Cuatro en Alicante: el millenniummmm


Comprendí perfectamente el éxito de la primera novela de la trilogía Millennium, Los hombres que odiaban (no amaban) a las mujeres. Primero, salvo Ikea y HM, lo sueco en nuestras vidas se limitaba a Abba. Después, ya se barruntaba un aburrimiento de bestsellers escritos a golpe de hipervínculo de wikipedia (DaVincis y similares) o de novelas falsamente históricas (doscientas mil). Además, es una novela policiaca clásica, con su intriga, su investigación y su resolución. Y con un argumento muy truculento. La puntilla la daba el personaje de Lisbeth Salander, apasionante y en las antípodas de lo típico.


La peli que hicieron era correcta. Se notaba que no era americana por el ritmo. Era todo muy pausado, te lo estaban dando todo como muy comidito para que no te perdieras. Ni que decir tiene que las escenas de acción de acción no tenían nada y podía llegar a aburrir, pero me pareció aceptable y bien resuelta.

De la segunda novela, la de la chica con el bidón de gasolina y tal, sólo vi la peli. Bueno, intragable. Era imposible enterarse de qué iba la cosa. Salía gente, salía más gente, la historia progresaba a saltos y había que intuir lo que pasaba. Al final no me quedaron nada claras las relaciones entre unos eventos y otros, y entre los personajes. El final, que se suponía que tenía que ser superemocionante, fue de un anticlimático total. Una mierda. Totalmente desaconsejable.


Con la tercera parte estaba yo ya muy quemado. Estaba claro que no me iba a chupar 800 páginas de libraco, pero mira, tenía curiosidad. Y encontré un método muy original para tragarme la historia: escucharla en vez de leerla.

Me bajé el audiolibro (grita conmigo: aaaaaaghhhhh), dividí los capítulos en mp3 de entre 5 y 7 minutos y me los fui poniendo en el coche de camino al trabajo y de vuelta a casa. Aburrido de cedés, estoy harto de la radio. Nunca me ha gustado (y menos desde que el psoe de Barrionuevo suprimiera las "radios libres" que eran las que yo escuchaba) pero es que por las mañanas escuchar la radio es insoportable. Todo está lleno de tertulianos poseedores de la verdad absoluta que se dan la razón entre ellos y se autorreafirman en sus ideas, ya sean de un partido o de otro. En este momento en España vivimos en la sociedad en la que todo "es culpa del otro". Y la Ser es tan tendenciosa y cerril como la Cope. Tan rancia es Curri como Gabilondo. Me ponen de los nervios.


Así que me he ido escuchando la novela. ¡Qué vago! Me dice mi hermana. De eso nada, que hay que prestar mucha atención para no perderse. Y más cuando el libro te lo lee una impersonal "voz de Loquendo", con una entonación totalmente artificial y para la que los puntos y aparte no existen. Lo intenté con un audiolibro oficial con la voz de una señorita (imagino actriz) entonando y tal, pero no la aguantaba. A ver, yo no quiero a Charo López recitándome las rimas de Bécquer. Me acostumbré a la robótica voz de Jorge Loquendo y mira, me hace gracia.

Amos a ver: no hay reina, ni palacio, ni corrientes, ni aire, es todo invención de la editorial española (el título original es algo así como el castillo de aire que explotó o el castillo que explotó en el aire, los freaks que se ven el MelodienFestivalen que lo corroboren). La novelita es bastante desesperante, porque se empieza a poner interesante a partir de la página 500. Lo de antes es un rollo de personajes y conspiraciones que interesa más bien poco. Y de cada uno que sale te cuentan toda su vida en verso aunque luego sólo vaya a aparecer momentáneamente para no volver a salir más. Aparte, hay una trama secundaria, la del periódico que, aunque entretenida, sirve para rellenar cien páginas y ya está.


Al final la cosa se anima y engancha. Y da rabia que el autor se perdiera tanto en los prolegómenos en vez de dar más chicha al final y no precipitarlo tanto. Los malos son muy malos y muy tontos, las mujeres son siempre inteligentes, sensatas y sexualmente liberadas (no hay ni un personaje femenino negativo), el prota es el más listo del universo y sabemos que Lisbeth Salander nos atrapará con su sociopatía irredenta. El final tiene emoción y las cosas quedan atadas y cerradas, con vía libre a continuación, que ya se encargará la viuda de Larsson de organizarse cuando se deje de pelear con la familia.

Y unos días después de haberme escuchado La reina en el palacio de las corrientes de aire, que no te creas, pero son un porrón de horas de audio, que cada capítulo duraba entre treinta y cuarenta minutos, y había 30, han estrenado la peli de Millennium 3. Y, cómo no, al día siguiente ya estaba el BluRay Screener en tu página de descargas habitual. Ideal para vérmela, ya que la tenía fresquita, este lluvioso y ajqueroso fin de semana mientras el tx está de servicio.


Bueno, si la peli 2 era mala, ésta es la worsa: lo peor. El director es el mismo que en la anterior peli, y el estilo es igual: venga a salir gente que no sabes quién es y que no paran de hablar. Sabes que hay unos que son buenos y otros que son malos, y punto. Es absolutamente incomprensible para alguien que no haya leído la novela. Aquí no se puede decir eso tan petardo de "el libro es mejor" (Anaconda, el libro es peor) porque es obvio, no hay nada que pueda ser peor que esta película. Por supuesto que la acción y la emoción sigue siendo nulas. Afortunadamente, han eliminado la historia de Erika en el periódico (bieeeeeen) y la historia de amor (mejooooooor), pero ni por esas. Dura dos horas y veinte y es aburrida aburrida. Así pues, una más de mis no recomendaciones. No la veas ni la bajes. Es que la borré ipsoflauto.

Menos mal que mientras la veía estaban bajándoseme sopotocientos juegos de Sing It Star (tiembla, vecino guapo, tiembla) para la Wii y la última peli de Jake Dakota, Road Trip, porque el chico abandona la industria del porno para proseguir sus estudios. En fin.


Y ahora me estoy libroescuchando "El tiempo entre costuras", que es así como muy para grupos de señoras que de Facebook y con la que me siento superidentificada. Folletín total.

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