Orgullo Gay Madrid 2011. (Día 4: Infinita)


Y el viernes, después de la marcha y un poquito de descanso...
INFINITAAAAAAAAAAAAA.


Infinita 2011 es más que una fiesta, es TODA UNA CELEBRACIÓN.

Minutos antes de salir para allá recibí una llamada vía Skype de mi amiga Miss Paris Morgan, que ahora vive en Amsterdam. Me dijo que todo el mundo en su gimnasio llevaba más de una semana sin parar de hablar del Infinita de Madrid. Me lo creo perfectamente, no me extraña nada.


Nada más llegar a La Caja Mágica (por cierto, excelentes accesos, parking vigilado, buses desde el centro, sin colas en los accesos) uno se plantea si no es un edificio excesivamente enorme para una fiesta del Orgullo. Nada más entrar (y no era nada tarde) la boca se te queda abierta en cuanto apareces por las gradas: ¡pero si la pista, que es gigantesca, ya está llena!


En el centro de la pista, una estructura escenario con su espectáculo visual y de animación. Vamos a ver, las fotos no hacen justicia, yo iba con mi móvil, pero de verdad que era todo bastante alucinante. Si hay que ponerle un pero al Madrid Caja Mágica es la excesiva reverberación del sonido, que en los extremos de abajo rebotaba mucho. También tiene su parte positiva, claro, y es que se podía hablar.


Infinita es la fiesta de las fiestas. Allí está todo el mundo que ha poblado las distintas veladas de esta semana: las fashion del Turn Off The Light, los musclebears de la Slam, los bodybuilders de LaLeche, las osas del Dies3l... TODOS. Y, en pasando cinco minutos allí, todos sin camiseta, como debe ser (sí, hasta yo).

Da igual si perdías de vista al que creías que era el hombre de tus sueños, porque dándote la vuelta aparecían tres más, para todos los gustos y de todos los colores y nacionalidades. Atravesar el recinto era toda una excursión y, lo mejor de todo, el buen rollo existente.



Por supuesto que reinas hay como en todo el mundo, pero el ambiente general era festero, de diversión, hacías amigos (de esos que duran diez segundos y no los vuelves a ver en la vida, claro) en la pista, en los pasillos, en los baños, en la cola de las bebidas...

Ay las barras.
Es el problema nunca solucionado de todo tipo de eventos multitudinarios. Los camareros se esforzaban en atender a todo el mundo, pero francamente no daban abasto. Aún así, amabilísimos, con especial mención a los de la barra de la grada de arriba, que nos pidieron disculpas por la espera e incluso tuvieron un detallito con nosotros.

En una sala lateral estaba la zona Bearcode, que yo creo que a estas alturas no hace falta decir de qué iba, ¿no? Estuvo más a tope al principio, luego creo que los osos, en su tradicional instinto que les lleva a la hibernación, empezaron a buscar refugio en un darkroom que, literalmente, se petó de gente.

A las seis y media de la mañana empezaba el Infinita Matinal al retirar los paneles y dejar ver el amanecer. Me fui media hora antes por cuestiones ya de aguante físico, pero si todo seguía como hasta entonce, tuvo que ser la hostia.

Comentario gracioso al encontrarme a unos amigos: "Joder, Mocho, y nosotros que veníamos a ver a Rafa Nadal jugar al tenis y resulta q
ue es en Wimbledon".

En definitiva, Infinita no es que sea un fiestón, es que es UNA EXPERIENCIA.


¿Y qué tenemos para hoy domingo, que es el último día?


En la Plaza de Chueca ya no hay conciertos silenciosos, pero nadie se dará cuenta y seguirán yendo.
Noche de danza en la Plaza del Rey.
We party


Space Terraza
: Spac
e Of Sound al aire libre, a partir de las 2 de la tarde.
Bear Pride en la Sala Cocó (la Alcalá 20, a partir de las once)
Fiesta Madhunter en La Riviera.
Pridesh Yellow Code en el ODarko. Barra libre de agua. ¡Por favor, no comas espárragos ese día!
Sunday Pride en la Ohm.

Space Orgullo: Cierre de la Infinita Gay Week, en Macumba, a partir de las diez.

3 comentarios :

MARTINIMEZCLADO dijo...

Mi experiencia en el Infinita de este año ha sido MALA, muy MALA...la puesta en escena bien, no estaba mal, la performance que esperasen hasta casi las 4 para comenzar...en lo del sonido tienes toda la razón, no había buena acustica y es así.
Ya lo de los tickets para las bebidas cola de 1 hora + luego otra media hora ó más para pedir una copa, que más que un tubo en realidad era una mini-copa de juguete, vamos una copa a la mitad. Que un evento cueste 45€ de media y no tengas ni una copa incluida...en fín, que me alegro por los que se han llenado los bolsillos gracias a las maricas venidas de todas partes del mundo (entre las cuales me incluyo) pero creo que me lo pensaré muy mucho antes de ir de nuevo a un Infinita, me lo pasé tremendamente mejor en la WE PARTY del Domingo, pero claro está que para los gustos los colores. Gracias de todos modos por las entradas que has ido colgando estos dias.

Mocho dijo...

Yo es que el domingo no estaba ya para más fiesteo. ¿Dónde fue la We Party del domingo?

Yo no hice cola para los tickets, y las copas las pedimos en la barra osuna y en otra que estaba en la grada, que estaban menos masificadas. Y un camarero, al vernos esperar tanto tiempo, nos invitó. Pero sí, en efecto, es un punto desde luego a mejorar.

MARTINIMEZCLADO dijo...

La We Party es en la sala La Riviera, y la verdad es ue está muy bien, aunque claro, ya domingo y despues de tanta fiesta, te puedes imaginar como iba la gente...

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