Premios y castigos

Cual si de un atormentado personaje de Dostoievski se tratara, el viernes fui premiado para luego ser castigado vil e implacablemente al día siguiente.

El premio, otorgado como recompensa a mis conocimientos cronológicos desde la ilustre y prestigiosa sede de la Pensión Corredera, fue totalmente imprevisible y lauritavalenzuelesco, y espero disfrutarlo y comentarlo en breve como se merece.

Y el castigo por haber llevado a mi tx a ver el Rocky Horror fue ser obligado el sábado a jugar
un partido de fútbol. No estuvo del todo mal, tiré dos veces a puerta y nos acabaron humillando 0-3, pero hay que decir que el último gol fue un fuera de juego que no vio el árbitro.

No contento con el suplicio, me hizo tragar... la primera parte del Murcia-Madrid. TELAAAAA.


Debo decir que el Rocky fue divertidísimo, que al final parecíamos un colegio porque nos fuimos juntando gentes de diversos grupos y que todos lo pasamos en grande. La lástima fue que no nos dio tiempo a comprar boas (las de la fiesta de Mármol Brother no pasaron los controles de Schipol), pero para la próxima vez no se nos olvidan. Además, pude departir, petardear, reír, beber y bailar con lo más exclusivo, enloquecido, buenorro y majérrimo del panorama blogueril capitalino.


El gran fallo: lo de tener que estar sentados (tirados) en el suelo dos horas. Ains, lo siento, pero los que tenemos una edad y/o un tonelaje no podemos con ello. Y de hecho aguantamos porque al final La Mármol y yo nos fuimos a entonarnos a la barra y ya lo vimos y bailamos de pie. Pa la próxima vez, sillas tijera de la playa o de las de sentarse en la puerta de la casa del pueblo a pelar las judías verdes.

Aparte, a mí siempre me ha parecido que a la peli le hacen falta unos buenos tijeretazos, porque desde que termina el glorioso diálogo que a continuación pongo hasta el final, el film es un auténtico coñazo. No tiene gracia, se hace larguísimo y las canciones son malas. Yo lo cortaba sin piedad, como los ballets en las óperas, vamos.




Cruce de emails con mi querido amigo A:

Yo: Vamos a ir esta noche al RHPS. Sé que te parece pasadísimo, pero tú verás. Viene gente nueva.
Él: ¿Gente nueva? ¿Me interesa acercarme después?

¿A que los que me conocéis sabéis a quién me refieroooooo? No, no vino, pero se excusó vía esemeese.


Domingo de royalcasineras filmaciones y desquiciante limpieza de pecés que mi adorable múltiple sobrino nº 3 ha ido infectando uno tras otro con su memoria USB. Y, por cierto, qué jodidamente complicado es el FIFA 2006 de EA Sports.

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