La primera entrada de 2010


La primera entrada de 2010 tendría que ser un compendio de anécdotas, risas, sexo y desparrame sobre la nochevieja y tantos días de fiesta y tal. Pero he decidido hacer una breve, profunda, seria e introspectiva visión de estos últimos días:

Mira que soy fan de las navidades, de poner una decoración delirante en casa, de ir de acá para allá cargado de bolsas y juguetes, de escribir mil crismas... Pues estas navidades de verdad que he quedado un poquito harto de todo, pero también es que ha habido un elemento nuevo que hasta entonces no existía:

LA FAMILIA POLÍTICA

Uno lleva bregando treintaytantos (je) años con la propia y ya está acostumbrado a sus protocolos, que se limitan a cena de nochebuena, paseo por la terraza vestido de Papá Noel para que los niños se vayan a la cama, regalos al día siguiente, comida de Navidad y hasta el año que viene.

Pues ahora hay que combinar eso con las tradiciones de la familia Tx. Y aseguro que eso cuesta, porque son los típicos que están llamándose por teléfono varias veces al día todos los días: que si qué le has comprado a nosequién, que si tenéis que venir el día 1, que si te compres tú los regalos de mi parte, que si dijiste que llevarías a los niños al cine, que si nosequé tía se molesta porque no la llamas... Urgh.


He sobrevivido a la comida de Año Nuevo, donde asombré a propios y extraños al pelar los langostinos con cuchillo y tenedor en un pispás y sacando la cáscara entera de un tirón. Lástima que al final lo acabara de arreglar con un "es lo que tiene el mariconismo" que me supuso una regañina conyugal y un descojone por parte del sector "cuñados", al que pertenezco. Ah no no, que será muy cursi, pero me niego a que me huelan los dedos a pescado y cualquier lagartona pueda equivocarse luego conmigo pensándose lo que no es.

Por cierto, que en mitad de la comida llamó "la tía", miembro familiar que se jacta de ir a las manifestaciones pro familia católica y otros bailes. No había visto yo un desalojo de emergencia tan rápido en mi vida. En cinco segundos todo el mundo salió disparado a la cocina, el baño, el cuarto del ordenador... y yo también, claro, que no era plan que el único que no conoce a esa señora le felicitara el año nuevo. Y es que, como me dijo la cuñada, si a ella la llamaba "la divorciada", lo mío era mucho peor.


Al día siguiente me escaqueé descaradamente de ir a ver Alvin y las Ardillas 2, the squeakquel, de la que no puedo contar nada porque mi informador, el tx, se quedó dormido y hoy igualmente me escaqueo de la Cabalgata de Reyes. Agotador.

¿La Nochevieja? Pues muy de "grupo de señoras que".
Cenamos en el centro de Madrid con la intención de salir y... pues eso, ya se sabe, señoras que después de las uvas se ponen a ver el especial de tv de nochevieja, señoras que se amuerman y se quedan mediodormidas, señoras que ponen cara de Pucheritos de Berjusa para que su marido las lleve a casa... nos reímos mucho, sí, pero fuimos lo peor.

Mucho mejor estuvo la cena del día siguiente (señoras que se ponen cerdas cenando las sobras de la nochevieja), donde estábamos más despejados y donde parece que 2010 va a ser el año de la amistad, porque vamos, teníamos a Almatosa totalmente desatado poniéndonos a todos en evidencia y criticando nuestros polvos pasados, presentes y futuros, como una especie de Señor Scrooge cruzado con la Jorge Javier Vázquez y un toque de Doctora Ochoa.


Y como buenas absurdas que somos, se nos ocurrió salir a tomar una copa el día 1 por la noche, cuando no había ni dios por las calles y menos por los locales. Acabamos en uno que estaba lleno de "señoras a las que les meten un palo de escoba por el culo y tan contentas, oiga". Patetismo, pero nos reímos.

En cuestiones ya más sexuales un consejo, amigas: Cuidado con las aventuras tipo "hoy vamos a hacer guarrerías juntos en la ducha". No por los resbalones ni porque, como preguntara Almatosa malévolamente, se rompiera el plato. No. Sino porque no tuvimos en cuenta de que el agua caliente del loft va por termo eléctrico, y si te tiras mucho mucho rato, se acaba. Hemos sufrido en nuestras propias carnes lo que es acabar un calentón con una ducha de agua fría. Aaaaaaaagh.



A ver, más cosas. Ah, sí. Cuando llegamos en nochevieja a casa, nuestros vecinos (el guapo y su mujer, a la que no conseguimos ponerle cara porque cuando los vemos sólo nos fijamos en él) tenían fiestuqui. Eso quiere decir Singstar (que no les traigan los reyes el de Mecano, por favor, por favor, por favor) con mucho grito y desgañite. Como no íbamos a dormir, pusimos la tele.

¿Y qué hará ahora TVE que no tiene cortes publicitarios? Se me ocurre crear un grupo de Facebook: Señoras que se hacen pis porque en Televisión Española ya no hay pausas para publicidad, pero lo mismo es demasiado sexista (que yo diga eso, me vuelvo vieja, amos). El caso es que hincamos el coño en el eskai y nos vimos el final del especial de nochevieja (muy emocionante eso de ver a Didi Sherman, Bob Nico, Marisa Abad, Piñar Cañada...). ¿Y qué hizo TVE cuando terminó el programa? Volver a repetirlo desde el principio. Alucinante. En fin. Nos fuimos a la cama y con unos tapones de silicona pudimos dormir sin escuchar a los vecinos emulando a Nino Bravo.


A ver, más cosas: Sí, el amigo invisible. ¿Lo hacemos para el día 10? porque la calva vuelve el día 9 y el de Chueca suponemos que también. Dejarlo para más tarde ya es un pasote y no son reyes ni nada. Y ya hay rebajas. Estad atentos a vuestro email.

Las compras. El vivir en un polígono tiene sus inconvenientes, no te creas. Y es que vivimos al lado del CCR con peores accesos y más mierdero aparcamiento de todo Madrid. Y yo no sé qué le ha dado a la gente estos días, pero todos los días estaba colapsado. Imposible acercarse a menos de 500 metros. Hemos tenido que coger rutas alternativas que nos llevan por intrincados caminillos marginales e incluso atravesar alguna peligrosa zona de ligue no comercial entre hombres, también conocida como cancaneo o "el parking del Pryca". Es preferible hacer un par de kilómetros más que quedarse parado un mínimo de media hora en un embotellamiento. Y como no ha parado de llover te puedes imaginar el caos.

Inciso: Pero qué pedazo de maromo está paseando a dos perritos de lanas delante mío en estos momentos. Y ha pasado tres veces. Voy al baño y vuelvo.


Ya.

Compras. Sí. Eso. Me queda comprar el regalo que mi suegra nos hace a nosotros. Supersorpresa, vamos. Y esperar que nos llegue un envío desde Alemania. Comprar en amazon.de sin tener ni pajolera idea de alemán tiene su morbillo aventurero.

Ah, Lluvia de Albóndigas. Se puede ver. Está bien. Y tiene un momento supergay:



Bueno, vale ya, ¿no?

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