... Y fui al fútbol


Partido Oficial de Clasificación para el Mundial 2010 de Sudáfrica. España - Turquía. Sábado 28 de marzo. 22 horas. Resultado: España 1 - Turquía 0.

Amos a ver. No es para tanto. Yo me esperaba una marabunta de garrulos borrachos fachas y violentos gritando y un jaleo ensordecedor y no. Me da que puede ser más peligroso el concierto de Madonna (las locas chillan más agudo).

Uno acostumbrado a sufrir el suplicio de la histeria y los gritos del carrusel deportivo todos los fines de semana en el tx y resulta que no hay comentarista. ¡Pero bueno! ¿Y cómo te enteras de quién lleva la pelota? Así está todo el mundo con los auriculares oyendo su transistor. Y nada, al principio mucho cántico, mucho "hijos de puta", mucho "yo soy español español español" pero luego comienza el partido, todos se sientan y tan tranquis.

Aquí, el momento "cantamos todos el himno de España": Lolo lolo lololo lolo lolo. ¿Y le querían poner letra? Anda ya.


Ah, banderitas con aguilucho, sólo una:


Y la pantalla gigante sólo da el resultado, nada de retransmitir imágenes ni dar repeticiones. Si te lo pierdes, te lo has perdido. De hecho, tx no vio el gol.

Lo importante fue que ejercimos de "tíos estupendos", y cuando me refiero a tío estupendo no me refiero a la versión masculina de Analía Gadé con un turbante en las películas españolas de los 60, que iba de señora estupenda, sino del tx y yo llevando al sobrinito de 7 años al fútbol a ver a la selección nacional (¿hay que decir estatal para que a las autonómicas no les entre flato?) y a su ídolo, Iker Casillas.


El partido pues fue aburridillo porque los españoles estuvieron bastante parados. A destacar las zancadas del niño Torres, que no hizo mucho pero que está parado y de repente se arranca y vamos, unas piernas que ni Norma Duval en su época del Follies.

Teníamos asientos con buena visibilidad, pero aún así o se acercaban a nuestro lado o a los futbolistas se los ve de lejos, así que tampoco es que se pudiera ver mucho cachamen (porque pueden ser más feos o más guapos, pero buenos y borricos suelen estar casi todos). Eso sí, yo me fijé nada más empezar en un bigardo que me ponía bastante... un tal Piqué.


Y va y resulta que fue el que, siendo defensa, marcó el gol que hizo a España ganar el partido. Qué ojo tengo.

Como la segunda parte transcurrió casi íntegramente en el campo opuesto a donde estábamos, nos limitamos a ver dar brincos y hacer cabriolas a Casillas (que se debió aburrir mucho) y a distraernos. Neosobrino jugaba con el papel albal del bocadillo de tortilla que nos comimos en el descanso y yo intentaba ver garrulillos potables, pero tampoco había gran cosa.

Los chulazos turcos estaban recluidos en un rincón, así que nada. Me tendría que haber traido los binoculares de la ópera.


Acabó el partido, las familias fuimos recogiendo a nuestros retoños, nos fuimos a tomar por culo a por el coche, dejamos al niño con sus padres y luego nos volvimos a ir a tomar por culo (literalmente).

¡¡¡ Prueba superadaaaaaa !!!
(y clic en la foto inferior, porfaplís)

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