Looking, the movie

 
En marzo de 2015 la cadena HBO cancelaba tras dos temporadas Looking, la serie de temática gay (y es gay y no LGBTIRQTQRTR). Pero anunció que produciría un episodio especial para cerrarla decentemente.

Looking intentaba hacer un repaso a la vida gay de San Francisco a través de las historias e interrelaciones entre tres amigos: Patrick (el eterno pollito asustado), Agustin (el artista al que la mente le va al triple de revoluciones que al resto del mundo) y Dom (el gay con la crisis de los 40 encima).



La serie tuvo altibajos y bastantes críticas porque sinceramente la acción no evolucionaba. Al margen de las comeduras de tarro sentimentales de Patrick (el personaje principal,absolutamente hostiable), pasaban muy pocas cosas. Sin embargo (y ya lo dije el año pasado) lo que a mí me pareció más interesante de esta serie es que, sin meterlos directamente en el argumento, tocaba muchos temas de la realidad gay (como pueden ser la fidelidad, las apps, las drogas, la PreP, el VIH, los ligues de una noche...). Que sí, que pasaba de puntillas sobre estos asuntos, pero ahí estaban. Y tratados de manera honesta, sin montar pitotes, sin tratar de inculcar valores, sin moralina. Sinceramente, a mí me resulta más interesante que un personaje mencione que le da miedo follar con un seropositivo a que nos organicen una subtrama argumental de alta intensidad melodramática en la que todos los personajes acaben llorando mucho y se digan al final lo mucho que se quieren. Eso para QueerAsFolkUSA.

El pasado sábado se emitió por tv Looking, the movie, que cierra la serie.



Veamos, es una película amable y en gran parte autocomplaciente. El argumento parte de que Patrick vuelve a San Francisco después de 9 meses en los que ha estado fuera, con la excusa de venir a una boda. Y, como hilo conductor, tiene que ir uno por uno hablando con cada uno de los otros personajes para que nos vayan cerrando todos los flecos argumentales que se quedaron colgando.



En ese sentido todo es bastante previsible. Pero también es lógico. No nos van a montar un pifostio que arreglar en una hora y veinte. Nos enteraremos de lo que Dom, Agustín o Doris (la mariliendre) tienen en mente. Lo realmente interesante está en los dos encuentros clave con su exes: Richie y Kevin. Que no sabemos quién de los dos nos pone más en este blog. Mejor hacer un trío.



Y sí, es la parte melodramática de la peli. Y, tengo que decirlo, esos dos encuentros me han gustado mucho, especialmente el de Kevin, que viene a decir que las personas no son perfectas, que todos tenemos un lado oscuro y la vida no es la de una princesa Disney, pero hay que vivirla. Con Richie las cosas son diferentes porque es un personaje muy parco en palabras y expresividad, y en los momentos en los que tiene que emocionarse se queda callado. Precisamente esto es lo que valoro de Looking: su proximidad a la realidad.




Al final, todas las historias quedan cerraditas y, como bien dicen en el trailer, a veces el final es un nuevo comienzo.

Looking, la película, aún blandita, para mi gusto es un broche de cierre muy digno y está en la línea de las dos temporadas de la serie.




La fotografía es oscura, ocurren demasiadas cosas de noche y en bares, pero también consigue meternos en las calles de San Francisco sin necesidad de hacer el típico tour de vistas turísticas con localizaciones evidentes. En este sentido el plano final de la peli, que se va abriendo, es precioso y muy significativo.

Sé que le tengo cariño y mi reseña no es imparcial (¿alguna lo es?), pero a mí me ha gustado.
Si Tales of The City era la serie marica de los 90 y Queer As Folk USA la de los 2000, Looking es la de los 2010.



Ahora, si quieres una visión mucho más descarnada, directa y autocrítica con el mundo gay, no te puedes perder Cucumber y Banana, de la Channel 4 británica. Pero ya sabes lo raros que son los ingleses, sus brexit y demás.

Website: Looking en HBO

 

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