nació Misión Insufrible, el juego.

Básicamente, es un Cluedo. Se trata de averiguar quién se acostó con quién, dónde ligaron y qué ropa llevaba puesta.

El tablero era éste:


Las fichas de los locales eran:






Fíjate, las fotos estaban hechas con una webcam que tenía yo y que, gracias a unas pilas, se convertía en una cámara digital gigantesca que sacaba fotos de alta calidad, como de unos 15 a 20 kb máximo. Total.

Eeeeeh, mira lo que saleeeee:

La Polana (el Polainas): Discoteca cutre salchichera de música petarda habilitada en el interior de un antiguo tablao que se petaba todos los fines de semana. El estado del edificio y del local era tipo Bangladesh, todo de madera. Cualquier día salíamos de allí todos con una manta por encima.  Creo que ya sí que está cerrada del todo, ¿no? ¿No han derribado el edificio?

ACTUALIZACIÓN: Me aseguran que el Polainas vuelve a estar abierto aunque, por lo que se ve, lleno de beauty y ugly queens de ultramar.

El Lucas: O la historia de irás y volverás. Siempre me dijeron que empezó de bar bollo al otro lado de Chueca, pero yo esa época no la conocí. Yo iba cuando era un minúsculo bar de parroquianos con música de lo más kitsch. Dejé de ir cuando el dueño se lió con un venezolano y empezaron a poner salsa y latinadas. Luego ya ampliaron al local de al lado, lo volvieron a reducir al mínimo y finalmente sigue existiendo como bar de lesbianas. O sea, vuelta a los inicios.

Liqüid. Ya no está en la Plaza del Rey, ahora está en Barbieri. Donde los pijos y la gente bien iba a subir la barbilla para ver los últimos vídeos musicales. Me gustaba el local, pero era tannn incómodo circular por él...

XXX, el café, local pionero en la visibilidad con sus ventanales a la calle. Una pena que la crisis y la subida escandalosa del alquiler hayan hecho que cierre hace un año o así.


Berkana: De la calle de la Palma pasaron a la plaza de Chueca, de allí a Hortaleza (al Dúplex) y ahora están en el localito de al lado. Librería mítica.

Black And White: Sigue exactamente igual que cuando se abrió hace sopotocientos siglos: arriba sus señores, sus chaperos y sus locas bailando coreos de las divas de turno. Y abajo la minidisco tugurio. Vamos, supongo que sigue igual, que puede que haga una década que no lo piso.

El Armario. Pionero también de los restaurantes gays con un toquecito moderno (lo siento, el Momo antiguo puede que fuera anterior pero el cutrerío era tremendo). Tampoco lo piso desde hace un siglo, sin razón justificada. ¿Alguien ha ido en los últimos lustros?

Rick's. Como el Black. No sólo está igual que hace 25 años, sino que la gente que va es la misma de hace 25 años.

Strong. La discoteca con eco. El ropero lleno de chaquetas, y la pista vacía. ¿Dónde está todo el mundo? Por allí, por allí, tras esa puertaaaaa...

Y hasta aquí las fichas de los locales.
Las cartas de las prendas no eran más elaboradas, sino igualmente cutres:



Fotos sacadas de internet, evidentemente.

Y las cartas de los personajes no las puedo poner aquí, porque eran como unas 20, con todas las caras de los amigos. Había hasta versión valenciana para los Pikitonis (enlace a la derecha, hace siglos que no actualizan su blog).

Sólo puedo poner la carta del abuelito, que era un señor con el que una de mis amigas se acostaba de vez en cuando. Como nadie lo conocía en persona y por supuesto yo no tenía foto, puse lo más lógico que se me ocurrió:


Las instrucciones eran las mismas que en el juego oficial Cluedo, de Juguetes Borrás (lo de Parker vino después): había que ocultar tres cartas, ir moviéndose por el tablero, ir sospechando, apuntando en tu libreta de secretitos y finalmente llegar a la casa de Miss Paris a hacer la acusación final: Fulanito ha follado con el Abuelito en el Armario, y llevaba puesto un traje de lentejuelas.



En fin, tontunas en las que ocupábamos nuestro tiempo pero... ¿y lo bien que nos lo pasábamos? Hay que joderse.

Y, no es por nada, pero también he encontrado un cd que ponía "Mi Pc 23/11/2002".
Aún no lo he examinado



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