De terror

Terrorífico ridículo de McLaren, que aún intenta ganar el título de F1 de este año en los despachos de la FIA cuando fue allí precisamente cuando lo perdieron, justo antes del GP de Hungría. De vergüenza.

Aterrador segundo plato en el Wagaboo. Qué pobre, qué malo y vaya reducción radical en la carta. ¿Qué les ha ocurrido? ¿Que ya se han hecho un nombrecito y ahora a vivir de las rentas hasta que la gente se canse?

Terror en las ondas. Cómo es posible no haber leído nada acerca de mi canal de TV TDT favorito, Canal 8, el de Cerezo (el propi también de mi equipo de fútbol), donde nos deleitan con teleseries del año de la tos (Daniel Boon) y películas dignas del cine de guarrio que organizamos mis amigos y yo.


Los domingos por la noche tienen ciclo “de miedo”, y la semana pasada martiricé a mi querido amigo Gwendolino de Fartons obligándolo a soportar “SHOCK”, una peli italiana del 77 dirigida por Mario Bava y en la que la protagonista, Daria Nicolodi, se tira así como una hora pegándose sustos ella sola, cortándose los dedos con todo lo que pueda pinchar o cortar y corriendo a la desesperada escaleras arriba escaleras abajo en una casa en la que parece que hay una presencia fantasmal que se ha apoderado de... ¿lo adivinas? ... sí, en efecto, un niño. Por no tener, no tenía ni estética kitsch suficiente como para resultar atractiva. Ayer ponían una del hijo del director, Lamberto Bava (que tiene nombre de león cordero Disney), Macabro, pero pasé después de leer el argumento y ver del destripe de escenas fuertes que hicieron en el tráiler: niña ahogando a hermanito en la bañera, accidente de tráfico con decapitación y pasión necrofílica de mujer pirada por la cabeza de su ex.

Así que la sustituí por la revisión de “Suspense” (The Innocents), de Jack Clayton, obligado por tanto Orfanato, casa poseída, niño misterioso y fallecimiento de doña Deborah Kerr (qué-mujer-tan-elegante). Está en el emule en inglés y con subtítulos, y baja ipsoflauto.


Me quitaría el sombrero, si lo usara, ante el magistral retrato psicológico de la represión sexual de la mujer de la Inglaterra victoriana. Porque esto SÍ es una historia de fantasmas, pero de los fantasmas que se monta en su cabeza el personaje principal. Sorprendentemente, la película consigue mantener esa tensión e incertidumbre de no saber si lo que ocurre es cierto o son los desvaríos frígido-virginales de la institutriz. Además, sin necesidad de sustos consigue dar auténtico miedo.

Ya lo dije la semana pasada: está basada en el relato de Henry James “Otra vuelta de tuerca”, que se lee en un pispás y hay incluso versión operística de cámara: “The turn of the screw”, de Britten, que es muy pesadita al principio, pero que en el segundo acto ACOJONA.



Otra peli bajada de internet y de esas que cuando las veo me pregunto: ¿pero por qué coño bajo yo esto? RABID GRANNIES, de la Troma, en la que dos abuelillas son “infectadas” por una extraña maldición y se convierten en una especie de zombies asesinas que se van cargando a toda su familia, con profusión de vómitos, líquidos viscosos, cuerpos desmembrados y pringue vario. En inglés, y no hacen falta subtítulos porque se ve a x16. Más alucine: la peli es BELGA.



Finde salpicadito de minimalosrollos de esos odiosos y absurdos en plan “tú quieres hacer esto pero no lo dices porque yo quiero esto otro y no quería decir lo que he dicho porque tú has dicho que no queremos que ...” y encima aderezado con un taxista degollado el viernes por la noche y otro atracado al día siguiente a dos pasos de casa y sin noticiario que no sacara el tema. Cojonudo. Qué asca.

Aparte, para fomentar más mi parecido con los perturbados personajes Belén Rueda o Deborah Kerr me he teñido de pelirroj... estuve sin hablar con nadie desde las 6 de la tarde del viernes hasta las dos de la tarde del día siguiente. E ídem con el domingo mañana/primera hora de la tarde, cuando ya empecé a hablar conmigo mismo. Qué yuyu.


Más terror: cierto bloguerete del este del país me invita a un concurso de relatos de miedo para la noche de ánimas y los días de todos los santos y difuntos que están a una semana vista.

Y más canguelo: me voy a Turquía justo ahora que estalla un conflicto en el Kurdistán iraquí y los trámites de aeropuerto van a ser un coñazo soberano (y más cuando mi pasaporte tiene ya 9 años y en la foto parezco talmente un talibán). En fin.

Iba a poner “Pánico en Madrid”, de La Mode (2ª época), pero sólo la tengo en vinilo y eso no se encuentra así como así en la red (rara que es una). Por no encontrar, no he encontrado ni foto de la portada del disco, así que pongo la de "El Eterno Femenino", que fue el primer disco de vinilo que compré.

¿Qué, mucho rollo?

Pues pa compensar la semana pasada, que no dije ni mu, y lo poco que voy a decir ésta.

Blog Widget by LinkWithin