El sentador de madres



En estos días se ha hecho viral el vídeo "El sentador de madres", del canal de YouTube de Locas Del Coño:


Un vídeo en clave de humor que refleja una realidad totalmente asentada en nuestra sociedad. Lo que más me alucina son los comentarios hiper-agresivos que ha recibido en todos lados, que si pretende crear conflictos donde no los hay, que si es feminazi, que si hay que pedir perdón por nacer hombre... Estupideces. Vean el vídeo con cierta dosis de conciencia social, autocrítica y sentido del humor.

Porque yo, señores, estas navidades he ejercido de "sentador de madre".
El viernes 23 mamá Móchez me pidió que la llevara en mi coche a la casa donde nos reunimos la familia, preparándome ni más ni menos que 13 bolsas llenas de "cosas" imprescindibles para las fiestas navideñas. ¡Pero mamá ¿para qué llevas una caja de galletas?! Ah, nunca se sabe, hijo. Y cosas así. El caso es que nos chupamos el megaatasco de salida de Madrid para poner a tono una casa que parecía un congelador y recibir a toda la parentela.


Me pidió que subiera la leña para la chimenea y que le cogiera tres o cuatro cosas de peso (mi padre está muy mayor y físicamente ya no puede ayudar). Entonces le dije que me quedaba a dormir, que no iba a bajar a Madrid para luego volver a subir a la mañana siguiente.

Y entonces ya se volvió loquísima de la parrusa. Le dio tal alegrón que se puso hiperactiva y ya no paró hasta tres días después. Yo intenté que se sentara, que descansara. Puse la mesa, busqué todo lo buscable, fui de un lado para otro... pero era imposible. Ella lo tenía que hacer todo y varias cosas a la vez. Intenté ser el "sentador de madres" pero nada, lo tiene tan arraigado que no había forma de hacer que parara. Y el caso es que estaba feliz, canturreando y riéndose, pero yo no podía evitar acordarme del vídeo.

Porque claro, los hermanos con niños no pueden venir a ayudar, ellos llegan el mismo día de nochebuena un ratito antes de la cena porque tienen muchísimas cosas que hacer. Oye, que también hay otro hermano pequeño soltero. Ah, claro, pero ése es "el pequeño". Tampoco.


Total que nos tiramos un día de cocinillas y subiendo leña y atizando la lumbre hasta conseguir que la casa pasara de 9 ºC a 21. Que no es moco de pavo.


Mientras tanto, a muchos kilómetros, Tx ejercía de "madre" para su familia, organizando una cena él solito, y volviéndose histérico a cada momento, ya que no le ayudó nadie, nadie, nadie. A ver, yo no estaba. Todos los años su familia le pregunta que por qué no estoy yo allí y la mía lo reclama a él. Pero es complicado... ¡y juntarlas a las dos ni de coña!

Véase la diferencia entre una mesa de nochebuena en una casa campestre...


Y la elegancia natiabascalesca de mi Tx para su parentela:


Ay el tema de las cenas de nochebuena. 
Mi madre hace todos los años el mismo menú: gambón al horno y chuletas de cordero con bechamel.

Lo del gambón es sencillo: con echarle sal y ponerlo en el horno el tiempo justo, sale riquísimo.


Pero ay las chuletas. Esas llevan un trabajo de la leche.
Primero hay que freírlas.
Luego hacer una bechamel, sumergirlas en ella (ya fritas) y después empanarlas.


Y finalmente hay que volver a freírlas.
El resultado es como una croqueta gigante con una chuleta dentro:


Llevan muchísimo curro.
Y lo pero es que durante la cena mamá Móchez tampoco se queda quieta un segundo. Es incapaz de quedarse sentada a la mesa, tiene que ir a por todo y en todo momento. Desesperante.

También hubo lombarda, pero me niego a comerla. No me gusta, y estoy convencido de que se pone en navidad sólo porque es morada.


Como cada año, hice la broma de poner una sorpresa en la bandeja de los turrones.
Como cada año, mi madre se puso a gritar y hacer aspavientos cuando la vio.
Como cada año, mis sobrinos se morían de la risa.
Y, como cada año, mi madre escondió la caca "en el mismo cajón donde la guarda siempre" para que no lo volvamos a hacer.

Este año además hubo sorpresa, porque al ir a coger los platos "buenos" (que de buenos no tienen nada, simplemente pesan un montón) que sólo se sacan una vez al año... apareció encima de ellos... ¡la bandeja con los restos del turrón del año pasado! Genial. 


Por si no tuviera poco con la comida, le entra también el afán decorativo. Pero mamá, ¿para qué vas a adornar la casa si sólo vamos a estar un día y luego nos vamos todos a Madrid? Porque es navidad. Y claro, el gusto estético de mi madre en lo referente a lo navideño tiene sus detractores (Tx, principalmente):

El belén (que se lo traje yo de Ciudad del Vaticano hace 25 años):


El árbol, con minibolas de espejo tipo discoteca y un bonito pompón arriba:


Cualquier sitio es bueno para poner unas bolas.


Y al busto de Beethoven que no le falte de na.


La velada transcurrió alegre y festiva como era de esperar. Discutimos sobre el veganismo, el buenrollitismo y terminé jugando al Cluedo con mis sobris. Deberíamos haber jugado al Party, pero se niegan a jugar conmigo porque el año pasado les retrasaba las fichas sin que se enteraran y claro, no avanzaban. ¡Y van y se enfadan! Qué niños.

Ya no me visto de Papá Noel y hago el tonto por la terraza para que se vayan a acostar. Son mayores. Ahora me visto de Papá Noel y hago el tonto, pero por dentro de la casa.


Al día siguiente, los regalos.
Para mí son los Reyes, pero Tx siempre se enfada conmigo y me dice que los reyes son el 6 de enero. Yo le digo que de pequeño a mí me ponían los juguetes el 25 de diciembre y eran lso reyes, que por mi casa pasaban antes. Y jamás tuve trauma alguno por ello, pero parece ser que no, que no vale así. Pues bueno, me da igual.

A tres de mis múltiples sobrinas les regalé la misma cazadora bomber en tres colores distintos. A ver, no se la pondrán NUNCA, pero salió muy barata en el Ali y oye, les queda bien:



A mí me cayó un jersey invernal, unas gafas de chulopiscinas y un reloj Magefesa de los que me gustan a mí, de los que pesan medio kilo.

La comida de Navidad también es siempre la misma: langostinos, espárragos, pimientos rellenos y rosbif (aka roastbeef)


 

 

Aquí ya mi madre se tranquilizó un poco (o eso o es que estaba cansada) y no hubo que utilizar el sentador.

Más cosas. Indumentaria variada: un jersey espantoso que compré en el outlet de Desigual hace siiiiglos (cuando la ropa aún no era esquizoide) y calcetines con motivos navideños:

 

Molan, ¿eh?
Y así pasamos las fiestas, entre comidas, juegos, regalos y envíos de felicitaciones navideñas. Que jodó con el Whatsapp. ¿No te han mandado 20 veces el vídeo del chico duchándose?
 
video

¿Ni el saco de huevos del papá noel?



¿No has hecho tú tus propios crismas navideños haciendo un gif animado con un striptease delante del árbol de Navidad? ¡Qué poco original!

Nosotros en casa seguimos recibiendo crismas de papel, de los de verdad:




En fin, que espero que todos mis lectores Christmas Haters se hayan empachado de espumillón, rojo y blanco y que tengan lo suyo, porque tenemos fiestas hasta reyes.



Y sí, se han muerto Carrie Fisher y Debbie Reynolds, jo.

6 comentarios :

Haddoquin dijo...

Ainssss, Mr. Mocho, así leído me ha sonado algo triste y dado un poco de penica... Ains.

Las madres están hechas de otra pasta, no hay duda. !Ya me gustaría a mí ser la mitad de lo que es la mía!

¡Feliz 2017, neno!

un-angel dijo...

Jajaja, a mi lo del sentador de madres me ha encantado. Que tienes razón y es algo que no pasa solo con esto: desde que hay redes sociales y todo el copón, cada vez que alguien saca algo aunque sea como esto enseguida salen los extremistas y los trastornaos tanto de un lado como del otro sacándole punta y diciendo barbaridades a propósito de cosas que no tienen tanta intención ni si la hay es tan rebuscada como se cree.
A mi me ha encantado el reportaje navideño, sí que hay cosas que dan un poco de emoción ( es que las madres como se entregan en cuanto pueden, carays ) y otras me han dado calorina: pero eso que se ve en la foto de los calcetines navideños...¿es tu paquetorro?...¡joooolin que dotación armamentística, jajaja!
Después de haberme fijado precisamente en ese detalle no voy a decir más cosas entrañables, que me ha gustado mucho conocer la navidad en casa Móchez y que a pesar de la habitual explotación del hermano soltero al que nos vemos sometidos, me parece que lo has pasado muy bien y en la mejor compañía ( si te cuento yo mis Navidades, en Nochebuena trabajando de noche y en Navidad comiendo en un restaurante con mi progenitora porque estábamos los dos solos... )
Un abrazo y que despidas el año como mínimo igual de bien, hombre.

un-angel dijo...

...ainsssss que se me olvidaba ¡y feliz 2017, Mochuelillo! Un besete

Manuel dijo...

Mocho, has escrito una gran crónica navideña con la que me siento totalmente identificado, y tan genial como siempre!
felíz año nuevo y un abrazo de un seguidor
Manolo

David dijo...

Qué gran coche el Peugeot 504 Break. Aguanta eso y más.

Sobre el vídeo, hay mucho ofendido profesional por ahí y lo más triste es que son los primeros en abrir la boca sin medida.

Y sí, las madres son de otra pasta y aunque uses sentadores con descargas eléctricas se seguirían levantando. Esta mañana me he levantado y lo primero que he visto es a mi tía con el estropajo y el Tenn frotando el lavabo... En mi propia casa.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Qué identificado me he sentido, con casi todo lo que has contado. Me he sentido identificado porque soy el único de mis hermanos que ayuda (los demás, con sus hijos, ya tienen la excusa perfecta). Con lo de mi madre, no parando ni un momento... Y con la decoración. Por cierto, me parece mucho más auténtica que la de tu novio, demasiado perfecta y anglosajona.
Feliz año a todos.

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